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La “bukelización” de Costa Rica y la consolidación del populismo autoritario de derecha.

Por: Jerry Espinoza Rivera. Universidad de Costa Rica – Costa Rica

Como cada cuatro años en Costa Rica, el pasado 8 de mayo se dio la ceremonia del traspaso de poderes al tomar posesión como presidenta la politóloga Laura Fernández Delgado, candidata del partido Pueblo Soberano, el partido del hasta ese momento presidente Rodrigo Chaves, consolidando así el viraje conservador que Chaves le imprimió a su gobierno desde su llegada al poder en mayo de 2022. 

Fernández no sólo prometió continuar con las políticas de Chaves de alineamiento con los gobiernos de derecha de la región sino que fue más allá al adoptar como modelo el punitivismo y la política de “mano dura” implementada por Nayib Bukele en El Salvador.

El fenómeno de la “bukelización” de Costa Rica ciertamente no empezó con Fernández pero sin duda ha encontrado un terreno fértil en un país en el que la criminalidad y los homicidios se han disparado en los últimos años, especialmente los crímenes relacionados con el tráfico de drogas y el sicariato. 

Una característica del populismo autoritario de derecha de la dupla Chaves-Fernández  es su pretensión de reescribir la historia de la Segunda República construyendo un relato histórico ficcional según el cual todos los gobiernos de los últimos 70 años habrían sido una especie de “dictadura solapada” de la “casta” política, calificada como malvada y corrupta. 

Esta caricaturización maniquea incluye no sólo a los partidos de oposición sino también a los medios de comunicación (la prensa “canalla”), así como a los jueces y al Poder Judicial en general, a quienes culpan del aumento en la criminalidad y el deterioro de la seguridad ciudadana.

La religión ha jugado un papel fundamental en la construcción de este relato. En un país en el que nunca ha existido una clara separación jurídica entre la religión y el Estado y en el que han fracasado todos los intentos de establecer la laicidad del Estado, la religión sigue siendo un factor decisivo en la política nacional. 

En su campaña, Fernández proyectó una imagen de mujer conservadora tradicional y ferviente católica. Sin embargo, al mismo tiempo no ha dudado en negociar puestos y prebendas con agrupaciones cristianas evangélicas, especialmente con un grupo de pastores unidos en el llamado “Foro Mi País”, como lo advertíamos en un número anterior del Boletín (# 285). Entre los puntos negociados están la designación de personas cercanas a esta agrupación en los Ministerios de Salud, Educación y Relaciones Exteriores, así como en la Defensoría de los Habitantes y el Poder Judicial (1).

En un encuentro organizado por el Foro Mi País pocos días antes del traspaso, Fernández reafirmó su alianza con esta agrupación y en su discurso hizo numerosas aseveraciones de carácter mesiánico. Entre otras cosas dijo que “el gobierno de Rodrigo Chaves fue un milagro” pues “fue un hombre que se dejó usar por Dios” y que “la lucha contra el bien y contra el mal estará siempre vigente” (2).

A pesar de su tradición civilista, Costa Rica se une así a la tendencia del populismo autoritario de derecha iniciada en El Salvador por Bukele y en Sudamérica por políticos como Milei en Argentina, Noboa en Ecuador y Kast en Chile. ¿Soportará la institucionalidad democrática costarricense cuatro años más de chavismo?


Referencias
(1) Chacón, V.  -redactor- (2026, enero 15). “Laura Fernández entregaría ministerios de Salud y Educación, “salas” del Poder Judicial, Defensoría y Servicio Exterior a organización evangélica”. Semanario Universidad. Recuperado de: https://semanariouniversidad.com/pais/laura-fernandez-entregaria-ministerios-de-salud-y-educacion-salas-del-poder-judicial-defensoria-y-servicio-exterior-a-organizacion-evangelica/
(2) Murillo, A. (2026, abril 24). “Chaves dice ante líderes evangélicos que siguiente meta es que «el pueblo» tome el Poder Judicial”. Semanario Universidad. Recuperado de: https://semanariouniversidad.com/pais/chaves-dice-ante-lideres-evangelicos-que-siguiente-meta-es-que-el-pueblo-tome-el-poder-judicial/