NEOMALTHUSIANOS.
POR: MIGUEL BLANDINO.
El domingo antepasado, 14 de junio, los suizos votaron en referéndum la propuesta del derechista Partido Popular sobre limitar a solo diez millones el total de la población del país.
La propuesta de la derecha fue respaldada por la población rural de áreas despobladas (25%) y rechazada por la población urbana (75%) de ciudades densamente pobladas (400 habitantes por quilómetro cuadrado).
No deja de ser notable que, al igual que en los Estados Unidos, las personas con menor formación, más conservadoras y de mayor religiosidad sean tan radicalmente enemigas del otro, del que no pertenece a la tribu.
Pero, bueno, al final fue abrumadora la relación entre los que reconocen la necesidad de abrir los brazos a las nuevas generaciones, aunque solo sea porque ellas, con sus aportaciones a la seguridad social, son quienes van a mantener pensiones de vejez saludables financieramente para los que se van a tener que retirar por vejez, enfermedad o invalidez.
La miopía del campesino se cierra a la migración y cuando los brazos escasean para las labores agrícolas pegan de gritos al ver como se pudre la cosecha. Eso ya se puede ver en California.
Suiza no puede sobrevivir mucho tiempo sin migrantes porque es una sociedad que está envejeciendo de modo acelerado, como el resto de Europa y América Latina.
Los países gobernados por despobladores, como Milei y bukele, no tienen futuro. A menos que el plan sea vender la Patria por trozos a sucios capitales extranjeros -muchas veces sangrientos-, para acumular una fortuna tan grande como sea posible en los años de saqueo que el electorado les permita mientras permanezca dormido.
No hay duda que el pueblo que recibe una buena educación tiene mejores condiciones para prever las consecuencias de sus decisiones políticas que el analfabeta funcional víctima de su fe religiosa en cualquier pastor sionista mezclado con neonazi.
La recomendación que le daba a la militancia el fundador del Frente Sandinista -Comandante Carlos Fonseca Amador- cuando reclutaban nuevos prospectos era “primero ensénenles a leer”.
Solo alguien consciente puede decidir con responsabilidad acerca de su futuro personal y colectivo.
