Coronel Majano escribe sobre el Capitán General Gerardo Barrios.
Por: Adolfo Majano Ramos. *
En este escrito, haré algunos comentarios sobre la vida de Gerardo Barrios, personaje conocido de mediados del S. XIX en El Salvador, considerado héroe nacional en el sentir y pensar de un buen número de salvadoreños, hasta la actualidad. Estarán basados en el libro: Gerardo Barrios, entre el mito y la historia, del doctor Carlos Gregorio López Bernal. Minucioso trabajo de investigación en el que, el doctor facilita novedosa información sobre Barrios y los años en que vivió.
López Bernal es graduado de Historia en la Universidad de Costa Rica; licenciado en Letras por la Universidad de El Salvador y, actualmente, docente historiador de este último centro superior de estudios. La 1ª. Edición fue hecha en San Salvador 2024, por la Editorial Universidad Don Bosco. Una de las tareas relevantes de su publicación es, descubrir el velo de las realidades en el país a mediados del S. XIX. Época en la que, el área centroamericana fue estremecida por cruciales luchas por el poder entre liberales y conservadores. Construyéndose, a la vez, importantes bases republicanas sobre las que funciona el Estado salvadoreño actual.
Al examinar críticamente a Barrios, en lo bueno y lo malo, López Bernal nos muestra, en la pantalla de nuestra mente, pormenores de las costumbres y subterfugios políticos en esos días; pudiendo tener una mejor visión de la época. Esos son años dignos de estudiarse a fondo, no superficialmente, más allá del análisis común.
Las presentes reflexiones están divididas de la siguiente manera: Mis comentarios (Parte I); La batalla de Coatepeque (Parte II); El mito (Parte III). Permitirá aclarar interrogantes que, sobre su persona y los hechos que lo acompañaron, subsisten aún en la actualidad. Incorporo igualmente, criterios de la experiencia que tuve, en tres viajes de estudio al terreno de los hechos, sobre las campañas militares de Barrios. Aspecto poco estudiado, verdaderamente, en los análisis históricos dejando imperdonables vacíos. Los viajes fueron realizados en 1964, cuando era teniente de infantería en la Escuela de Armas y Servicios, durante los años de mi carrera militar activa.
¿Quién era Gerado Barrios? ¿Por qué interesa tanto hoy día? Sobra decir que, como figura histórica salvadoreña, era un ser humano, con cualidades y defectos como cualquier otro. Dentro de esta condición, tuvo actuaciones sobresalientes en su carrera, que brillan con luz propia dentro del panteón de héroes nacionales. Aun regionalmente. Y fallas con sus consecuencias, le han ocasionado críticas.
Desde el ángulo que sea, ya que su actuación tiene distintos enfoques, es imprescindible conocerlo. José Gerardo Barrios Espinoza nació el 24 de septiembre 1813 en la hacienda del Espíritu Santo, en el sitio llamado Poza La Juana, Valle El Izcanal, Nuevo Edén de San Juan, Dpto. de San Miguel. Sus padres, José María Barrios y doña Petrona Espinoza de Barrios, eran de ascendencia francesa y española respectivamente; constituyendo una familia de buenas costumbres, solvencia moral y económica, dedicados a la agricultura. José Gerardo, Petronila y María Barrios fueron sus hijos.
Capitán General Gerardo Barrios. Militar, estadista y presidente de la República (1858-1860 y 1861-1863) – Litografía del francés Bigot (Tomado de G. Barrios y su Tiempo, Ítalo López Vallecillos; Pág. 27, Tomo primero, 1ª. Ed. 1967, Publicaciones Min. Educación, El Salvador, C.A.)–Retocada para estos escritos por P. Vivanco.
Acerca de la infancia y juventud de Barrios se conoce poco. Asumiendo que su educación estuvo a cargo del abuelo paterno Pedro Joaquín Barrios y de un preceptor francés conocido como “El Noble”. Destacó, presumiblemente, por el interés en el trabajo autodidacta poniendo personal esfuerzo e iniciativa. Basta mencionar que, según referencias, hablaba cuatro idiomas: español lengua natal, inglés, francés e italiano. ¿Cómo explicar esto? No cualquiera. Fue un hombre de campo y de acción más que intelectual.
¿Y qué decir de las ideas liberales, laicas de separación iglesia-Estado y humanistas que adoptó? ¿De la Ilustración europea? La guerra de Independencia de Estados Unidos declarada el 4 de julio 1776, con la Revolución Francesa a finales del mismo siglo XVIII, ocurrieron antes de su nacimiento. Influyeron en grado sumo, no hay duda, en forjar sus convicciones. ¿Qué esperar? A través de rebeldía y guerras, numerosos países del continente lograron su emancipación; en cuenta El Salvador que, con los demás países del área, luchaban por emanciparse del poder colonial. Mantener, además, la unidad provincial. Doble reto. Ambas cosas serían para Barrios y patriotas de su talla, aspiraciones profundas.
En cuanto a la vida pública, comenzó siguiendo a Francisco Morazán Quesada (3 oct. 1792-15 sep. 1842), hondureño quien luchaba por la causa liberal. En junio de 1828, invadió El Salvador presentándose el 6 de julio siguiente, la batalla de Gualcho al Oriente de El Salvador, Dpto. de Usulután. Hecho en el que, Morazán venció al coronel Vicente Domínguez, jefe militar de las fuerzas federales en manos conservadoras. Y siendo en esta ocasión también cuando, Gerardo Barrios, adolescente de 15 años, se unió a las tropas del Ejército Protector de la Ley de Morazán, participando en la batalla.
El general Francisco Morazán es conocido como “paladín” de la unidad centroamericana. Fue dos veces jefe de Estado de Honduras (nov. 1827-jun. 1828; y dic. 1829-jul. 1830); presidente de la Federación Centroamericana (1830-1838); jefe Provisorio de El Salvador (abr. 1832-mayo 1832) y en una segunda vez, jefe Supremo del mismo Estado salvadoreño (1839-1840). Finalmente, jefe de Estado de Costa Rica (abr.-sep. 1842); donde, el 15 sep. 1842, murió dramáticamente al ser fusilado. La vida de Barrios, en lo político, está ligada a la de Morazán, patricio de gran importancia regional.
La batalla de Gualcho fue un éxito moral de Morazán, más no de trascendencia militar significativa. No obstante, tiene valor porque fue en esta ocasión cuando Barrios hizo su iniciación en la vida pública; destacando como soldado, conductor y estadista. Si se evalúan bien los hechos. Además de Gualcho, Barrios participó en las batallas de El Espíritu Santo (6 abril 1839); San Pedro Perulapán (25 sep. mismo año); la Arada, Guatemala (2 febrero 1851), entre otras.
En 1845, se casó con la distinguida dama migueleña Adelaida Guzmán, hija del presidente Joaquín Eufrasio Guzmán. Desarrollándose entre ambos una intensa relación matrimonial que los unió, tanto en las buenas como en las malas. No tuvieron descendencia. Él contaba con 32 años y ella 17. Este es un resumen, no biografía de Barrios por lo que menciono solo lo principal.
Como jefe de Estado de El Salvador (1858-1860 y 1861-1863), fue un reformador de línea liberal, considerada radical para su época. A consecuencia de lo que, y de la odisea que vivió en busca de sus sueños patrióticos, el 29 de agosto 1865, murió en un injusto proceso ordenado por Francisco Dueñas que lo sentenció a muerte. Dueñas, desde 1863 era presidente provisorio del país, impuesto por Rafael Carrera de Guatemala. Insólito hecho ocurrido a fines de octubre de 1863, tras la caída de Barrios en el sitio de San Salvador; guerra El Salvador-Guatemala del mismo año.
Gerardo Barrios y su esposa Adelaida Guzmán de Barrios, hija del presidente Eufrasio Guzmán y la señora doña Paula Saldos. Contrajeron matrimonio el 16 de diciembre 1843, en San Miguel. Bella mujer en lo físico y moral que lo apoyó en todo. (Fotografía de la época – Retocada por P. Vivanco).
Sin embargo, el destino, impredecible en gran parte, depara con frecuencia otros rumbos. El Salvador ha honrado su memoria. El 29 de agosto de cada año, aniversario de su muerte, a lo largo y ancho del país, varios actos se celebran enalteciendo su figura. El principal de estos es en el parque Barrios, centro de San Salvador, ante el monumento a caballo inaugurado en su honor en 1909, por el presidente Fernando Figueroa. Asiste el público en general, representaciones oficiales y particulares. De igual manera, diversas instituciones nacionales llevan su nombre.
Como especial reflexión diremos que el mundo es dual, todas las cosas son binarias por naturaleza. El Ser humano es un reflejo auténtico de esta condición. Es así como Barrios, tenía fortalezas y debilidades como ser humano que era, repito. Resaltado en lo bueno por sus admiradores generando a la vez, mitos. Nada extraño, el mundo es así. Basta ver la cantidad de leyendas y aun fantasías que, en todas las culturas, existen. Basadas siempre en algo real.
En el lado negativo, en cambio, sus debilidades o el Talón de Aquiles, eran el ego y ambición desmedida que poseía; de acuerdo con la opinión de sus críticos. En el ánimo de resaltar sus méritos, han sido dejados de lado por sus seguidores. Justo es ver las dos caras de la moneda y estar en paz. En este sentido, la obra del doctor López Bernal es realista. Muestra con hechos las partes positivas a la vez que las negativas de Barrios. Cada tiene la opción de sacar sus conclusiones.
Paradójicamente, las sombras hacen resaltar la luz. Los contrastes y el conocimiento preciso de Barrios, en este caso, bajo sus diversas formas, desvanecen la oscuridad. Y la balanza de un justo juez, pesando cualidades y defectos, emitirá su sano juicio. Asunto que corresponde hacer a cada uno. Un mito no surge de la nada, repito, sino de algo concreto. Barrios tenía dones que originaron su leyenda.
No sería apropiado finalizar esta primera parte, sin referir un asunto que fue determinante en aquella época, como lo sería hoy. Estos son, los intereses de potencias extranjeras pretendiendo dominar el área. Vale la pena aquí la siguiente pregunta: ¿Cuál era el valor estratégico que, en aquellos años, se atribuía a la región? En verdad, esta una cosa importante de conocer aplica a la actualidad porque, sabiéndolo, podremos caminar con los pies bien puestos sobre la tierra. ¿Qué punto o puntos en sí eran, pues, los de mayor interés?
En primer lugar, fértiles tierras con abundantes recursos naturales para una vida plena. En segundo lugar, una posición geográfica envidiable que es puente de unión entre la América del Norte y la del Sur; a la vez que un istmo entre dos vastos océanos, el Atlántico y el Pacífico. ¿Queremos más? Así las cosas, en tales años las provincias centroamericanas se convirtieron en zona de vital importancia y las potencias movieron sus piezas a fin de ganar terreno.
¿Quién o quiénes eran esas naciones poderosas? Francia, nada menos; Gran Bretaña, con experiencia de sobra en asuntos coloniales; España misma; Holanda que, a pesar de ser un pequeño país europeo, no se quedaba atrás. Desde 1855 colonizaba El Congo, sabía de estas ventajas. Estados Unidos, potencia emergente, estaba en guerra civil por la liberación de los esclavos (abril 1861-mayo 1865), conforme el argumento que se ha dado. Esto era, Norte contra Sur, la Unión contra Confederados. Y aun así, se expandía.
Construir un canal interoceánico en Nicaragua, era el sueño dorado de tales potencias esos días; siendo uno de los puntos de mayor interés a la vez que manzana de discordias. Gran Bretaña y Estados Unidos iban en esto a la cabeza. Francia y Bélgica con el mismo propósito, dieron los pasos pertinentes para un proyecto de colonización en el Norte de Guatemala y establecer una monarquía regional, con todas las de ley. Así mismo, construir el ansiado canal en Nicaragua. Aunque a la luz de nuestros días parezca absurdo, era un castillo de naipes mal armado que, con la gracia de Dios, no prosperó.
Tal episodio no se menciona, normalmente, en nuestros relatos históricos. Sin embargo, nunca es tarde. Bélgica quería extender su influencia colonial y, Centroamérica resultaba apropiado a sus intereses. Con Leopoldo I de patriarca, la realeza belga negoció con los Habsburgo de Austria y Napoleón III de Francia, a fin de instalar la monarquía en Guatemala. Bajo la égida belga, por supuesto, más la ayuda de las oligarquías locales. El príncipe Felipe, conde de Flandes, tercer hijo de Leopoldo I, sería el rey. ¡Bello plan! ¿No se les ocurriría algo más? (Conferencia del historiador Héctor Lindo Fuentes, Casa de la Cultura El Salvador presidida por Jeannette Noltenius, Washington DC: Gerardo Barrios entre imperios-13 sep. 2023).
El reino sería un apéndice del imperio de Maximiliano I de Habsburgo, ideado para México. Este plan en la nación Azteca, denominado segundo imperio, se materializó por fin; aunque, gracias a su inconsistencia, fue por corto tiempo (1864-1867). Apoyado por Francia culminó en total fracaso, al ser derrotados en Querétaro, por las fuerzas republicanas de Benito Juárez. Maximiliano, por su lado, fue fusilado, según la versión oficial.
¿Fusilado? Esta versión, para abundar más en dicha historia, está en entredicho en los actuales días al haber surgido pruebas, todavía no muy contundentes, de que no murió ejecutado en Querétaro realmente. Sino que emigró a El Salvador con el secreto nombre de “Justo Armas”, muriendo en 1936. Otro misterio digno de conocer. El emperador era casado con Carlota, hermana de Felipe, conde de Flandes y posible rey en Centroamérica, ¿Se recuerda? Siendo así que el soñado reinado en Guatemala, por ende, en la región, era un verdadero sueño a colores en familia que, por fortuna, no fructificó.
Dichos intentos coloniales al fin fueron fallidos. No obstante, afectaron a las tendencias liberales y republicanas, lideradas en El Salvador por Gerardo Barrios. Gracias a esto se convertiría en una “oveja negra” a quien la intriga local y extranjera tenía que destruir. ¿Cómo? La historia tradicional responde la interrogante atribuyéndolo a una enemistad insuperable entre Gerardo Barrios y Fco. Dueñas. Lo que es verdad. Más yo agregaría que, el problema no queda allí.
La historia nos advierte con claridad, el sospechoso desacierto de la influencia externa. El representante francés, Julien Tallien de Cabarrus, llegado a Guatemala en marzo de 1863, en conjunto con el cónsul belga, otro que bien bailaba, conspiraban directamente contra Gerardo Barrios. Según denunció este último en un manifiesto que publicó en Estados Unidos durante su exilio. Cabarrus, platicó con Santiago González sobornándolo para que traicionara a Barrios. No es difícil ver, entonces, porqué Barrios fue víctima de una confabulación siniestra, más allá de lo aparente (Conferencia sobre Barrios del Dr. Lindo Fuentes, Casa de la Cultura en Washington D.C. Ídem – Con datos precisos para un genuino análisis).
Revisar temas históricos como el de Gerardo Barrios, invita a investigar antes que aceptar versiones como en numerosos casos, sin sustento alguno. Tomando en cuenta a su vez, que la historia nuestra actual, en general, está llena de numerosas distorsiones é interpretaciones prejuiciadas. Y sobre la base de estos errores, construimos mitos hoy mismo, que no están acordes con la realidad.
En el pasado, el nombre de Gerardo Barrios fue polémico en gran parte. Y a pesar de estos vaivenes, sin pasar mucho tiempo después su muerte, principios del S. XX en especial, su persona fue dignificada. Los hechos hablan por sí mismo. En el presente, su figura es respetada, homenajeada y aún consagrada por sus más fieles admiradores. Como es lógico reconocer, las polémicas subsisten. Una veraz información, positiva o negativa, será útil para despejar en lo posible, las incógnitas.
En el futuro, me atrevo a prever, su actuación será comprendida con mayor realismo llegando a acreditar, seguramente, un más justo juicio. Como militar, no fue un soldado de escritorio, guerreó toda su vida. Eso es de estimar porque, siendo un hombre de familia con abundantes recursos económicos, expuso, se podría decir, “innecesariamente” su vida. Desde el punto de vista de las conveniencias. ¿Qué cosas importantes hizo, en el campo militar en especial, para que sus compatriotas le acreditaran buenos méritos? ¿O deméritos si es el caso? Cuestión para ver en la siguiente parte de este escrito, porque por ahora, esta historia ha terminado.
*Tomado de la página del Coronel Adolfo Majano.
