La nueva partida de Rubén Alvarado.
Por: Dr. Víctor Manuel Valle Monterrosa.
Todos los días hay difuntos nuevos que repiten dolores para algunos que quedamos en la lista de espera. Y en ese decurso, el 14 de mayo reciente me conmovió la noticia de la muerte repentina de Rubén Alvarado Fuentes, Magistrado del actual Tribunal Supremo de Elecciones, TSE. Había nacido el 31 de agosto de 1971.
La noticia me conmovió por varias razones: mi vínculo antiguo con su padre, Ángel Rubén Alvarado, nacido en 1940 y fallecido en el 2002, y mi interpretación sobre el paso de Magistrados del FMLN, de la izquierda, en el TSE.
El Licenciado en Derecho, de la Universidad de El Salvador, Rubén Alvarado Fuentes fue uno de los últimos magistrados elegidos con base en los criterios políticos surgidos de los Acuerdos de Paz de 1992. En 1994 se aplicó por primera vez la ley electoral surgida de los Acuerdos. Ese año hubo elecciones presidenciales, las primeras post Acuerdos, y a finales de 1993 aún no estaba consolidada la alianza electoral que apoyaba la fórmula propuesta por el FMLN.
Estaban de acuerdo el FMLN y la transitoria alianza electoral Convergencia Democrática en la fórmula propuesta: Rubén Zamora, ex dirigente del PDC y después aliado importante de la insurgencia, como fundador de la disidencia del PDC, Movimiento Popular Social Cristiano, y Francisco Roberto Lima, abogado corporativo que fue vicepresidente de El Salvador del gobierno del coronel Julio Rivera impuesto como candidato único en 1962.
El Movimiento Nacional Revolucionario, MNR, partido miembro de las Internacional Socialista, cuya Secretaría General estaba a mi cargo, aún no se había sumado a la alianza electoral en apoyo de Zamora-Lima.
A fines de 1993 hubo en México una reunión de la COPPAL (Conferencia de Partidos Políticos de América Latina), cuya presidencia la tenía el senador Donaldo Colossio. (Asesinado pocos meses después presuntamente por la derecha del PRI pues Colossio había ido muy lejos en sus propuestas de cambio social, político e internacional).
A esa reunión concurrimos, con muchos otros latinoamericanos, Schafik Handal, líder del FMLN, y mi persona como Secretario General del MNR. Fue al margen de esa reunión que nos pusimos de acuerdo sobre el apoyo del MNR al dueto Zamora-Lima. Como resultado de lo acordado, al MNR le correspondería designar la Magistrado del Tribunal Supremo Electoral que seguramente se tendría, al número uno en la planilla de PARLACEN, y cargos en las directivas de algunos municipios.
Desde el MNR designamos al joven abogado Licenciado Félix Ulloa hijo quien, habiendo militado en la parte no armada de la Resistencia Nacional, había movido sus filiaciones políticas al MNR y era miembro de su Comisión Política. O sea, un ciclo de 32 años partió con Félix Ulloa hijo y concluyó con Rubén Alvarado, un ciclo que comenzó promisorio y ahora pasa un proceso de evaporación.
En mi caso, esos hechos y personajes notables en la política nacional contienen rasgos de índole personal. Los dos mencionados son hijos de antiguos compañeros de luchas universitarias, Félix Ulloa padre, fue mi compañero en la Directiva Estudiantil de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de El Salvador, en los 1960, y hasta compartimos capturas y celdas de la policía, y Rubén Alvarado Fuentes, hijo de Rubén Alvarado, compañero de secundaria en los 1950 en el Colegio Santa Cecilia, Santa Tecla donde nos graduamos, en 1958. Después nos vimos en la UES cuando Rubén padre ingresó a Derecho y militó en Acción
Estudiantil Universitaria AEU y yo ingresé a Ingeniería Civil y milité en el Frente Universitario Revolucionario de Ingeniería y Arquitectura FURIA.
En el año 2010 publiqué un artículo que titulé “Generación Patria o Muerte en El Salvador.
Ver: https://ecumenico.org/la-generacion-patria-o-muerte-en-el-salvador
En esa ocasión sostuve que los universitarios nacidos a fines de los años 1930 y comienzos de los 1940 podríamos caer en una generación Patria a Muerte, muy influidos por la Revolución Cubana, iniciada en 1959, actualmente en supuesta fase terminal para jolgorio de los reaccionarios de siempre.
Esa generación creyó en la inevitabilidad de la Revolución Social e ilusamente que la Universidad era como el país o viceversa. Intra campus se podía hacer la revolución
Con Rubén Alvarado padre caímos en esa categoría, pues ingresamos en la Universidad de El Salvador en 1959 el año que irrumpieron en la historia Fidel Castro y sus barbudos rebeldes para conmover las América y el mundo.
En un párrafo del artículo decía: “Quizá el saldo humano más reconfortante para los luchadores sea que en la Generación Patria o Muerte ha habido revolucionarios de toda la vida, que lo fueron desde antes del Concilio Vaticano II y han continuado como revolucionarios después de la caída del Muro de Berlín. Algunos de ellos, han proyectado sus luchas a través de sus hijos y de las siguientes generaciones”
Mi compañero Ángel Rubén Alvarado fue uno de esos. Su hijo Rubén Alvarado Fuentes sostuvo sus mismos valores y anhelos de cambios revolucionarios para la justicia en el país.
Cuando me acerqué a la casa funeraria a darle las condolencias a la familia de Rubén Alvarado Fuentes, sentí que mi compañero de los 1950, Ángel Rubén Alvarado fallecido el 2002, pasaba por una partida de nuevo. Qué ambos descansen en paz y sus luchas persistan para bienestar de todos en El Salvador.
