Cultura

Relato: VIVIENDO EL RIESGO.

Por: Oscar Andrés Florez C.

El sonido mecánico y agudo volvió a despertar a Mauricio, recordándole de una manera infausta el repicar de los grillos. Mauricio entre dormido tomó el estruendoso aparato mecánico, lo apagó, y el off llenó el silencio de memoria. Esa memoria súbita e impertinente que le turbaba con la imagen insoportable del deber. Miró el reloj de nuevo, y en la oscuridad se dejó seducir muy perplejo por la etiqueta amarilla que titánica se alzaba con su Made in China.

Se levantó de la cama casi presuroso. Encendió la televisión y miró que sus hijos no se hubieran despertado por el eco de las noticias:

Noticia de última hora, Noticia de última hora. La General Motors se declara en quiebra. La debacle más aguda de toda la historia, que lleva a aumentar en un 10% la cifra de desempleo en Estados Unidos, más los efectos colaterales en el mundo. Pasando a otras noticias, el Rey del Pop, Michael Jackson ha vendido más copias de sus discos que en cualquier otra época. Sus fans aseguran que pagarían lo que fuera por ver de nuevo al Rey del Pop. En el ámbito nacional, condenaron al congresista Teodolindo Avendaño por la   Gidis política y la compraventa de votos para la reelección de Uribe. Entre tanto, En el norte del Cauca, la guerrilla atacó una patrulla de la policía,  dejando tres policías muertos y dos heridos. En Urabá, la policía capturó a un hombre que presuntamente llevaba violando a su hija por más de diez años (…) El gobierno proyecta reducir el presupuesto para educación en el año 2010” .

Luisa, la esposa de Mauricio, llegó a la sala a grito herido, compitiendo con el ruido mordaz y ensordecedor de la televisión, y quejándose porque ya es un poco tarde. No podía soportar ver la cara de su jefe a la entrada del trabajo.

–Tiene una risa burlona. Parece que goza cuando nosotras llegamos tarde. Carmen me comentó hace unos días que este tipo la vio sola en la oficina, se le acercó muy despacio y le susurró al oído cosas indecentes. Los hombres creen que una es una puta porque la ven sola.

Mauricio un poco desconcertado, porque no acababa de salir de las flagelantes noticias, el sopor de los gritos de Luisa y, de sus propias preocupaciones, ahora tenía metido en la cabeza la escena del jefe de su esposa susurrándole a ella en el oído. Se exasperó.

 Sin embargo, como un rayo silente, él repitió una y otra vez la imagen de sentirse el jefe que iba en busca del oído de la compañera de trabajo de su esposa. Recordó súbitamente que Carmen tenía senos provocativos y piernas turgentes. Mauricio volvió en sí con una sonrisa encantadora y se encontró con la mirada de Luisa. Ella lo miraba fijamente. Su mirada era altiva y justiciera; mordaz e intrépida.  Él tímidamente respondió:

– ¡Claro!, ¡claro! Amorcito, los jefes son depravados. Más aun, si saben que las mujeres están solas. Espero que tu sepas manejar a ese tipo.

–Mijo los niños se despertaron, ayúdeles, mientras yo me baño. El desayuno está en el hornoooooo.

Mauricio se encogió de hombros, se acercó a sus hijos. Los besó. Pero no podía sacarse de la cabeza la imagen de Carmen. De pronto, su hijo Cristian muy enfadado le pregunta:

¿ Papá por qué tenemos que estudiar?

Mauricio no pudo resistirse al deseo de lanzar la típica respuesta de la filosofía popular de los padres.

–Porque sí.

Meditó un segundo. Al ver la cara de sorpresa y desilusión de sus hijos, titubeó.

–Bueno… Por que si ustedes no estudian no serán alguien en la vida, y los poderosos podrán abusar de ustedes.

– ¿Papá, tu estudiaste?

Pregunta tímidamente Natalia, mirando el retrato de la Virgen que estaba sobre la nevera. Tal vez, intentando buscar en ella una protección divina para una pregunta que hubiera irritado hasta el mismo Sócrates.

Mauricio irresoluto responde:

–No.

Natalia, santiguándose mentalmente, prorrumpe triunfal con una deducción a penas lógica:

–O sea que tú no eres alguien… y por eso le trabajas a los poderosos. Digo…

Mauricio sintió que se había convertido en una estatua de sal. Como la imagen de Lot, de la cual el pastor había hablado el domingo. Ese sentimiento se esfumó rápidamente, y se prefiguró en él la mirada mórbida del jefe de su esposa, de él mismo y de Carmen con sus pechos al aire. Hasta se llegó a imaginar cuántas mujeres en General Motors podían padecer tal persecución. Mauricio descansó, solo con saber, que por lo menos el cierre de General Motors iba a proteger a muchos matrimonios de la mano maligna de los jefes.

Después de un rato, la puerta sonó y Mauricio sintió un paraíso terrenal. Era su suegra, que todos los días llevaba a los niños a la escuela. Natalia se aferró al cuerpo de su padre y él pensó momentáneamente en el miedo que le causaba contemplar la idea que un hombre abusara de su hija. Se despidió de su suegra. Del carro salió humo a borbotones y ahora ya un poco más tranquilo caviló para sus adentros que si cerraban General Motors, habría muchos hombres como él en la calle, y muchas familias como la suya, ahora sin tan siquiera con la posibilidad de trabajar para los poderosos.

Entró a su casa. Su esposa estaba parada completamente desnuda en la puerta del baño frente al espejo. Él se apasionó, y con la lascivia en el rostro se acercó suavemente hacia ella y le mordió la oreja. En ese momento recordó a Carmen. La esposa se erizó.

La casa se convirtió en el edén, y mientras ellos jugaban a Adán y Eva, solo esperaban no ser expulsados de sus trabajos. El grito último de Mauricio fue apocalíptico y allí en la maraña de sus recuerdos vio a Carmen. Lucía estaba estragada, consumida y gozosa. Mauricio quedó atónito al ver el gozo de su esposa y temió que ella estuviera pensando en su jefe. Todo quedó en silencio y se arrebató la carrera por llegar al trabajo.  

La señora Silvia paró en el semáforo, colocó su emisora preferida y se encontró con la sorpresa que el Rey del Pop había fallecido. Quiso su rostro estremecerse, pero el bullicio de Cristian y Natalia la sacó del estado de melancolía.

– ¿Silvia quién es ese, dizque el Rey del Pop? Pregunta Natalia.

– Michael Jackson, el mejor cantante de Estados Unidos, y uno de los mejores bailarines. En esa época su mamá y su papá estaban adolescentes.

–Yo pensé que era un Rey como esos de los que habla la maestra Patricia en clase de sociales. Esos reyes tenían muchas tierras y también esclavos que trabajaban para ellos. Eran bastante famosos –Afirma Natalia con sorpresa–.

Su abuela sin pensarlo mucho, le aclara que en el caso de Michael Jackson, se le llama Rey porque era el mejor cantante de Pop y uno de los que más fans han tenido en toda la historia.

Cristian, ensimismado por la conversación de su hermana y su abuela, y el gentío a las afueras de un almacén en el que estaban presentando un video del Rey del Pop, expresa en un tono casi ingenuo:

–En algo se parecen lo Reyes de la profesora Patricia y el Rey del Pop: los Reyes tienen esclavos y el Rey del Pop fans.

La abuela perturbada por lo que los chicos decían acelera su carro, mientras los espectadores que veían el video, a las afueras del almacén, irrumpieron en gritos y vulgaridades, porque el Chevrolet de doña Silvia había dejado su humaredas sobre la calle, como si quisiera dejar una opinión indulgente frente a la simple conmoción

Los niños se despiden de su abuela. Natalia ve a lo lejos a Daniela, su mejor amiga. Daniela corre a saludar a Natalia. Natalia sonríe y Daniela la recibe con un:

– ¿Sabías que Michel Jackson se murió?

–Sí. Responde Natalia indiferente. Mientras Daniela agrega:

–Mi papá me dijo que Michael había violado una cantidad de niños en Estados Unidos, y que a sus hijos no los dejaba ver de los periodistas. Era bien raro ¿no? Pero bueno… La gente está muy triste y le van a hacer un gran homenaje.

Natalia y su hermano la escucharon atentamente. El timbre del colegio interrumpe su diálogo y los tres salen raudos por el corredor a hacer las filas en el patio, antes que el profesor Mario empiece la oración del día.

En clase de matemática, el profesor Rodrigo les colocó a los niños un ejercicio de suma de enteros.

–Haber…. Haber, realicen esta operación: -6 + 4 = … Recuerden que en los números enteros cuando uno es de magnitud negativa y el otro es  de magnitud positiva, se debe tener en cuenta su magnitud. Si son cantidades iguales se conserva el signo y si son cantidades diferentes, se coloca el signo de la cantidad que tenga mayor valor absoluto.

A Natalia algo le punzó el opinadero y sin mirar a los ojos del profesor Rodrigo le preguntó:

– ¿Profesor, será que las sumas en los enteros de diferente cantidad, también se pueden aplicar a lo que las personas hacen en su vida cotidiana?

– ¿Por qué lo dices Natalia? Expresó el profesor Rodrigo.

–Es que de venida para el colegio me di cuenta que el mejor cantante de los Estados unidos había muerto, y muchas personas se veían tristes, pero ahora hablando con Daniela, ella me contó que su padre le había dicho que Michael había violados muchos niños, además que no dejaba ver a sus hijos de la gente. Entonces no entiendo cómo uno puede ser querido por tanta gente, aunque uno haya hecho cosas malas. ¿Será que somos nosotros los seres humanos unos números enteros? Por eso lo decía profe.

El profesor Rodrigo había quedado petrificado por lo que había dicho Daniela y solo atinó a mandarla a consultas con la profesora de ética, como gala de toda impotencia democrática del pensamiento en el que decir es un des-compromiso. El profesor se volteó y caminó repitiendo:

 – ¿Será que somos números enteros? ¿Será que somos números enteros? ¿Será?

Natalia se sintió más perdida que nunca, como cuando se tiraba del tobogán del colegio y su cabello negro y ensortijado se enredaba en su rostro, mientras al final, la recibía Carlos con la frase de siempre:

-¡Pareces loca!