CreenciaDestacadas

Irán no es Iraq. Las diferencias étnicas nacionales religiosas

Por: Elio Masferrer Kan. +

Muchos confunden a dos países vecinos como Iraq e Irán, y muy probablemente el presidente Trump piense que los procesos pueden ser similares a la caída de Hussein en Iraq, un largo proceso que se extendió entre 2003 y 2011 que implicó el derrocamiento del gobierno baasista de Sadam Hussein. El Baaz era un partido laico que planteaba la integración política de diferentes expresiones del Islam, tratando de integrar sunnitas y chiitas. En el caso de Iraq es importante mencionar que más de la mitad de la población son chiitas y los kurdos, en su mayoría sunnitas controlan la región autónoma de Erbil que posee gran parte de la producción petrolera. La región kurda es multiétnica y pluri religiosa incluyendo turcomanos, asirios, caldeos y minorías cristianas importantes que fueron visitadas por Francisco durante su pontificado.

La base social de Hussein estaba desgastada por la guerra que sostuvieron con Irán y su derrocamiento fue relativamente sencillo, aunque los Estados Unidos no lograron consolidar un estado viable y terminó consolidándose el Estado Islámico (ISIS en inglés) en una región significativa que se extendía a regiones de Siria. En el 2014 Estados Unidos volvió a involucrarse militarmente en la región para derrocar al Estado Islámico y para ello se alió con diversas fuerzas locales, particularmente los kurdos, una nación sin estado que involucra alrededor de 40 millones de personas.

Las Fuerzas Democráticas Sirias, de mayoría kurda controlaron un tercio de ese territorio, finalmente los remanentes de Al Qaeda, aliados del ISIS se reciclaron políticamente y derrocaron al presidente Al Assad (alawitas chiita 20%), quien debió asilarse en Rusia y Trump recibió al “antiguo fundamentalista” Ahmed al-Sharaa en el Despacho Oval, quien después atacó a las fuerzas kurdas en Siria. Recordemos que Turquía tiene un conflicto histórico con los kurdos a quienes acusan de terroristas y aprovecharon para confrontarlos en Siria invadiéndola para evitar su expansión. También al-Sharaa se confrontó con los drusos quienes son respaldados por Israel.

Teniendo en cuenta este contexto regional es importante regresar a Irán donde precisamente la etnia mayoritaria son los persas chiitas y existen otras etnias también chiitas. Los kurdos el 9% de la población iraní y los Estados Unidos pretenden que estos se confronten con la Guardia revolucionaria de Irán bajando de las montañas donde tiene su hábitat tradicional. Es importante comentar que la notable diferencia con Iraq es que la adscripción étnico religiosa de Hussein representaba apenas el 20% de ese país, la mayoría era chiita y eso transformó a Iraq en un estado fallido. En el caso iraní alrededor del 75% son chiitas y los persas son cerca del 55%. Por ello los niveles de cohesión social son altos y tienen un ejército con armamento sofisticado y un fuerte control de la situación interna.

Simultáneamente los bombardeos y las bajas de la población civil, que son altos, y que Trump supone que producirían una baja en la moral de la población y podrían llevar a una pretendida “rendición incondicional” pareciera que están aplicando una receta “Cuba-Venezuela” cuya efectividad aún está pendiente en ambos países y por otro lado confundir a Irán con un país latinoamericano es francamente descabellado, no entendiendo sus culturas y tradiciones étnico-religiosas.

Iran tiene un armamento sofisticado, capacidad estratégica para controlar el Estrecho de Ormuz, donde circula en 20% del petróleo y el gas del mundo y se encuentra en el área de influencia de Rusia y China, donde la relación es estratégica y coloca a Trump intentando consolidar su presencia en Asia expandiendo su control estratégico al resto del mundo, donde nunca llegó la Doctrina Monroe y la Donroe tendrá sus dificultades, lo cual evidentemente no le permitirán ni rusos ni chinos.

Una cuestión que Trump no ha querido reconocer es lo limitado del apoyo internacional disponible, pretendiendo prescindir del mismo, invocando su fortaleza militar, olvidando que la “guerra es la continuación de la política por otros medios” y Trump parece que varía constantemente sus objetivos políticos, pues nadie tiene claro cuáles son y por las variaciones en su discurso pareciera que ni él ni su equipo tampoco, pues a su impactante afirmación de que Él elegiría al Líder Supremo de Irán, le respondieron con la designación del hijo del asesinado Ali Jamanei.

 Pareciera que todos tienen los ojos puestos en las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos, donde se augura una debacle de su partido pues la inflación pega en el bolsillo de los votantes y el barril de petróleo ya llegó a los cien dólares. Recordemos que la historia “nunca se repite” y sólo nos queda por esperar que la prudencia termine por vencer a la improvisación y la soberbia.

*Doctor en antropología, profesor investigador emérito ENAH-INAH