Creencia

El enigma del Director de Centros Penales ¿Dónde está Osiris Luna?

Por: Mauricio Manzano.

En la estructura de toda tiranía, llega siempre el momento en que Saturno comienza a devorar a sus propios hijos. Durante meses, una pregunta ha estado flotando en la mente de muchos ciudadanos y la han expresado a traves de las redes sociales en El Salvador ¿Dónde está Osiris Luna? El hombre que alguna vez fue el todopoderoso Director de Centros Penales, el carcelero mayor y guardián de los secretos más oscuros de la dictadura, ha desaparecido sin dejar rastro.

Cuando un funcionario de tan alto nivel, con expedientes abiertos por corrupción, desvío de alimentos y pactos de sangre, desaparece, no es por unas vacaciones. Es el síntoma inequívoco de que las estructuras internas del poder están agrietandoce. Los ciudadanos han formulado cuatro hipótesis respecto al paradero de Osiris Luna.

  1. El exilio. La primera hipótesis sugiere que Luna ha buscado asilo o refugio en un tercer país, lejos del radar de la justicia internacional y de sus propios jefes.
    Tras años de administrar capital de las tiendas en las cárceles y de saquear los alimentos destinados a los más pobres durante la pandemia, Osiris tendría los recursos suficientes para comprar su desaparición.
    Representaría la clásica fuga de las dictaduras; cuando el barco comienza a hundirse y las acusaciones internacionales aprietan, los peones más expuestos huyen con las maletas llenas, dejando un misterio de su paradero.
  2. Testigo criteriado internacional.
    La segunda posibilidad es la que más aterroriza al dictador, a sus diputados y ministros, y a todo el círculo íntimo del poder. Osiris Luna podría haberse entregado a agencias internacionales, como el Departamento de Justicia de EEUU, u otro, para ofrecerse como testigo criteriado. Sabiendo que los delitos de lesa humanidad, las torturas, desapariciones forzadas y asesinatos masivos dentro del régimen de excepción, no prescriben, habría decidido traicionar al régimen para minimizar su propia condena. Porque, sin duda, Osiris tiene los audios, los documentos sin reserva de información y los mapas de las fosas. Si esta hipótesis es cierta, el régimen no está enfrentando un simple escándalo, sino la antesala de juicios internacionales que derrumbarán toda su armadura mediática.
  3. La purga del Estado. La tercera hipótesis es la más lúgubre, pero totalmente consecuente con la historia de los regímenes totalitarios; Bukele y su círculo de hierro lo habrían eliminado, Osiris es un eslabón peligroso, sabe demasiado. Conoce los detalles de las negociaciones originales con las cúpulas criminales y la arquitectura de la corrupción pandémica y asesinatos en las cárceles. En un momento donde el gobierno intenta limpiar su imagen para mendigar votos para su tercera e ilegal elección presidencial, Luna era un cadáver político inmanejable. Esta acción confirmaría que el Estado salvadoreño ha cruzado la última frontera del terrorismo institucional. El mismo odio que les permitió desaparecer a miles de jóvenes inocentes de los barrios pobres, la habrían aplicado a su propio alfil para proteger al rey.

4 El prisionero del búnker.
Existe una cuarta variante: Osiris Luna no está muerto ni fugado, sino secuestrado por su propio gobierno en una jaula de oro dentro de El Salvador.
Al ser demasiado peligroso dejarlo huir, por riesgo a que hable, y demasiado arriesgado matarlo, por el mensaje de fractura que enviaría a los demás ministros, el oficialismo lo mantendría bajo arresto domiciliario extraoficial. Un prisionero VIP en su propia dictadura, vigilado 24/7 para garantizar su silencio absoluto.

La desaparición de Osiris Luna, sea cual sea la hipótesis correcta, es la confirmación de que la dictadura se está pudriendo desde adentro. Un gobierno legítimo y transparente no pierde a sus ministros en las sombras; los destituye y los juzga en tribunales públicos. El silencio del Estado frente a este vacío de poder demuestra que El Salvador está gobernado por lógicas de mafia y no por la Constitución. Cualquiera que sea su paradero, es el ejemplo cómo terminan los que venden su alma al tirano por un poco de dinero y poder. Ayer, este hombre caminaba altanero, cerrando prisiones y burlándose del dolor de las madres pobres; hoy, nadie sabe si huye como un cobarde, si está preso en su propio bando, o si ya pagó con su vida el haber sabido demasiados secretos de sus amos.
Y tú ¿qué piensas sobre su desaparición?