DestacadasSindicalismo

DEBILIDADES Y ESCASO PROCESO DE FORTALECIMIENTO SINDICAL, EN MUCHO DEBIDO A LAS ECONOMÍAS EMPOBRECIDAS.

Por: Róger Hernán Gutiérrez. *

El costo de vida subiendo como espuma, los precios para cubrir las necesidades básicas de las personas trabajadoras, desocupadas y en empleos precarios totalmente inalcanzables; la propaganda gubernamental a todo dar pretendiendo descaradamente cubrir tales déficits históricos de ayer y de hoy, sin ningún cambio para salir de conceptos eugenésicos como pobreza absoluta y relativa.

Ante estas debilidades las personas trabajadoras de diferente estrato social, con excepción de aquellos grupos que alcanzan el salario decente, y que tienen un poder adquisitivo suficiente para vivir, con cobertura de vivienda propia, servicios y activos que les permiten una existencia digna—los cuales están en el 20% de la población económicamente activa y pasan la línea de pobreza; a cambio de mucha población que son anuladas, ahogadas y desesperanzadas por una forma de dirigir el país totalmente egoísta, unilateral y sin ninguna posibilidad de superación hacia condiciones materiales de existencia que permitan alcanzar términos de bienestar personal, familiar y comunitario.

Esa realidad social, económica y política mantiene un ejercicio personal de subsistencia incapaz de cubrirse a cabalidad, por la falta de ingresos suficientes, lo que impide a diario y de manera constante a muchas personas cubrir necesidades básicas como alimentación, transporte, vivienda y servicios esenciales como la luz y el agua, entre otras. Esta situación, termina generando impactos en la dinámica familiar y en el desarrollo de las personas trabajadoras aunando en muchas debilidades, que no permiten pensar en aquellas situaciones que son la causa y pueden modificar el estatus de vida.

En cuanto a la alimentación, apuntan las personas conscientes de este problema que la mala nutrición en madres lactantes estaría afectando drásticamente la calidad de la leche materna, con consecuencias en el desarrollo físico y cognitivo de la niñez en etapas tempranas. De ahí que programas de gobierno demagógicos son de poco beneficio socio económico, desarrollados con los escasos impuestos que la gente trabajadora paga, esperando una devolución en servicios públicos cualitativos y cuantitativos, de calidad y suficiencia para toda persona y grupo familiar que lo requiera y necesite.

Deterioros evidentes en la soberanía alimentaria de la ciudadanía van siendo una razón para mantener un alejamiento en lo político de la población salvadoreña, que mantiene atada su vida, incapaz de sobreponerse a la situación, en nuestro caso cambiando las debilidades de formación sindical en fortalezas que permitan ejercer una clara defensa de los diferentes derechos de ciudadanía. Es por ello que los procesos de fortalecimiento sindical organizativos, educativos y desarrollo profesional son débiles, sin objetivos y metas claras, privando el oportunismo, la traición, deslealtad y falta de valores que fortalezcan la acción sindical. Manifestándose una clara y pretendida vinculación en lo social, totalmente egoísta, nada solidaria y de escaso valor colectivo.

Mucha de los organismos internacionales como la OMS, relacionada con la salud, expresan que se trata de un estado de completo bienestar físico, mental y social, considerando que una población que no logra satisfacer sus necesidades básicas, como nuestra clase trabajadora, puede considerarse en condiciones de “enfermedad social”. Lo que hace sumamente difícil conciliar las posiciones e intereses colectivos, imponiéndose la postura egoísta e individualista, alimentada hasta la saciedad por la propaganda oficial, en tal sentido la insatisfacción casi plena de necesidades elementales, y la subida constante del costo de vida, son bases para enfermar socialmente a la clase trabajadora.

Estas condiciones diarias que sufrimos unos más que otros, los diferentes grupos laborales, generan crisis emocionales y tensiones al interior de los hogares y de relaciones laborales en la empresa, lo que incide en problemas laborales, de convivencia familiar, los hijos e hijos se ven perdidos, sin arraigo parental y escolar ocurriendo deserción escolar y deformaciones personales en la convivencia social, dando limitaciones en el desarrollo educativo temprano, en tanto jóvenes, adultos y adultos mayores—hoy con mayores y graves consecuencias— en tanto el sistema de protección social es cada vez más anulado, y falta mucho para reivindicarlo con la reforma capaz de desarrollar y entender a esta tipo de población.

Paralelo a esto la salud para completar una seguridad social de calidad, se está empeñado el gobierno en seguirla deteriorando; y volverla nula ante la población en grados elevados de enfermedad social. Asimismo, lo grave en cuanto a la pérdida de empleo o la precariedad laboral con impactos directos en la estabilidad familiar, laboral, social, debido a la falta de condiciones adecuadas de alimentación y bienestar. Siendo directamente una afectación como causa en el debilitamiento y escaso fortalecimiento sindical de hoy.

*Sindicalista salvadoreño