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Las ganancias de León XIV. Gringo bueno vs gringo malo.

Por: Elio Masferrer Kan.

El conflicto entre dos ciudadanos americanos ha logrado colocarse a escala planetaria, el presidente Donald Trump se confrontó con Francis Prevost, mejor conocido como el papa León XIV. En dicha confrontación todos coinciden en que Trump perdió los papeles y se expuso llevado por su soberbia, convencido como está de que sus señalamientos verbales son apoyados por una mayoría silenciosa. Rubrican esos criterios el éxito que tuvo para decidir las elecciones de Argentina y Honduras, casos muy particulares, sin poder metabolizar el desastre de sus “respaldados” en Europa, como fueron Francia y Hungría. En este presunto “empate estratégico” debemos reconocer que no fue tal. Es imposible suponer que el líder de la Iglesia Católica, apostólica y romana, que fuera también Superior General de la Orden de San Agustín con mil seiscientos años de experiencia acumulada. actúa en forma visceral.

¿Qué ganó el Papa y su Iglesia en la confrontación? hábilmente motivada por el propio Prevost; iremos por partes: Su relación con el mundo musulmán y otras religiones no cristianas fue fortalecida por las descalificaciones de Trump y le permitió dejar claro que estaba totalmente en desacuerdo con sus ideas, permitiéndole abrir su gira por África con una exitosa recepción en Argelia, país de mayoría musulmana, donde los católicos tienen prohibido el proselitismo y San Agustín de Hipona formuló sus elaboraciones.

Otro asunto más sutil es que una serie de juicios políticos, como señalar que el mundo era muy bueno y que era asolado por “un puñado de tiranos” le permitió suponer que se refería a Trump y sus satélites, aunque también podrían leerse en clave local, pues su visita a Guinea Ecuatorial, donde el presidente Teodoro Obiang está desde 1979, se impuso por un golpe de estado y se reeligió siete veces con márgenes de más del 90% y cada quien podía colgarle la fotografía que más le pareciera.

De todos modos, le permitió tomar distancia con el oscuro pasado del catolicismo que fue una herramienta de dominación de las potencias coloniales en África y proyectarlo en el proceso de descolonización como una herramienta posible para los países africanos en sus nuevos proyectos políticos. No podemos olvidar que Angola obtuvo su independencia con apoyo cubano y soviético, contra el Apartheid Sudafricano y la manipulación de las agencias de inteligencia norteamericanas. Camerún fue colonia alemana, y después de la Primera Guerra Mundial, por el Tratado de Versalles se la repartieron entre Francia e Inglaterra. África es muy importante para la Iglesia pues allí es donde hay nuevas vocaciones religiosas, ante la caída de las mismas en Europa, América y Oceanía.

La respuesta de Trump de generar una imagen con inteligencia artificial donde se presentaba como una personificación de Jesús de Nazareth haciendo milagros y curando enfermos le permitió consolidarse en el Primer Mundo europeo y norteamericano: una

imagen tan descabellada lo fortaleció pues le facilitó recibir apoyos de admiradores y de detractores primermundistas, pero que coinciden en criticar y también deslindarse de Trump. El caso más notable es el de Melloni, la ultraderechista primer ministro italiana que en un momento fue abiertamente respaldada por Trump, y ella “se dejó querer” pensando que eludiría los aranceles que aplica Trump a todo el mundo, hizo el ridículo y Trump fue despiadado con Italia. Su respaldo al Papa le permitió lavar el error anterior y reconciliarse con los votantes católicos.

La operación mas importante fue en Estados Unidos, la mayoría de los católicos (60%) votaron por Trump y los obispos lo respaldaron en su momento. De los ocho cardenales, cinco más 200 obispos lo respaldaron con la oposición de tres cardenales y una ostentosa minoría de cien obispos. Trump logro su avasallante resultado electoral con el voto católico, quitándoselo a los demócratas, aunque en los últimos meses hizo lo posible por perderlo. La mayoría de los deportados son católicos hispanos que habían hecho méritos positivos en sus comunidades. Insultó a los hispanoparlantes diciéndole a los presidentes latinoamericanos que nunca aprendería esa lengua y las agresiones contra el Papa dejan en “fuera de juego” a la Jerarquía católica que lo respaldó, pues no pueden apoyar un trato grosero e insolente hacia el jefe de su Iglesia.

La imagen donde se presenta como el Mesías le enajenó el aprecio de los católicos blancos y de los cristianos en general pues la Biblia dice “se levantarán falsos cristos y falsos profetas y harán grandes señales y prodigios para engañar” (Mt 24.24), esto lo coloca en una situación muy difícil con los fundamentalistas cristianos y todo lleva a suponer que los resultados electorales en noviembre le resultarán adversos, perdiendo el respaldo legislativo que ahora ostenta.

La estrategia de presentarse como “gringo bueno” confrontado con los proyectos imperialistas lo fortalecen en Asia donde la Iglesia Católica tiene importantes posiciones en Filipinas, Indonesia, Corea del Sur y Singapur, entre otros países. Particularmente lo posiciona en los países socialistas asiáticos: la República Popular China, Vietnam, Laos y Camboya pues la toma de distancia de los proyectos imperiales norteamericanos le abre las puertas para poder reingresar con fuerza y fortalecer su relación con las comunidades católicas establecidas en el período anterior al comunismo.

Los asesores de Trump deberían recordarle la frase atribuida al Quijote de la Mancha: “alto Sancho, con la Iglesia hemos topado”-

*Doctor en antropología,, profesor investigador emérito ENAH-INAH.