Cambios en horario laboral. PLANTEAMIENTOS CONFUSOS, EN MUCHO DEMAGÓGICOS QUE HABLAN DE MODERNIZAR Y REACTIVAR LA ECONOMÍA.
Por: Róger Hernán Gutiérrez. *
Estas son las palabras mágicas –modernizar y reactivar la economía–que deberían causar una aceptación plena de sindicatos y clase trabajadora en general al respecto de viabilizar la medida de imponer dentro del modo de producción la jornada laboral comprimida de aumentar a 11 horas diarias durante 4 días (44 horas), y como compensación a ese esfuerzo que en nada es una modernización de la forma de producir, aumentar a 3 días de un supuesto descanso.
El Ministro de Trabajo insiste en que hayan propuestas de parte de los sindicatos en una situación de mejorar la productividad de las empresas, y fuerza a que valoremos sin debate y discusión la jornada comprimida, lo que hará por arte de magia que se reactive la economía, el empleo se incremente y todo aquel que se considera asalariado sea feliz con la medida. Al parecer como siempre el Ministro en el juego que propone tiene los dados cargados, y pretende con ello acallar la polémica ante una ilegalidad que ya algunos sectores privados practican, para una clara mayor explotación laboral, que en el fondo es lo que realmente se busca por el funcionario en turno en la cartera de trabajo. y sus socios empresariales más allegados.
Son planteamientos confusos que demagógicamente quieren hacernos creer a la clase trabajadora que son medidas que desarrollan las empresas y, los grupos laborales, sindicatos no deben oponerse, en tanto es lo que el país necesita para reactivar su economía e insertarse en el concierto mundial, saliendo de la pobreza estructural que el país presenta y que en 7 años (jun2019 a la fecha) no se ha podido superar, ni tomando la medicina amarga prometida desde el 2019. Se trata claramente de una medida impuesta que quiere que traguemos la clase trabajadora sin agua y sin saliva.
Como siempre el modelo económico que el país tiene es muy anacrónico y la modernidad en aquel entonces era ofrecer a la inversión extranjera el modelo no sindicato, es decir garantizar a las empresas la anulación plena de las libertades sindicales, y que el Ministerio de Trabajo, no tendría injerencia alguna en el cumplimiento y tutela eficaz de los derechos laborales y sindicales. Parece que el actual gobierno y su Ministro de Trabajo sigue al pie de la letra el modelo económico impuesto por arena, y esta vez lo actualiza con la “modernidad” al pretender imponer una jornada comprimida, al parecer los riesgos laborales—enfermedades y accidentabilidad– le tienen sin cuidado, la ley de prevención de riesgos en los lugares de trabajo, sigue durmiendo el sueño de los justos, el deterioro en general del ISSS y la medicina del trabajo en particular, hace incapaz al ISSS de una efectiva y plena regulación al respecto.
Ahora ante la modernidad al reformar el Consejo Directivo del ISSS, el Ministro desconoce de las estadísticas laborales en cuanto a las personas trabajadoras que se ven afectadas por incrementos en los riesgos de trabajo, además, en cuanto a la protección laboral de la trabajadora embarazada, su tiempo y subsidio de licencia, parto en si, protección y cuidados en el amamantamiento del bebé, entre otros pormenores de implicación maternal. Es claro que
una jornada comprimida haría que las mínimas condiciones de protección maternal de hoy, se vean más disminuidas y deterioradas con la consiguiente afectación de una población menor que no crecería en el cuidado materno y familiar con el cariño que supone la modernidad de tal derecho, la justicia y el ejercicio en dicha materia.
Es claro que una jornada laboral comprimida a laborar las 44 horas semanales en 4 días, no es por ningún ángulo que se vea una favorabilidad a la persona trabajadora, y otras condiciones de trabajo como permisos laborales y personales, atención de las discapacidades, formación profesional, enfermedades crónicas, atención médico hospitalaria en carácter preventivo y curativo, necesidades del hogar en cuanto atención y cuidados propios en hogares mono parentales y de personas a cargo del hogar, en el cumplimiento de tareas propias como escuela de hijos(as), alimentación en tres tiempos, lavandería, cocinar, transporte de ida y venida, seguridad en todo sentido, parecería inviable cumplirlo en 4 días.
El Ministro de Trabajo, que tanto se afama de su trabajo y sus funciones, no desconoce sobre la estadísticas laborales en materia de empleo, salarios, condiciones de trabajo en general, cumplimiento de derechos laborales, riesgos laborales, discapacidad y enfermedad crónica de las personas trabajadoras en el país y otros regímenes laborales, lo que inserta un enorme sesgo en la discusión supuesta que se tiene en el CST.
La propuesta al respecto, si es presentada, el Ministro debe garantizar la información en todo sentido verdadera y accesible a todos los grupos y personas interesadas, los datos generales y específicos, autores de la propuesta, las presiones políticas si es que existen, y la ética que un tema de tal envergadura implica en este momento para la vida y desarrollo de las personas trabajadoras, y claro con los datos y las bases de una supuesta modernidad productiva y reactivación económica de las empresas..
