A LA MATRIA
Por: Nubia Lazo.
Al son de los cañones amaneció la Matria,
esa que me regala los celajes de purpura y plata,
anunciando la ola intensa de calor,
producto de su eterna explotación.
¡Oh matria!
Eternamente abducida por Temu y Shein
¿Cuándo la dignidad habitacional alcanzará a los pericos que pasan?
¿Puede el milagro criptoniano defender el territorio en lugar de amenzar al zorro y al jaguar del volcán?
Signos de los tiempos convulsos,
que no le han dado ni paz, ni unión y menos libertad;
aunque el pobre siga conformándose con moverse de acá para allá
y drene sus horas en eternas pantallas de cuentos sin hadas,
haciendo «horas nalga» en el bus a ratos y otro tanto en el trabajo.
¡Matria!
¿Volverán tus senos a derramar ríos libres de cianuro?
¿Veremos al maquilishuat florecer como niña que no es obligada a maternar?
¿Dejaremos de creer que nostalgia es retornar a la bota del militar?
Quizás para ello necesitaremos dejar de ver al norte imperialista como ideal.
¡Matria, tu historia!
Nos obliga a cuestionar a quienes te pretenden cuidar,
a pedir acá en esta tierra y no solo al cielo,
por tu real soberanía;
iniciando por una escuela que no nos quiera homogeneizar.
Jamás permitas que podamos olvidar la fuerza libertaria de Antu Silab Ulap I ante el invasor colonizador,
la bravura del caudillo Anastasio Aquino ante los oligarcas,
mucho menos nuestras raíces indígenas y afrodescendientes.
Para ti sean siempre nuestro anhelos por la dignidad,
respetando la Laicidad del Estado,
los derechos humanos y nuestra Constitución.
Hacia ti sean siempre nuestros pensamientos libertadores,
de toda oligarquía disfrazada de héroes y mártires.
Hoy honramos tu memoria de luchas y glorias,
aun en tiempos oscuros y perversos;
sabiendo que siempre hemos buscado con fe un presente y futuro mejor.
Inspira en todo momento nuestra sed de justicia y reparación para que nunca haya posibilidad de repetición de aquello que nos roba dignidad.
