Cosas de la fe…
Por: Edwin Felipe Aldana Aguirre. Investigador y docente universitario.
Parece que esperar es cosa de fe, pero también parece, que esperar es hacerse el idiota con ropaje sacro. O el ropaje sacro es el anacronismo que reviste la cobardía, la glotonería y el acomodo de los tibios. Y estoy seguro de que todos ellos irán al cielo… aunque Jesús ofreció la resurrección; pero lo que está atrás de eso que ofrece Jesús sí da miedo y por eso hay que luchar por el cielo, …aunque nunca tendremos los méritos suficientes y si llegamos allí, es por pura gracia del Señor. ¿Pero de cuál Señor estamos hablando?
Y ese gracioso y lamentable acto del tipo bien comido, vestido con ropaje sacro y su enorme cruz con el Jesús aplastado por el poder, que saluda embelesado al hijo del padre de la mentira, y sus cachetes se ruborizan por el orgasmo espiritual que eso le causa.
Si juntamos a católicos incluidos los carismáticos, que creen que tienen superioridad divina por sobre otros creyentes; a todos los evangélicos o protestantes con su diversidad de colores y sabores, pues resulta que El Salvador en un 95 % o más es cristiano. ¿Y eso en qué se nota? ¿Ha cambiado para bien este país siendo “cristiano”? ¿El Salvador es de Cristo?
Miles de detenidos injustamente, cientos de muertos bajo custodia del Estado, cientos de violaciones sexuales bajo custodia del Estado, miles de extorsiones amparadas por el Estado. Miles de trabajadores tirados al desempleo, miles de comerciantes desalojados de sus puestos de trabajo, miles de enfermos sin medicamentos. Y las nubes del miedo cubriendo a nuestros compatriotas. ¿Y adónde aparecen los santos cristianos y sus iglesias acompañando realmente el sufrimiento?
Tomando el viento fresco de la noche, escucho una iglesia evangélica y su pastor, clamando por la victoria militar de Israel, gritando que ellos, estos guanacos nuestros son Israelitas de corazón, son verdaderos judíos de Cristo y aleluya, aleluya. Perdón, pero es para cagarse de la risa. Y ese bendito pastor de seguro irá al cielo por vía directa, porque ser tan pendejo le exime de responsabilidad, ese hombre no tiene pecado al pedir la muerte de los no judíos; es tan tonto, tan ignorante, tan poco humano que el dios de su cielo lo espera con júbilo. Gran fiesta debe haber cuando llega un tipo así.
¿Cómo están formando ahora a los curas católicos? En varias ocasiones que me ha “tocado” ir a misa; el ver y escuchar los malabares de los curas queriendo esconder la verdad del evangelio y utilizando el antiquísimo recurso de espiritualizar todo, solamente para no ver la realidad que la palabra señala con fuerza.
Por supuesto, ellos irán al cielo y al final no sabremos qué son. Eso sí, son diferentes a los demás, están en contubernio con dios y por eso la religión es más importante que la fe en Jesús. Siguen enseñando que la gente como no ha sido cabal con la iglesia, y no ha ido a misa, le aburre el rosario y ocupa las fiestas patronales para ponerse a verga; esos van al purgatorio y por más rezos que se haga van derecho con el diablo. Claro, que las misas pagadas esas si pueden lograr algo con dios. Y ese pobre tonto que celebrando misa cerca de mi casa, misa dedicada a una quinceañera, convirtió su sermón en una diatriba contra la putería y cómo los jóvenes prefieren el mundo y no a la iglesia. Al menos yo sentí pena, vergüenza y malestar. Realmente yo hubiese sido la quinceañera, me quito un tacón y le doy verga por ser tan pendejo, tan sin sentido común… Y la cara del papá de la niña y la mamá de la niña reprendiendo al papá… de seguro bendiciones no recibió del papá de la niña. Por cierto, el siervo no conocía a la familia y menos a la niña.
Pero mirá Felipe, también hay pastores buenos, comprometidos, honestos que están iluminando la vida de la gente desde su realidad. Y también hay curas que están dando la cara por la gente, y son buenos, piadosos, comprometidos. Mi amigo sin sentido del humor, que ya olvidó que cuando Fray Bartolomé de las Casas defendía a los indígenas en las Cortes españolas decía: Que, si los indios se cagaban de la risa, era prueba suficiente de que eran humanos. Bueno la idea es esa, por eso no escribo en revistas serias y de paso porque soy haragán.
De qué hay buenos pastores y buenos curas, lo se y tengo una hermosa y grande amistad con algunos de ellos. Y por ellos precisamente entiendo la enorme soledad que debe tener el amado Jesús, la enorme soledad que vivió nuestro amado Monseñor Romero, sus miedos, la oración en los putos huertos porque sentía que lo iban a matar, la difamación que cotidianamente hacían de él y que todavía la siguen haciendo. Te aseguro, que todos esos inútiles estarán en el cielo con curas y pastores tocando panderetas y cantando vainas santas en la santidad del aburrimiento y de la nada.
Monseñor Romero, -no me gusta san Romero- porque en las fotos ya lo ponen con la manita alzando sus dos deditos como diciendo: Yo no hice nada. Y si hizo y sigue haciendo y por eso está con Jesús caminando hacia el Reino prometido.
La gran mayoría de jóvenes no va a la iglesia, se quejan los nuevos apóstoles. Pues gracias a Dios y eso da esperanza, porque la gran mayoría de jóvenes no son tan pendejos. Pero eso sí, todos y ellos también, necesitan conocer a Jesús, necesitan esperanza y sentirse amados, ellos necesitan reírse de los poderosos, de las iglesias tontas, de la diputada aquella que todavía cree que cuando saquen oro a todos les van a dar sus dos libras…
Lunes 24 de agosto 2026, día del Señor.
