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REALMENTE EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN E IMPOSICIÓN DE FORMAS NUEVAS Y DIFERENTES DE HACER EL TRABAJO, SURGEN CON EXPLOTACIÓN Y UNA EFICAZ DESHUMANIZACIÓN.

Por: Róger Hernán Gutiérrez. *

Cerramos el mes de mayo conmemorando a los mártires de Chicago (1886), que jamás se imaginaron los niveles de sobre explotación laboral y deshumanización que tienen los puestos de trabajo de hoy en el siglo XXI, pareciera que fue ayer que se luchaba por las 8 horas de trabajo, que se combinaban los diferentes descubrimientos de la máquina de vapor, energía hidráulica y mecanización, para un supuesto desarrollo económico, que nunca tocó y cambió los niveles de pobreza de las mayorías populares; ahora se habla de inteligencia artificial—desplazamiento del ser humano—toda aquella persona que integra el sector de la economía informal más del 70% de la población económicamente activa y, aquellos grupos laborales encasillados en los bajos salarios y subsistencias precarias, hoy barridos, desalojados y perseguidos en los lugares donde se pretende generar una plusvalía para determinado grupo de poder económico, con el supuesto asentamiento del capital con inversores en negocios y grupos con poder adquisitivo mayores que la gente común y corriente.  

La destrucción del medio ambiente y del escaso bosque existente, de la depredación ambientalista del Espino, cordillera del Bálsamo y otros lugares, para imponer el supuesto desarrollo con infraestructura de cemento, para asemejarnos a una ciudad del futuro, con el discurso demagógico de salir de la pobreza, en un modelo económico basado en la eliminación de sectores sociales que no pueden pagarlo ni costearlo. Hemos pasado por el descubrimiento de la electricidad, de la conversión de la producción en serie o en masa con cadenas de montaje movidas por electricidad, ahora de los mayores costos para el dueño del negocio, que tiene que reducir la plantilla para costearse el valor de la energía eléctrica, pues es de mayor utilidad que las personas trabajadoras.

Pretendemos acceder al mundo globalizado económicamente, entregando todos los escasos activos al mejor postor, que utópicamente sea un inversor que pretendería sacarnos de la pobreza, pero se trata de hacerlo para un grupo élite con alto poder adquisitivo con capacidad económica para vivir en dichos lugares construidos para su bienestar, pero hay que eliminar lo que estorba, que no tiene cabida en esa nueva realidad que continúa minando la vida de quienes no tienen poder adquisitivo, que los lleve a ese mundo laboral futuro. Hoy pasando por la informática, esa efectiva automatización de los objetos, usando las tecnologías de la información y las comunicaciones—las tics—son ahora puestos de trabajo al que no pueden llegar la mayoría de personas trabajadoras, que no están calificadas por no tener acceso a información y datos de un sistema, en tanto la decisión gubernamental fue acaparar la formación profesional para el servicio de escasas élite laborales que están a su servicio.

Entramos a la digitalización, proveyendo bajo programas educativos poco claros, de una computadora a la niñez, para que por arte de magia se vayan integrando a la “nueva sociedad”, con tecnología de avanzada en celulares carísimos inalcanzables en su valor monetario para la persona común, con programas y servidores como google y corporaciones dueñas de la comunicación en el mundo, a quienes gobiernos les otorgan toda clase de permisos y derechos para atacar e inmiscuirse en la privacidad de cada quien y de grupos poblacionales indefensos u opositores.

La digitalización se presenta como la panacea, pero siempre tiene alguien más arriba que mueve los hilos, haciendo que el avance en el internet se convierta también en el arma para atacar a quienes no pueden defenderse, estamos en bajones antidemocráticos donde no se alcanza a pensar con libertad y, los diferentes puestos de trabajo en el país continúan bajo niveles de un importante atraso que no alcanzan los salarios adecuados para llegar a un bienestar común como lo dice el texto constitucional, ahora disminuido y mermado por el estatus autoritario y autocrático dominante del momento en el país. Las actividades económicas industriales se perciben sin el desarrollo que no logran crear los puestos de trabajo para su impulso, la mundialización ahoga a los más débiles en su economía, sin una masa de trabajadoras con la calificación adecuada, desde puestos de dirección, supervisión, operativos, administrativos y de servicios para desarrollar el proceso productivo de que se trate.

La nube, esa red global de servidores remotos que almacenan y procesan información, se convierte en algo más; la coordinación digital, con sistemas ciber físicos, robótica hasta llegar a la inteligencia artificial, todo está dado para desplazar al desadaptado, al atrasado, al poco o nada formado en esa materia, está dado para deshumanizar, que el negocio sin personas o muy pocas prospere y que los gobiernos antidemocráticos de hoy sirvan nada más para llevar el supuesto progreso al nivel requerido para la mayor explotación y deshumanización posible, organizando los procesos y medios de producción para éste y no otro sistema de desarrollo.

*Sindicalista salvadoreño.