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Las transformaciones en el mundo evangélico y pentecostal.

Por: Elio Masferrer Kan. *

Los cambios en los mundos religiosos son intensos y se confrontan con las diferentes propuestas religiosas. Recientemente se publicaron estadísticas de Chile, Argentina y España donde los números ponían en evidencia la caída del catolicismo e incluso en España se destacaba que por primera vez los ateos superan a los católicos. En Chile el incremento de la increencia es alto, particularmente entre los jóvenes y el descenso de los creyentes es importante.

En términos conceptuales la base de las culturas nacionales de estos tres países está basado en tradiciones europeas y Argentina y Chile forman parte del concepto de pueblos trasplantados desarrollado por Darcy Ribeiro. La crisis de las respectivas iglesias está dentro de la matriz europea de los procesos que llevan a la increencia.

El caso mexicano y Centroamericano son muy distintos porque las tradiciones culturales fundantes están basadas en aportes de los pueblos originarios al momento de la invasión europea, los aportes de las poblaciones de origen africano, más los de los mismos europeos generando así estructuras culturales propias y diferentes de aquellas donde lo europeo y sus descendientes construyeron otros sistemas culturales.

Estas aclaraciones conceptuales son importantes para entender las dificultades de entender las tradiciones de los pueblos que vivimos al Sur del Río Bravo (la frontera con Estados Unidos) como homogéneas y presumiendo que todos los latinoamericanos somos lo mismo.

En esta perspectiva destaca la capacidad de los pueblos para aplicar sus propias propuestas culturales y religiosas que en muchos casos retoman las propuestas s instituciones culturales propuestas en determinados contextos y su aplicación en otras realidades son parte de la vitalidad de los sistemas culturales. Un caso notable es el desarrollo de las propuestas vinculadas con las religiones evangélicas de carácter pentecostal, diferentes de las denominaciones históricas como los presbiterianos y anglicanos quienes tienen carácter de religión de estado en algunos países europeos y el surgimiento del pentecostalismo que fue en barrios de clases bajas y empobrecidas de la sociedad norteamericana de principios del siglo XX.

La comprensión del pentecostalismo debe realizarse en su contexto fundacional donde afroamericanos, migrantes mexicanos y blancos pobres se reunían en una antigua fábrica para ser iniciados en el Espíritu Santo, bajo la dirección de un pastor afroamericano, esta mezcla de «razas» sería uno de los factores mencionados por el establecimiento protestante para descalificar esta propuesta religiosa emergente. El pentecostalismo tuvo un gran éxito como propuesta religiosa, pues no sólo sirvió para fundar nuevas iglesias evangélicas, sino que a su vez «carismatizó» a muchas iglesias

protestantes e incluso desarrolló propuestas carismáticas dentro del catolicismo romano.

Recientemente fui invitado por la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, la primera iglesia pentecostal fundada en México en 1914. La fundadora fue una mujer, Doña Romanita de Valenzuela, quien había participado del Avivamiento de la Calle de Azusa. Esta iglesia está desarrollando su propia estructura universitaria a nivel de licenciatura y de posgrado en el proceso de formación de cuadros institucionales.

Ma parece importante mencionar el crecimiento de esta iglesia, a principios de 2010 tenía 210,000 miembros, actualmente ascienden a más de 366,000 feligreses, un crecimiento de alrededor del 75% en 16 años, la participación de jóvenes era evidente y lo más notable fue el nivel académico de los participantes.

Graduados universitarios en las carreras más diversas, arquitectos, médicos, químicos farmacobiólogos, odontólogos, sociólogos, la mayoría con posgrados en sus respectivas disciplinas, profesores universitarios e incluso miembros del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras de la SECIHTI. Debo mencionar que he tenido oportunidad de seguir de cerca el desarrollo de esta iglesia desde 1997 y los cambios son notables en la consolidación e institucional. Tienen 2249 congregaciones, 300 de ellas en Estados Unidos.

Un aspecto interesante es su sistema de elección de autoridades en todos los , que son desarrolladas por 2808 ministros ordenados y 1042 diáconos cada cuatro años con una sola posibilidad de reelección, pasado este período los obispos electos vuelven «a la base» o ascienden a otras posiciones, aunque finalmente vuelven a la base para dar oportunidad de ascenso de nuevas generaciones de pastores, la peculiaridad es que el rango de obispo es transitorio.

Observando la iglesia desde una perspectiva organizacional es muy novedosa, evita el apoltronamiento del liderazgo, da oportunidad a renovar los equipos de dirección, sin que se pierda la experiencia de los «veteranos», a la vez que genera equipos de pastores que están articulados en la vida social de sus comunidades pues desarrollan sus profesiones seculares. Es importante mencionar que esta iglesia logró trascender los efectos de la pandemia pues en 2020 tenían 260,000 miembros y en seis años ganaron más de 105,000 feligreses. Muy probablemente haya otros casos exitosos, pero esta iglesia tuvo la generosidad de abrirme sus datos.

*Doctor en antropología, profesor investigador emérito ENAH-INAH