Creencia

IA y religión. Reflexiones del libro: «El nuevo Dios. La inteligencia artificial y la búsqueda humana de sentido» de Claudia Paganini

Por: Josué Emmanuel Barios Vázquez. *

En el último lustro, las discusiones y los debates en torno a la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en las sociedades actuales han sido exponenciales. Prácticamente en todo el mundo, en distintos foros, desde diversas instituciones y disciplinas se han unido a ello. El fenómeno religioso no ha escapado a esta realidad.

No obstante, las discusiones sobre la relación entre la religión y las tecnologías no son recientes; ya desde finales del siglo XX se viene debatiendo sobre el tema y sobre el lugar que ocupan en la reproducción y difusión de los sistemas religiosos, pero, sobre todo, acerca de su impacto en la reconfiguración de la creación, transmisión y percepción de las formas simbólicas de lo sagrado. En la actualidad, existe una abundante literatura que explica el influjo de las redes sociodigitales en los distintos sistemas religiosos.

Con estas ideas en horizonte, la obra filosófica e histórica de Claudia Paganini se inserta en la discusión de lo digital, particularmente de la IA y su relación con lo religioso. Antes de continuar, debo advertir al lector que las siguientes líneas no pretenden ser, en sentido estricto, una reseña de libro; más bien, he retomado brevemente una idea central de su capítulo 1 que considero, puede ser posicionada para discusiones futuras: el pensar que la IA podría ser el dios del tercer milenio.

De acuerdo con Paganini, existe una crisis de época que se materializa en un ambiente generalizado de sobreexcitación social y en un sentimiento de agresividad y frustración derivado de los cambios sociales actuales. En su perspectiva, la aparición de distintos fenómenos religiosos coincide con épocas de crisis. Esta filósofa supone, bajo este contexto, que la imaginación humana está creando ahora una divinidad: la IA. Incluso señala que las personas ya la imaginan y la perciben, aunque sea de manera inconsciente. Su planteamiento surge en un momento donde, según ella, las personas exigen que sus necesidades sean satisfechas en el mismo instante en que se toma conciencia de ellas (Paganini, 2026, pp. 11, 12, 16, 19).

Desde nuestra lectura, identificamos interesante esta idea; no obstante, consideramos prematura tal suposición, ya que el análisis que realiza la autora gira únicamente en torno a una reflexión filosófica y con argumentos desde la historia de las religiones. Ella parte de que la IA aparece en un momento de amplia discusión sobre la ineficacia institucional de varios sistemas de orden religioso y laico y que, por lo tanto, puede ocupar el lugar de dios: un dios gestado y creado por el ser humano.

Reflexionamos que tales planteamientos necesitan mayores argumentos y explicaciones. Esta debilidad quizá se deba a que la irrupción de la IA es reciente y apenas se están comenzando a posicionar las investigaciones al respecto.

Por el momento, consideramos necesario intentar someter a prueba con datos empíricos la idea de que posiblemente la IA, con su desarrollo, se esté convirtiendo en una divinidad y pueda en algún momento satisfacer los anhelos espirituales de los sujetos del siglo XXI. En palabras concretas, nos hacen falta estudios desde el enfoque cualitativo para matizar tal afirmación.

Bajo esta lógica, una metodología desde la perspectiva del creyente (Masferrer, 2013) nos podría ayudar a tener una aproximación más cercana a este fenómeno sociotecnológico-religioso y a dilucidar hasta qué punto la IA puede incidir verdaderamente en los procesos de cambio religioso.

Desde nuestro quehacer académico, y mediante observaciones no participantes que realizamos frecuentemente en algunos medios digitales, no hemos notado —en el caso mexicano— indicios que concuerden con el planteamiento de Paganini. Lo que sí hemos identificado es la utilización de la IA generativa para la creación de efectos visuales con fines de proselitismo religioso digital. Esta tendencia suscitará en lo sucesivo importantes discusiones sobre los reajustes simbólicos visuales de los distintos sistemas religiosos.

Consideramos de gran valor esta obra, ya que nos ha abierto la reflexión para posicionar en adelante los efectos que pueda tener la IA en el fenómeno religioso. Claro está que los estudios apenas comienzan. No es aventurado decir que muy pronto distintas disciplinas se sumarán a este furor epistémico; en esta tarea, la antropología digital tendrá mucho que decir al respecto.


Referencias

Paganini, C. (2026). El nuevo Dios. La inteligencia artificial y la busqueda humana del sentido. Herder Editorial. 

Masferrer, E. (2013). Religión, política y metodologías. Aportes al estudio de los sistemas religiosos. Libros de la Araucaria.

*SECIHTI / Universidad Intercultural del Estado de Puebla – México