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UNA SITUACIÓN SINDICAL QUE NECESITAMOS ENTENDER PARA IMPULSAR CAMBIOS QUE LLEVEN A OTRA LÓGICA DE TRABAJO ORGANIZATIVO.

Por: Róger Hernán Gutiérrez. *

¿Dónde debemos sindicalizar? Parece ser hoy algo de importancia en tanto el mundo del trabajo es cada día más complejo y difícil de comprender para las personas trabajadoras, los empleos, el sub empleo, la ocupación temporal en la mayoría del tiempo, todos son trabajos sumamente precarios, que no alcanzan para una vida de bienestar personal y familiar, con todas las necesidades satisfechas alimentación, educación, vivienda, trabajo estable con salario digno y decente, recreación-ocio, protección social y otras condiciones materiales de existencia.

Cómo identificar ese tipo de persona trabajadora en una actividad laboral que se desarrolla, evoluciona a mejores formas de hacer el trabajo, sin la explotación descarada, indigna, humillante, que es estable, permanente y contribuye a una economía para todos, de beneficio para la comunidad, que no destruya el medio ambiente, que en todo momento humaniza, dignifica a la persona trabajadora, en dónde se encuentran esas empresas son de carácter agroindustrial, industrias no contaminantes, servicios que benefician y traen utilidad, comercio que transa en productos y servicios que todos necesitamos para mayor contribución en una economía, ya no de sobrevivencia, sino de bienestar común.

Necesario identificar y dar selección a objetivos estratégicos, identificando los sectores de la economía mundial que tienen una importancia crucial para las industrias emergentes y la sindicalización a lo largo de la cadena de suministro; sindicación de grupos concretos de trabajadores. Cómo hacer esta tarea para conocer el tipo de trabajador(a) que se inserta en dichos sectores con permanencia, trabajo decente, con relaciones laborales democráticas, equitativas y justas que hagan desarrollar a la persona trabajadora y hagan crecer la economía en condiciones de bienestar.

¿Qué es lo estratégico en la economía global? Donde el capital es corporativo y abusa, atropella e impone su explotación a la persona trabajadora, que no genera un trabajo decente para una inmensa mayoría de personas; no, tiene que ser algo diferente, donde se encuentran las grandes oportunidades potenciales; nuevos sectores en rápido crecimiento en una transición paulatina, de provecho común entre lo tradicional y lo emergente. Existe algo en el país que tenga esa característica, o seguimos sin freno en una acumulación de pocas empresas que lo acaparan todo y devuelven muy poco, sobreprotegidas de los gobiernos genuflexos, sin el respaldo del pueblo, corruptas que se pliegan a políticas públicas favorecedoras de su capital explotador—con ganancias que no son tasadas con impuestos progresivos —sino van siempre en su provecho sectario dentro de ámbitos en mucho flexibilizados y desregulados, incumplidores natos de la mínima legislación laboral.

La tecnología juega un importante papel, sin embargo, las fuerzas productivas en el país, siguen estando y laborando con la técnica atrasada y poco desarrollada, modos de producción con un capitalismo anacrónico, plenamente atrasado; sólo promoviendo acciones en pro del capital dominante, y dejando a la mano de obra sin oportunidades de desarrollo, una política de formación profesional anacrónica y obsoleta, con una dizque nueva institución INCAF para

promoverla, que sólo sirve por hoy para cooptar la contribución económica (el 1% de la planilla mayor a 10 trabajadores(as)) hacia las élites del gobierno autocrático para su propio beneficio.

Las industrias tradicionales continúan frenando las oportunidades frente a sectores emergentes, como áreas de la economía y la industria en rápido crecimiento impulsadas por la “innovación tecnológica”, el cambio ambiental y las nuevas necesidades sociales. Los principales campos actuales incluyen la inteligencia artificial—que todos sabemos lo complicado para la humanización del trabajo—en tanto no encaja en nuestra realidad económica; las energías renovables, casi inexistentes en la sociedad productiva que tenemos contaminada en extremo, y sin inversión en sostenibilidad ecológica; la tecnología financiera (fintech) un servicio deficiente y con la voracidad comercial y, la biotecnología y la salud digital, que por hoy solo pasan por propaganda política y comercial, con poco tino ante lo que vivimos.

Inexistencia de soluciones de aprendizaje automático, ciencia de datos muy pobre, ciberseguridad y automatización de procesos, estamos siempre en atrasos y discursos totalmente demagógicos que no ayudan en nada. El engaño en cuanto los cambios en la materia de salud con supuesta medicina personalizada, servicios sociosanitarios e innovación farmacéutica impulsada ante la amenaza próxima del envejecimiento demográfico, que va siendo cada vez más una realidad. En cuanto al campo estamos en un desfase considerable, en tanto las medidas y programas de desarrollo tecnológico, arrastran políticas públicas de desaparecimiento del agro, la falta de soberanía alimentaria sin tener idea del daño que implica; los recursos y subproductos sin disponerse de un uso eficiente,

Las capacidades sindicales son escasas y sin claridad para una efectiva sindicalización de personas migrantes, mujeres, jóvenes y trabajadores no manuales, de la diversidad entre otras dentro de un mundo del trabajo modificado radicalmente.

*Sindicalista salvadoreño.