Entorno

Cuba, Vietnam y El Salvador: unidos un 2 de septiembre.

Por: Víctor Manuel Valle Monterrosa.

El 2 de septiembre de 1960, las fuerzas represivas del gobierno del teniente coronel  José María Lemus perpetraron una represión violenta y sangrienta en el centro de San Salvador. El punto focal: la sede central de la Universidad de El Salvador, sita a pocas cuadras del Palacio Nacional. El saldo de siempre: muertos, heridos, encarcelados, exiliados.

Recuerdo, como  notorios, la muerte a garrotazos por la Policía Nacional del estudiante Mauricio Esquivel Salguero, quien además  laboraba en la Biblioteca de la UES; la paliza casi mortal contra el Rector Napoleón Rodríguez Ruiz y el Secretario General de la UES Roberto Emilio Cuéllar Milla, el vandalismo destructivo del Paraninfo Universitario que incluyó yataganazos en los retratos al óleo de Francisco Gavidia y Juan Lindo, presidente de El Salvador, fundador de la UES, la captura, paliza y encarcelamiento de Roberto Edmundo Canessa, cafetalero ex canciller en el  gobierno del teniente coronel Óscar Osorio y muchos más heridos y capturados. Fue día con su noche de sangre, muerte y barbarie contra la población en protesta por la represión del régimen de turno.

Ese mismo día, en la Habana, una inmensa concentración popular  escuchaba un discurso definitorio de Fidel Castro en el acto de la Primera Declaración de la Habana, en la cual Cuba revolucionaria y su liderazgo plantearon su posición política en respuesta a una resolución reciente de los cancilleres de los países miembros de OEA, en San José, para analizar la amenaza de Cuba por no respetar los principios de la organización.

En esa ocasión, Cuba rechazó la Declaración de San José, (que recordaba lo que nuestro Maestro Alberto Masferrer calificó de gobiernos seguidores del imperio como “traílla de perritos falderos”) en detrimento de la soberanía y la autodeterminación iniciada por Cuba y su revolución 18 meses antes. Con la Declaración de la Habana  se puso en boga la solidaridad en el continente bajo los principios de Simón Bolívar y José Martí, para mejorar la salud y la educación y las condiciones materiales de vida  de los pueblos oprimidos de las Américas en sus luchas por liberarse y vivir su desarrollo con independencia y autodeterminación.

 La Declaración de laHabana rechazó la Doctrina Moroe del siglo XIX, ahora resucitada con la llamada  Doctrina Donroe, para solaz de los mismos de siempre.  Lo demás,  lo sucedido  durante los últimos 66 años, es historia muy conocida.

Lo importante es que ese 2 de septiembre de 1960, en ese eje delineado por Cuba y El Salvador en lucha, se cumplieron 15 años desde que el patriota de prestigio universal Ho Chi Minh proclamó la Independencia de la República Democrática de Vietnam, el 2 de septiembre de 1945. Vietnam y su lucha por la independencia, autodeterminación y desarrollo con dignidad, era fuente de inspiración en todo el mundo, después de haber derrotado al imperio japonés, en los 1940,  al colonialismo francés, en los 1950,  y apretarse a darle batalla hasta derrotar, en abril de 1975, la ingerencia política y militar de Estados Unidos y dar como resultado la actual República Socialista de Vietnam.

Traigo a mi recuerdo esos aniversarios sobre  eventos de repercusión mundial que sirvieron de fondo a una rebeldía juvenil, popular y revolucionaria que se vivió, principalmente en la Universidad de El Salvador y en la capital San Salvador, ese 1960 de mis recuerdos. ! Cuánto ha pasado en El Salvador y en el mundo en estos 66 años! Y mi combate al olvido continúa y con ello la esperanza en las nuevas generaciones para construir, para todos,  un país desarrollado con libertad y dignidad. La lucha continúa.