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La realidad de El Salvador en 2026 desde la mirada de una emigrante.

Por: Cinthya Guadalupe Vides Velásquez. *

Reflexionar sobre la realidad de El Salvador en 2026 exige partir de la experiencia de la población y no solo personal. Para esta reflexión se tomó base el documento “Rumbo correcto”, que recoge una muestra de 2,090 personas y organiza los diez problemas más mencionados por la población. El sondeo permite saber las prioridades en que la población menciona concretas como la salud, empleo, educación, costo de vida, vivienda, corrupción, ambiente y emigración.

Para llegar a esta reflexión se realizó un proceso de identificación de los problemas más señalados, la comprensión de las relaciones dentro de las categorías de vida, social, causa y efecto, y la interpretación prudente sobre el consolidado del rumbo del país.

Además, esta lectura y reflexión la hago desde una perspectiva personal: soy emigrante y vivo fuera de El Salvador. Esa distancia no me aleja de la realidad nacional: al contrario, me hace verla con preocupación, vínculo familiar y responsabilidad moral. Lo que pasa en el país sigue afectando a quienes estamos fuera, ya que las noticias internacionales, redes sociales o medios de comunicación fuera del país suelen ser modificadas muchas veces. Presentan la realidad del país de una manera positiva, sin presentar los verdaderos problemas que pueden estar pasando nuestras familias.

Planteamiento de realidad.

Los diez problemas mencionados nos revelan un deterioro que afecta al mismo tiempo social, económico, institucional y humano. La realidad del país que se muestra en este sondeo, de acuerdo a la población es complejo y preocupante. Tenemos que saber entender todos los problemas en conjunto ya que expresan una misma crisis de condiciones de vida.

Dentro de ese conjunto, la canasta básica cara ocupa un lugar central ya que forma parte inmediata de la vida diaria de la población salvadoreña. Cuando los alimentos esenciales suben de precio, no suelen encarecer el consumo sino también se reduce la posibilidad de cubrir otras necesidades y se debilita la estabilidad familiar este problema se conecta directo con el desempleo, la economía, la desigualdad y la salud, por lo que su impactó termina afectando el nivel de vida. Podemos observar desde el punto de la salud, ya que la carencia de los alimentos, puede afectar a una familia salvadoreña reduciendo su canasta básica y dejando gastos importantes como vitaminas, nutrientes, carnes, etc., en gastos no prioritarios.

En el décimo lugar del sondeo tenemos la “emigración”, este punto es importante personalmente ya que conlleva un peso humano muy profundo. La población menciona este problema indicándonos que muchos emigran con la esperanza de una mejor calidad de vida. Este problemas suele ser visto por muchos factores como: falta de empleo, crisis económica, vivienda inestable, falta de oportunidades o crecimiento académico para nuestro profesionales (tal es mi caso). El emigrar no es solo vivir fuera de El Salvador, también es separación familiar, adaptación a otras culturas, de acuerdo al camino que lleva el país esperamos que emigrar no sea un necesidad sino una decisión libre.  

Desde mi punto de vista de emigrante, el sondeo tiene un significado importante. Muchas personas que vivimos fuera mandamos remesas a nuestra familia como ayuda, aun así el aumento al costo de vida puede volver insuficiente ese apoyo, sin contar un cambio de moneda en donde este apoyo monetario pueda incrementar un poco más. Las familias viven en tensión constante, afectando la economía del hogar, la dignidad de las personas y obligándolas como anteriormente mencionaba a priorizar o pospones proyectos de salud, educación o vivienda en la familia.

Enfocarme en dos problemas de la realidad salvadoreña es parte de lo que reflexiono personalmente, pero este sondeo se complementa de acuerdo a 10 problemas creando una lectura integral. El mal sistema de salud y educación compromete el desarrollo humano. La vivienda inaccesible crea un ambiente para lo salvadoreños una meta lejana, tanto para la población joven. La corrupción política debilita la confianza del pueblo salvadoreño. La contaminación ambiental añade la preocupación por el presente y futuro, ya que daña la salud de comunidades y las condiciones de las próximas generaciones.

En el sondeo de la realidad salvadoreña también se realizó una pregunta sobre el  rumbo correcto o no del país. Y 628 personas dijeron que sí y 370 dijeron que no, un total de 998 respuestas, dejando 1,092 personas sin responder, no es un dato que debe de leerse de forma superficial. Es por eso, que la realidad del país no solo debe interpretarse con cifras, sino también con sensibilidad humana.

 En conclusión, a partir del sondeo, El Salvador avanza por un rumbo frágil y contradictorio. Las familias salvadoreñas se perciben que viven tensionadas de acuerdo con el alto costo de la vida sin tener un aumento en la economía, pocas oportunidades de trabajo, etc. Sin embargo, el sondeo abre la posibilidad de una corrección. Haciendo a las autoridades correspondientes escuchar a la población de la realidad, reconociendo la relación de los problemas creando y mejorar las decisiones sociales y políticas.

El aporte de la ética y la antropología filosófica nos hace reflexionar sobre la realidad recordándonos que la persona humana es el centro de la organización social. El alto costo de la vida se ve de una perspectiva que no solo es económico, sino de un entorno social donde se limita la subsistencia digna de las familias. Conforme con ética actuamos de forma honesta y con compromiso, exigiendo justicia para enfrentar la desigualdad y la corrupción. Siendo solidarios con quienes no pueden cubrir sus necesidades básicas y con quienes se ven forzados a emigrar. El rumbo del país dependerá si sigue aceptando una realidad que empuja a las familias a sobrevivir con dificultad o si asume proyecto social centrado en la persona humana.

  • Migrante, Estudiante de la materia: Antropología Filosófica.