Crisis eclesiástica e iglesias exitosas. ¿Secularización o recristianización?
Por: Elio Masferrer Kan. *
Las estadísticas son frías y consistentes, muchas iglesias exhiben su soledad y son cada vez menos frecuentadas por los creyentes, es ya un lugar común mencionar la avanzada edad de feligreses y sacerdotes. Por no mencionar la crisis de las vocaciones religiosas, tanto femeninas como masculinas, aunque nuestra información de campo no necesariamente coincide, con esos comentarios que se han transformados en lugares comunes, para quienes seguimos las frecuentes declaraciones de los jerarcas religiosos, que le atribuyen a jóvenes y no tan jóvenes que son presas de un presunto relativismo moral.
Me parece importante incluir los estudios del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) en una reciente investigación llamada el Módulo de Bienestar Autorreportado (BIARE 2025) que nos ofrece valiosa información sobre la apreciación subjetiva de la realidad de los habitantes de México según una exhaustiva investigación. Para efectos prácticos trabajaré con el indicador de adultos que se han sentido solos en medios urbanos, sobre una investigación en 32 ciudades mexicanas. Mi hipótesis es que hay iglesias que tienen rituales comunitarios, que permiten rangos altos de sociabilidad de sus miembros, mientras que, particularmente la Iglesia Católica tienen un criterio de atención a multitudes que incentivan los sentimientos de soledad y/o abandono de sus miembros.
Las mujeres entre 18 y 29 años tienen niveles significativos de soledad y son la categoría más alta de todos los segmentos estudiados, probablemente esta edad sea muy cmpleja en lasmujeres pues inciden factores afectivos como elección de una pareja, definición de formas de inserción afectiva a la vez que la definición de modos de vida, solteras, casadas, madres, independencia económica y otras cuestiones existenciales. Por lo contrario, la edad más compleja de los hombres es entre los 45 y 59 años, este período es particularmente traumático en la población masculina pues se acerca la edad de jubilación, además de coincidir con la andropausia, que confronta un conjunto de valores muy vinculados con la identidad masculina, la noción de esposo proveedor y cuestiones similares.
Teniendo enfrente estos grupos prioritarios la pregunta es que hacen las iglesias para responder a la demanda objetiva de servicios espirituales. La investigación de campo nos permite identificar propuestas exitosas de trabajo con los jóvenes en las iglesias evangélicas, particularmente las iglesias pentecostales que tienen rituales muy intensos con temas musicales de actualidad, adaptados al mundo cristiano mediante la evangelización de la letra de las canciones. Las distintas variantes de las iglesias bautistas tienen a su vez una combinación de música country que, en México y muchos países latinoamericanos, combina elementos de las rondallas españolas con el blues y el gospel.
El problema del catolicismo es que tienen una estructura altamente clericalizada y aislada del contexto, debemos recordar que los sacerdotes se formaron en su mayoría en colegios católicos, desde la primera infancia hasta su ordenación sacerdotal y en su inmensa mayoría no tienen, ni comparten las vivencias musicales de la juventud donde se desempeñan. Simultáneamente su presunto o logrado celibato sacerdotal, los mantienen alejado de las categorías de edad (45 a 69 años) de los hombres que más lo requieren. Por lo contrario, las iglesias evangélicas tienen planes muy significativos para las personas en esas edades pues les requieren aportes en trabajos de organización y gestión de la vida comunitaria, que implica niveles altos de interacción y aporte constructivo al desarrollo de la comunidad religiosa. El caso más notable sería la Iglesia Nacional Presbiteriana que es regida por un Presbiterio de Ancianos Gobernantes que se responsabilizan del gobierno del templo, designación de los pastores, líneas teológicas y otras actividades estratégicas para el grupo religioso.
Ratifica mis afirmaciones el constante crecimiento de las propuestas evangélicas que reconocen los problemas, fortalezas y debilidades de su feligresía y tratan de incorporar a todos sus feligreses para actividades institucionales y organizativas. En el caso de la Iglesia Católica, tanto Francisco como León XIV han tratado de innovar, pero se confrontaron con muchas inercias burocráticas que cierran las posibilidades de cambio institucional. Muy probablemente el éxito de los movimientos carismáticos católicos y de propuestas de reciente creación como Hakuna Group Music expresan formas alternativas de participación de los jóvenes y otros segmentos de edad en formas diferentes de expresión de su fe religiosa.
Nuestra experiencia de campo es que probablemente muchos jóvenes no están seguros de sus creencias, pero si conocen y necesitan canalizar y realizar sus vivencias.*}
*Doctor en antropología, profesor investigador emérito ENAH-INAH
