El Papa confronta la ultraderecha y sus dispositivos
Por: Elio Masferrer Kan*
La Visita Apostólica de León XIV a Francia tiene muchas aristas que merecen un conjunto de comentarios para contextualizarlos adecuadamente. Los viajes papales tienen una lógica institucional habitualmente referida a la dinámica de la Iglesia Católica en el país visitado. La reciente visita a Francia excede lo habitual pues está programada como «Visita a Francia y a la UNESCO», un país y un prestigioso organismo internacional especializado en «educación, ciencia y cultura», un foro importante, quizás el de más prestigio internacional en la materia, del cual se retiró los Estados Unidos, su país de nacimiento.
En términos políticos debemos entender que este viaje tiene sus peculiaridades, la Visita cubre los habituales compromisos eclesiásticos, reuniones con sacerdotes, religiosas, laicos, diplomáticos y miembros de la sociedad civil, más las autoridades políticas, quienes en pleno clima electoral soslayaron prudentemente el tradicional laicismo francés. Los políticos necesitan votos y este Papa tiene prestigio.
Lo más significativo fue la visita a la UNESCO, donde dio un discurso señalando los peligros de la inteligencia artificial (IA) y el control que puede emanar de ella. Precisamente en estos días la justicia del estado norteamericano de Nuevo México (de mayoría demócrata) está aplicando una multa de más de 10,000 millones de dólares por la venta de información confidencial de los usuarios de redes sociales sin su consentimiento para su empleo en campañas electorales.
EN términos simbólicos, y muy concretamente la Inteligencia Artificial compite con las iglesias en la «construcción del sentido de la vida» pues puede ejercer una dominación cognitiva sobre los usuarios y la población en general, definiendo nuevos parámetros y «criterios de verdad» alterados en función de los objetivos e intereses del «cliente» que está pagando por el servicio. Es importante explicar que no son los hombres contras las máquinas, sino que se trata de oligarquías que pueden comprar los servicios de dominación cognitiva para alterar la construcción de realidad de los usuarios, en este contexto las iglesias, no sólo la Iglesia Católica pierden la batalla de orientar a la especie humana.
Estamos a pocos pasos de entrar a vivir el mundo «controlado y vigilado» que imaginó Orwell en «1984». Esto es lo que denuncia el Papa en términos afirmativos cuando expone, formula u denuncia:
«mantener viva la memoria de nuestra humanidad común es reconocer su grandeza —es decir, su inmenso potencial—, aunque se vea menoscabada por tantas formas de maldad e injusticia. Quienes se dedican a la educación, la ciencia y la cultura están llamados, con mayor razón, a cuidar de cada persona, para que resplandezca la belleza de nuestra libertad. Esta belleza tiene un nombre: justicia. Sí, la libertad es hermosa
cuando se orienta hacia el bien y la verdad; se desfigura cuando degenera en arbitrariedad, violencia o sed de poder. Ser humano implica, entonces, una responsabilidad ante la historia. El ser humano es aquel que crece, aprende y trabaja con las manos y con la mente. Mediante ese trabajo, se puede cultivar la tierra o desfigurarla, crear obras de arte o destruirlas. En este momento concreto, debemos reconocer que la más terrible de las “obras humanas” es la guerra; porque en ella la propia ciencia queda puesta al servicio de una voluntad inhumana de destruir y de matar.»
Esta formulación programática se confronta con las políticas de las grandes potencias que se preparan y confrontan para implantar su hegemonía. El mensaje de León XIV en la UNESCO se dirige a los pueblos más que a los gobiernos, que en muchos casos están enfrentados en conflictos devastadores y estériles.
El mensaje va dirigido también a su compatriota, el presidente Trump, quien decidió retirarse de la UNESCO y se refirió en forma amenazante en la Asamblea General de Naciones Unidas, un paso más en la confrontación y la disputa por los resultados de las elecciones intermedias de noviembre en ese país. El Papa se asume en un doble papel, ciudadano del mundo y de los Estados Unidos, probablemente no envíe su voto por correo, pero está interesado en orientar el voto de millones de católicos en ese país y en todo el mundo confrontando la mezquindad de la ultraderecha, que niega los derechos humanos de miles de millones. “La cuña que mejor aprieta es la del mismo palo” dicho popular.
Doctor en antropología, profesor investigador emérito ENAH-INAH
