EL SALVADOR EN LIQUIDACIÓN: El fin de lo público a 50 años plazo. Ni el agua, ni tu salud, ni el subsuelo, ni la U. Lo que es de todos no se vende.
Por: Walter Raudales.
“Lo que es de todos no se vende”, se repite como consigna. Y, sin embargo, hay épocas en las que la historia donde el gobernante tiene oídos sordos.«Estamos presenciando el «remate de inventario» más grande de nuestra historia. La nueva Ley de Asocios Público-Privados (APP) no es una estrategia de desarrollo; es el acta de defunción de la responsabilidad social del Estado. Bajo la mesa, y en letras muy pequeñas, se está firmando la entrega de nuestro territorio, nuestros servicios y nuestra soberanía por medio siglo.
Usted ya conoce la historia del ganadero negligente que deja que su vaca (el Estado) se enferme. No la alimenta, no la cura, la sobre-ordeña hasta que la vaca se desploma. Entonces, con cinismo, le dice al pueblo: «Miren, la vaca ya no produce, es una carga. Se la daré a mis amigos para que la administren»; Pero si la vaca muere, los gastos los sigue pagando el dueño anterior.
La figura de los Asocios Público-Privados (APP) no es nueva, estas surgen como respuesta a una realidad concreta cuando Estados con limitaciones fiscales buscan financiar infraestructura y servicios mediante capital privado.El problema no está en la herramienta, sino en cómo, cuándo y bajo qué reglas se aplica y de las intenciones que la guían.
Mientras se discuten leyes de asocio, hay un millón de salvadoreños sin agua potable. ¿Crees que un privado invertirá en tuberías para los más pobres? No. Cuando el agua se privatiza, deja de ser un derecho y se convierte en una mercancía para quien pueda pagarla.El discurso de «dos escuelas nuevas por día» se lo llevó el viento. En la realidad, vemos cierres de escuelas y un abandono estructural. Es la estrategia del descuido: dejan que la educación colapse para que luego aceptemos que la Universidad de El Salvador (UES) la única universidad pública de El Salvador y el sistema escolar pasen a manos de «administradores eficientes» (privados).Es una estrategia curiosa, casi paradójica: se debilita lo público para luego justificar su sustitución.Primero se deja caer el edificio; después se argumenta que lo mejor es vender el terreno.Y en ese escenario, la Universidad de El Salvador no es solo una institución, es un símbolo histórico del país.
Sobre el sistema de salud
El Estado busca reemplazar la atención presencial por telemedicina a través de DoctorSV, que en la práctica funciona como un sistema masivo de derivación hacia farmacias, clínicas y laboratorios privados previamente alineados por contratos. Se vende como modernización y eficiencia, pero el resultado es un modelo más caro y fragmentado. El sistema público tradicional permitía compras masivas y atención directa, reconociendo al paciente como ciudadano.
Ahora se convierte en una cadena de cobros individuales, donde la salud deja de ser un derecho y pasa a ser un servicio que se paga al entrar a la clínica privada. Aunque muchas personas piensen “a mí solo me importa que me atiendan rápido”, el problema es estructural. Un sistema más costoso, basado en pagar factura por factura a terceros, resulta insostenible con los recursos limitados del Estado. Si hoy ya es difícil financiar los hospitales públicos, será aún más complicado sostener un modelo que depende de tarifas privadas de mercado.
La estrategia es cínica: se permite el deterioro de la infraestructura física para imponer la “dictadura del clic”. DoctorSV no busca principalmente curar, sino facturar. Al derivar sistemáticamente a los pacientes hacia el sector privado, el Estado está transfiriendo el flujo de dinero público hacia bolsillos privados. Cuando el presupuesto se agote, los únicos beneficiados serán los “socios” privados. Dicen que el aparato estatal es caro de mantener, pero este modelo tercerizado es una bomba de tiempo financiera.
Si el Estado hoy, no puede sostener sus propios hospitales, ¿cómo pretende pagar servicios privados a precio de mercado? Sencillo: dejará de hacerlo pues el sistema está diseñado para un colapso inminente a corto plazo por sobre-financiamiento, donde los únicos que habrán ganado serán los «socios» privados que hoy se frotan las manos con cada receta digital
La estrategia de la negligencia.
¿Sabias que? : El asalto silencioso al agua, la educación, el subsuelo, nuestras playas y lugares de uso público están considerados bajo la nueva Ley de Asocios Público-Privados.
Desde Ley de APP, se estaría entregando en concesión desde nuestras escuelas hasta el subsuelo, condenando el futuro de dos generaciones. «No es modernización, es desahucio. El Estado actúa como el mal ganadero: deja morir de hambre a la vaca , no la vitamina , ni cura , luego se la dá barata a sus amigos para la use y si la la vaca se muere ,los gastos lo paga el dueño anterior».
Para que la población acepte la entrega de sus bienes, primero hay que convencerla de que el Estado es incapaz. Por eso cierran escuelas, por eso dejan que la infraestructura de agua y alcantarillado colapse (dejando a un millón de personas en la sed), y por eso asfixian el presupuesto de la Universidad de El Salvador (UES). Es el «descuido inducido»: rompen lo público para vendernos la «solución» privada. El Estado viene a ser como ganadero que sobreexplota la vaca (lo público), no la alimenta (inversión pública), y luego justifica su venta porque “ya no produce” , al entregar al hato ganadero a otros que al no serle rentable reclama las pérdidas en dueño original.
La estocada final al sistema de bienestar social se disfraza de tecnología. El plan es sustituir la infraestructura física y humana del Estado por el sistema de DoctorSV. Lo que venden como «eficiencia digital» es, en realidad, un embudo diseñado para desviar el presupuesto nacional hacia el sector privado.
La Trampa del Consultorio Virtual.
El esquema es perverso: la consulta se hace por una aplicación, pero la solución siempre termina en el mercado. Después de un clic, el paciente es derivado a una red de 400 farmacias, a decenas de clínicas y laboratorios privados ya alineados con contratos de asocio.
El Costo oculto: Mantener este «aparato digital» es más caro que invertir en los hospitales nacionales.
La Ilusión de la Atención: ¿Eficiencia Médica o Drenaje de Capital? En medio de la desesperación por una cita que nunca llega o una cirugía postergada, al ciudadano le lanzan un anzuelo seductor: “¿Qué importa si es más caro, si te atienden rápido?”. Es la respuesta perfecta para una población agotada, pero es también la cortina de humo más peligrosa de la década.
El Paciente como «Cliente Cautivo»
Lo que el discurso oficial omite es que la rapidez tiene un precio que el Estado no podrá sostener. Cuando los fondos públicos se agoten pagando las tarifas infladas de los laboratorios y clínicas privadas amigas, el sistema se enfrentará a un callejón sin salida: o el paciente paga la diferencia de su propio bolsillo, o el sistema entero colapsa por un sobre-financiamiento insostenible.En el fondo no les preocupa «curar al pueblo»; se trata de diseñar un oligopolio de salud privada con clientes garantizados por ley y controlados por la app (que sabe hasta cuando te dará dolor de cabeza).
Mientras el Estado clausura unidades de salud físicas (Hospitales, clínicas comunitarias) esos lugares donde la gente de a pie busca auxilio real y directo, inaugura plataformas digitales cuya función principal no es el diagnóstico, sino la facturación automática hacia terceros (que en muchos casos serán ellos mismos). Bajo el brillo de la pantalla de una App, lo que ocurre es un movimiento de prestidigitación financiera: con el método de utilizar la bolsa del Estado (tus impuestos) como fuente de financiamiento. Destinados a los bolsillos de «socios estratégicos», amigos del poder o los mismos funcionarios operando tras bambalinas bajo la figura de prestadores de servicios.
Es, en esencia, la privatización del presupuesto de salud( y reservarlos para privados). No es una mejora en el servicio, es el desmantelamiento de la infraestructura social para alimentar negocios privados con fondos públicos. Mañana, cuando la plataforma digital sea la única puerta de entrada y el Estado ya no tenga hospitales propios que ofrecer, el precio de tu salud lo dictará el mercado, y tu derecho a la vida dependerá de tu capacidad de pago.
El Salvador en liquidación: crónica de un Estado que se vende a plazos.
Este no es un problema ideológico, es «riesgo país».Las APP (Asocio público – privado) se trata de una privatización indirecta de lo estratégico; aunque legalmente no se “vendan” activos, en la práctica se puede ceder suelen implicar contratos complejos a largo plazo 40-50 años). Sin transparencia real donde se socializan pérdidas, se privatizan las ganancias.
Con la nueva ley no se tiene límites. En su «cláusula de alcance» han metido todo lo que genera renta o control territorial:
Infraestructura vital: Puentes, calles y caminos. Lo que pagaste con tus impuestos ahora podría tener un peaje privado.
Soberanía Natural: Plazas, parques, playas y lugares turísticos, como reservas naturales, que pasarán de ser patrimonio nacional a «clubes privados» por medio siglo.
Tierras agrícolas : Bajo esta ley, también tendrá potestad de hacer uso discrecional de las tierras que regula bajo la ley de la reforma agraria (de cooperativas y grupos de productores, tenedores de tierras (terrenos de ISTA y ex FINATA). Mientras la letra pequeña: al abrir el subsuelo a las APP es ponerle alfombra roja a la minería metálica, amenazando la poca agua que nos queda.
La condena de 50 Años
Si los 40 años de los puertos y aeropuertos ya eran un abuso, subir la vara a 50 años es hipotecar la vida de nuestros hijos y nietos. Cuando el Estado cede gestión, financiamiento y operación, ¿sigue siendo garante… o se convierte en espectador?Lo que sigue es que se está entregando la gestión del país a un sector privado que busca lucro, mientras el Estado renuncia a su mandato constitucional de proteger a la población.
¿Quiénes son los comensales del banquete?
Bajo el clima de inseguridad jurídica, el inversionista extranjero brilla por su ausencia. El banquete está servido para: -élites económicas locales (“oligarquía criolla”de siempre ), para funcionarios que ahora son contratistas del mismo Estado y estructuras de prestanombres vinculadas al poder actual y por supuesta la familia gobernante.
La nueva lógica de mercado:Exclusión social
El sector privado optimiza rentabilidad, no equidad lo que tendrá como consecuencia el aumento de tarifas, segmentación de acceso, priorización de zonas rentables sobre comunidades vulnerables.Se trata de una transferencia de riqueza desde el bolsillo del pueblo hacia el círculo íntimo del privilegio. El problema no es que el sector privado se fortalezca, sino que lo haga a costa de un Estado debilitado y sin capacidad de regulación real.
El debate no debería ser si la ley es “buena” o “mala”, sino: ¿Quién diseña las reglas?* ¿Quién fiscaliza?¿Quién asume los riesgos? ¿Y quién se queda con los beneficios? Porque cuando esas respuestas no son claras, lo público deja de ser de todos…y pasa a ser de unos pocos, con respaldo legal. Mientras tanto, el Estado , pierde control directo, asume riesgos fiscales ocultos, se desatiende de su mandato constitucional ;pero no se quita la responsabilidad política e histórica ante la población.
La necesidad de una lucha cívica
El Estado tiene la obligación de no abandonar a su gente. La educación, la salud y el agua son derechos inherentes, no negocios opcionales. Solo la educación ciudadana y la movilización social podrán detener este proceso de liquidación nacional.
¡Es hora de despertar! quien administra mal, vende lo ajeno y luego compra barato lo que él mismo deterioró, no es un gestor, es un liquidador. Si permitimos que vendan la vaca hoy, mañana no habrá leche para nuestros hijos.
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