Alejado del mundo, lleno de sarro del mar, prendido de un madero, naufragó batallando dos días en las aguas del anchuroso océano. No sabía a dónde había llegado. Desnudo y vencido por el sueño, en medio de una hojarasca se quedó dormido. Ruidosos gritos de doncellas, en un lugar cercano lo despertaron. ¡Hay Dios! ¿A qué hombres pertenecerá esta tierra adonde he venido? ¿Serán violentos, salvajes, injustos u hospitalarios temerosos de los dioses? Dijo para sí.¿Acabo de oír la voz de hombres? Siguió cavilando ya que los gritos de las doncellas lo agarraron por sorpresa. Decidió comprobar por sí mismo y agarrando de entre los matorrales una espesa rama para cubrir su desnudez se presentó en medio de las doncellas de bellas cabelleras. Pareciéndoles a éstas que el hombre que apareció ante ellas era horrible y sucio, huyeron despavoridas por las riberas del río donde estaban. Solo una de hermosos ojos, dice esta leyenda, revestida de valor, quedó sola frente a él. Dudaba el hombre si abrazarse a sus rodillas y suplicarla o hablarle desde lejos para no asustarla. Decidió por fin hablar de lejos. Y he aquí lo que dijo:“¡Yo te imploro, oh reina, seas Diosa o mortal! Si eres Diosa de las que habitan el ancho Urano (El cielo), me pareces Artemis, hija del gran Zeus, por la belleza, la estatura y la gracia; si eres mortal de los que viven sobre la tierra, ¡tres veces dichoso tu padre y tu madre venerable, tres veces dichosos tus hermanos! … ¡Y dichoso entre todos aquel que, colmándote de presentes nupciales, te lleve a su morada! Nunca, en verdad, han visto mis ojos mortal tan bello, ni hombre ni mujer, y estoy sobrecogido de admiración.” (Homero, LA ODISEA; versión del griego; Ediciones Ateneo, S.A. México, D.F.; 2ª. Edición febrero 1985; Rapsodia VI, Pág. 86). (El cielo), entre paréntesis, es aclaración mía.Cito este párrafo por la belleza de sus letras que son de admirar y disfrutar. Cuando lo leí por primera vez me dejó maravillado. Así, pues, desde que esta obra, La Odisea, fue escrita por Homero en el 800 a. C., Grecia antigua, han pasado 3,000 años y su contenido renace día con día. El argumento transmitido está siempre en discusión e interpretado de diversas formas. Hay para todos los gustos. Nausícaa, se llamaba la valiente mujer y habitaba en la tierra de los Feacios. La Odisea es el viaje de Ulises de regreso a Ítaca, su hogar, obra literaria a la que se refiere el presente escrito. Sigue después de la guerra de Troya, de más está decirlo, ocurrida en el 1,200 a.C. Ulises es un héroe, astuto y audaz, calculador, diferente a Aquiles que era un nato guerrero. ¿Por qué fue tan accidentado el viaje de regreso, enfrentando personajes mitológicos y peligros diversos? Cada incidente creó dilemas. Debido a esto, las pérdidas de vidas fueron mayores que en los combates de Troya. Isla de los Feacios, Odiseo y su encuentro con Nausícaa. De página web Joaquín R. Fernández: https://muchahistoria.com/la-odisea/Actualmente, el argumento de la Odisea ha estado sujeto a polémicas desde que Christopher E. Nolan, productor cinematográfico inglés, filmara una nueva adaptación de la obra al cine. Fue bajo el patrocinio de Universal Pictures, con cámaras IMAX 70 mm de alta calidad. Superaron, en sonido e imagen, cualquiera versión anterior. Se comenzó a exhibir en los cines, el 6 de julio 2026 en Londres y, el mismo mes, el 17 de julio, en Estados Unidos y Europa.Adaptadas al cine han sido las siguientes versiones: La Odisea en 1911, dirigida por Francesco Bertolini, 45 minutos; Ulises en 1954, producción ítalo-estadounidense con Kirk Douglas y Silvana Mangano, un éxito rotundo en aquellos dorados años; La Odisea 1968, miniserie dirigida por Franco Rossi; La Odisea 1997, también miniserie por Francis Ford Coppola con un buen elenco artístico y, El Regreso de Ulises en 2024, por Uberto Pasolini. El interés cinematográfico por estas obras homéricas ha sido intenso.Tres cosas son de recordar. En primer lugar, después de destruir Troya, los guerreros griegos regresaron a su tierra cada uno por su lado. Menelao, rey de Esparta, con Elena ya recuperada, se perdió en las tempestuosas aguas yendo a parar a Egipto. Por fin fue a Grecia. Solo Ulises, el Odiseo, tardó diez años para regresar a Ítaca.En segundo lugar, el viaje de Ulises, en el panorama de la antigua Grecia, pudo ser rápido o accidentado, dependiendo de la actitud de los viajeros ante los retos encontrados. Esto en sí, es la Odisea. Encontraron en el camino personajes y lugares extravagantes; monstruos y dilemas como el de Escila y Caribdis que los puso entre la espada y la pared. O perdían unos cuantos navegantes en las garras de Escila, monstruo de seis cabezas y doce patas, o morían todos engullidos por el remolino de Caribdis. Fue una seria decisión que obligaba a escoger entre dos males, el menor. Se decidieron por Escila perdiendo seis hombres, pero se salvaron los demás. Relato de Ovidio: Escila, transformada en monstruo víctima de los celos de Circe. La imagen cambia la percepción de su figura. Artículo de Guillaume Henry: Escila y Caribdis –Mythologis.comOtro enfoque interesante, en la visión de numerosa gente es que, los episodios del viaje, metafóricamente, son al interior de la persona misma; en la cabeza de Ulises o en sí. Los incidentes no son narrados por Homero en la Odisea, sino que es el héroe propio en el país de los Feacios, donde cuenta al rey Alcinoo las aventuras que ha pasado. Como recuerdos que vienen a su memoria. Al país de los feacios había llegado sin dar su nombre, después de sufrir el naufragio, Sin embargo, lloró a mares como un niño, al oír a un rapsoda cantar sobre la guerra de Troya. Él había sido protagonista. En un banquete que, en su honor como huésped desconocido, dieron los feacios. En tercer lugar, la llegada de Ulises a Ítaca, su hogar, fue complicado. Con nostalgia, esperaba encontrar lo que había dejado y no fue así. Tuvo que eliminar 108 pretendientes de su mujer, nobles que vilipendiaban sus bienes comiendo y bebiendo a sus costillas. Ocasionando nuevos y mayores males. Los familiares de los muertos querían venganza y una guerra interna amenazó a Ítaca en dos bandos, por y contra Odiseo. Gracias a Atenea o Minerva, dice la Rapsodia XXIV del poema, el problema se calmó. La intervención de los dioses está presente en el poema; ni en el cine ni en escritos, se puede ignorar. Ulises y sus hombres pasando el estrecho entre Escila y Caribdis – Escogieron Escila, el mal menor.Ulises llegó disfrazado de mendigo, por prudencia, protegerse y saber cómo estaba de verdad la situación. Penélope, su fiel esposa, no lo reconocía. ¿Cuánto Odiseo en veinte años de ausencia había cambiado? Era natural, el cambio es una ley universal. Por tanto, fue una doble puerta a la que tuvo que atravesar, los cambios en su hogar y los de él mismo. Penélope lo sometió a mayores pruebas para ver si, en verdad, era Ulises. No la convencía. Argos, el perro que dejó pequeño cuando se fue, si lo reconoció al instante. Sintió sus vibraciones. Por intervención de Telémaco, su hijo, se abrazaron. Aquí entramos en otra materia. La Odisea, a diferencia de la Ilíada relacionada con actos heroicos, violentos y dramáticos, es una narración de aventuras con sus dramas. Intervienen los dioses como en la otra, lo que significa la presencia de las poderosas fuerzas del espíritu influyendo en los sucesos humanos. Pero ¿Qué son los dioses? ¿Qué son las aventuras en la Odisea actuando Ulises como mortal, a la vez que ayudado por dioses?Estas aventuras, catorce en total, son figuras literarias en mi opinión, con significados propios para cada uno. Inclusive los dioses que toman forma humana son parábolas o metáforas con base en hechos reales. Quien los vea literalmente, perdón la expresión, estará perdido. Desde que oí por primera vez sobre estas obras maestras literarias, en una Escuela secundaria de San Salvador, así lo interpreté yo. Reafirmo mi opinión.En el caso de la Grecia antigua y su mitología, las fuerzas naturales son representadas con personajes como Zeus, rey supremo de dioses y su esposa Hera, diosa del matrimonio. Atenea, diosa de la sabiduría y la estrategia que interviene frecuentemente en la Odisea. Y los demás dioses. Ulises es audaz, miente si le conviene y aun sin necesidad. Esto pasó con la misma Atenea, su protectora, al llegar Ulises a Ítaca desde la isla de los Feacios quienes lo llevaron a sus playas. Atenea, tomando la apariencia de un pastor, le preguntó, ¿Qué hacía allí? No ignoraba, por supuesto.Sin embargo, él, ocultando la verdad simuló ser un comerciante de Creta llegado a Ítaca con abundantes riquezas. “Atenea, la Diosa de ojos claros, se puso a reír…”, y tomando otra apariencia de hermosa mujer, le dijo: “¡Ah trapacero, engañoso, sagaz e incansable en la astucia! ¿Quién, aún cuando fuera un Dios, podría aventajarte en ingenio?” Le dio la ley de la ventaja. (Homero, LA ODISEA, Ediciones Ateneo, Ídem. Rapsodia XIII, Pág. 177, Párr. 2 y 3).Ulises, en resumen, es símbolo del héroe que actúa con inteligencia, no con la fuerza sin pensar. Para otras opiniones no ha sido tan simpático por ser mentiroso. En la escala de las simpatías, por tanto, dependiendo de la época, ha subido y ha bajado. Fue él, en carácter de jefe griego, que sugirió el Caballo de Troya como ardid para ganar. Y en un abrir y cerrar de ojos la ciudad cayó; logrando los griegos lo que no pudieron hacer en diez años. El Caballo de Troya, una obra maestra de Odiseo – Tomado de: Curiosidades Mitológicas. Muchas de las tretas que caracterizan a Ulises, son consejos de Minerva(como el nombre de esta Página Digital) o Atenea; a la que atiende y cuando no lo hace, se mete en problemas. Aprendió a escuchar la voz de ella, su Voz Interior, de la inteligencia y la estrategia, aun en momentos críticos. Minerva-Palas o cualquiera de estos dioses, nos hablan al oído con voz suave hoy en día, como susurraban a los héroes en la antigüedad. Si estamos dispuestos a escucharlos.En el pasaje del cíclope, uno de los más conocidos y simbólicos, “Nadie”, le dijo Ulises que se llamaba cuando éste requirió su nombre. Lo que parece hasta una broma de mal gusto o tomadura de pelo que, al fin de cuentas, los salvó. El cíclope los tenía en su cueva, comiendo crudos de dos en dos, a sus inesperados visitantes. Al emborracharlo con vino que ellos le dieron y se durmió, ni lentos ni perezosos, le metieron una estaca en el ojo, cegándolo por completo. Los demás cíclopes, amigos suyos, concurrieron en su auxilio ante sus gritos de dolor. Y quedaron confundidos cuando oyeron a Polifemo decir que Nadie le hacía daño. Se fueron y el truco funcionó a la perfección. Sin embargo, Ulises no atendió a Minerva, su voz de prudencia, cuando gritó a Polifemo, desde la velera nave donde escapaban, su nombre y apellido completos. Por ego o vanidad. Quería ufanarse y el suceso del cíclope quedó en el recuerdo como ejemplo de temeridad y Egolatría. Doy por hecho que los lectores conocen estas aleccionadoras historias o por lo menos lo elemental; yo no me extiendo tanto. Ya se habían salvado, más valía a Ulises haberse quedado callado; no fue capaz. Debido a esto, vagó diez años por el inmenso océano sufriendo infortunios por castigo de Neptuno que le traía ganas. Pues él era el padre de Polifemo. Según cuenta la Odisea, esta historia mitológica llena de imaginación.De los 12 barcos que retornaban de Troya con 600 guerreros tripulándolos, todos quedaron en el camino. Ni uno solo vio su casa, excepto Ulises. Muriendo más soldados en la travesía que en el feroz campo de Troya. ¿Fue culpa del destino que, con sus designios, no les permitía retornar? ¿O fue culpa de Ulises, héroe de la expedición, provocando con sus decisiones e imprudencias, las penurias? He aquí otro punto interesante, digno de pensarse, pues, el de la Ulises, es de verdad nuestro viaje en la vida actual. Esta es una Odisea, con triunfos; con problemas y dificultades. Justo es decir que, el viaje de retorno que, en la Grecia antigua, debería haber durado no más de dos o tres semanas, tardó diez años. Se complicaron por tonterías. Palas Atenea, santo de la devoción de Ulises, intervino para que éste regresara a Ítaca. Pidió a Zeus (Júpiter en latín), trato especial. Y los dioses en el Olimpo, se reunieron para discutir el asunto.Ya cumplían diez años, como en la Ilíada, de que este desventurado héroe griego, Ulises, anduviera dando tumbos por el Mediterráneo y aún más lejos, nadie sabe a ciencia cierta hasta dónde llegó. Y para ese momento de la convención de dioses, Ulises u Odiseo, se encontraba en brazos de la venerable ninfa Calipso, la muy noble Diosa, en la isla de Ogigia. Cumpliendo siete años de romance no correspondido, pues Ulises, lloraba día con día frente a la playa añorando regresar a casa. Despreció el don de la inmortalidad que esta le ofrecía, queriendo convertirlo en marido. Así dijeron en el diálogo:Calipso: ¡Escúchame! ¡No te marches y esta noche…el Olimpo conocerá un nuevo Dios: Ulises!Ulises: ¿Inmortal?Calipso: Este es mi regalo, el mejor regalo que jamás se haya hecho a un hombre.Ulises: No…hay mejores dones: Nacer, morir y en el intervalo vivir como un hombre.Y sigue Ulises: Si algún día los hombres hablan de mí, lo harán con orgullo porque soy uno d ellos. Ninfa Calipso- Isla de Igigia. Estatua de bronce en Ceuta. (Wikipedia)Y allí quedó. Ulises no aceptó. Prefería ser mortal con su mortal Penélope y no a la divina diosa por bonita que fuera. A Zeus le daba igual que Odiseo anduviera por el mar, sin veleta donde llegar. Pero a su hija Minerva, no la podía despreciar. Y así, en el Olimpo, los dioses discutieron si permitir a Ulises a su morada regresar. Veamos de esta reunión lo esencial. Como a las deidades se acusa, al Todopoderoso en particular, llámese Dios o como sea, de ser culpables de todo. De lo bueno, de lo malo y de lo feo que pasa en la Tierra, por sus divinos poderes, lo primero que hizo Zeus, como buen jefe de Estado, quiero decir, padre de hombres y de dioses en el cielo, fue curarse en salud. Y dirigiendo estas palabras a los inmortales que estaban frente a él, les dijo:“¡Oh, cuánto se quejan los hombres de los dioses! Dicen que sus males les llegan de nosotros y ellos solos, por su demencia, agravan su destino. He aquí a Egisto, que, contra el designio, se ha desposado con la mujer del Atrida y mató a éste…” Etc. Se refiere a Agamenón muerto a manos de Clitemnestra, su esposa, y de Egisto su amante, justamente al regresar a casa desde Troya. Una tragedia griega llamada la Orestíada. (Homero, LA ODISEA, Ediciones Ateneo, Ídem. Rapsodia I, Pág. 17, Párr. 4). Los dioses aseguraron el regreso de Ulises. Y ordenó Zeus a Hermes -Mercurio-, comunicar la decisión a la ninfa Calipso para que lo dejara ir.De aquí en adelante ya se sabe lo que pasó. Liberado por Calipso, en una balsa que construyó él mismo, Ulises se fue. El agitado mar lo tumbó y naufragó llegando cansado y desnudo, a la isla de los Feacios. Nausicaa, la de bella cabellera, lo atendió y su padre el rey Alcinoo, lo agasajó como huésped, contándole éste entre sollozos, las aventuras del viaje que tuvo al dejar Troya. Tales cuentos fueron narrados en un intenso flash back, es decir, por intermitentes recuerdos que venían a su memoria con historias que han sido la gracia de generaciones. Ingeniosa fue la idea de Homero de utilizar tales recuerdos como recurso literario, marcando el paso de las letras universales. A este respecto, no se puede a igualar a Homero, está claro.Catorce etapas fueron las del viaje. Después de partir de Troya. asaltaron la tierra de los Cicones, Tracia, donde murieron 72 de sus hombres. En la isla de los Lotófagos, comieron loto, fruto que los hacía olvidar quedándose nueve días. En la isla del Cíclope, escaparon del peligro dejándolo ciego. Ulises cometió una de las mayores imprudencias declarando su nombre al cíclope. En la isla de Eolo, recibieron una bolsa con los malos vientos encerrados; los abrieron y estos se escaparon arruinándoles el viaje. En la tierra de los Lestrigones, caníbales gigantes que allí vivían destruyeron 11 barcos de los doce que llevaban, quedando solamente la nave de Ulises.Con Circe en la isla de Eea, la hechicera, la cuestión se puso delicada. Convirtió en cerdos a varios de los hombres, pero, Ulises con la ayuda de Hermes-Mercurio, los salvó. Fue una de las aventuras más espectaculares. Un año estuvieron con ella y por rumores, Ulises con Circe la hechicera, procrearon un hijo. En el Inframundo, invocó a los muertos, vio a su madre, a Aquiles. En la isla de las Sirenas, se ató a un mástil. En Trinitaria, la isla de Helios, se comieron las vacas sagradas del sol habiendo sido castigados por ello. Perecieron todos menos Ulises. Y en Ogigia, la ninfa Calipso le ofreció la inmortalidad que no aceptó. Llegó de náufrago y desnudo a la tierra de los Feacios; Nausicaa y su padre Alcinoo lo atendieron, mandando luego a dejarlo a Ítaca. Este es un resumen de resumen. Hombres de Ulises desembarcando en la isla de Eea, hogar de Circe, mujer de especiales poderes.En Ítaca se completó el viaje restaurándose en la isla. No sin problemas como ya vimos. Con Penélope, después de enderezar las cosas que habían pasado, vivieron felices. Es lo que se cree, porque hay otros que dicen que emigró de Ítaca a otras tierras con el fin de hacer una catarsis en su vida y comenzar de nuevo. No está dicho en la Odisea, sino por otros.Muchos son los aedas en estos tiempos. Están en YouTube y en muchos lados de los que he sacado datos que no sabía, quedando en este escrito como anillo al dedo. Esta historia, que es la nuestra de verdad, no termina. Ni terminará. La Ilíada y la Odisea, dos obras inmortales, entre otras no menos importantes, son mis libros de cabecera. Hasta aquí. Un saludo a los lectores. |