Colombia: ¿por qué nadie puede proclamarse ganador todavía y cuáles son las irregularidades denunciadas?
Las presuntas anomalías en el proceso electoral abarcan desde la transmisión de resultados y la seguridad de las actas hasta alteraciones en el censo de votantes. Aunque el preconteo mostró una ventaja mínima para De la Espriella, este mecanismo tiene carácter únicamente informativo y el resultado definitivo dependerá del escrutinio oficial

La jornada de segunda vuelta presidencial en Colombia concluyó en medio de denuncias por irregularidades que podrían haber comprometido la transparencia del proceso electoral y favorecido al candidato de la ultraderecha, Abelardo de la Espriella. Mientras el preconteo lo ubicó como vencedor por un estrecho margen menor al 1%, el presidente Gustavo Petro cuestionó la legitimidad de los resultados preliminares y pidió un escrutinio exhaustivo de la totalidad de los votos emitidos.
Las denuncias del Gobierno abarcan desde vulneraciones técnicas en el sistema de transmisión y consolidación de resultados hasta posibles casos de compra de votos, constreñimiento electoral, alteraciones en el censo de votantes y la injerencia extranjera en la infraestructura informática utilizada durante la jornada.
Formularios E-14 bajo sospecha
Uno de los principales cuestionamientos se centra en los formularios E-14, las actas oficiales donde los jurados registran los resultados de cada mesa de votación.
Según Petro, la Registraduría habría eliminado mecanismos de seguridad digital que garantizan la integridad de esos documentos una vez son incorporados al sistema electoral. En concreto, denunció la supresión de la estampilla de tiempo y del denominado candado Hash, herramientas tecnológicas utilizadas para impedir modificaciones posteriores.
El hash funciona como una huella digital única del documento: cualquier alteración, incluso de un solo dato, modifica completamente el código generado. La estampilla de tiempo, por su parte, certifica la fecha y hora exactas en que el archivo fue cargado al sistema, impidiendo que pueda ser reemplazado posteriormente sin dejar rastro.
De acuerdo con el mandatario, la eliminación de estos mecanismos habría abierto la posibilidad de modificar actas después de su transmisión oficial. «Se vulneró el censo electoral al menos en las elecciones en el exterior y se modificaron los E14 después de puesto gracias a la decisión del registrador de quitar la estampilla del tiempo y el candado Hash en la metadata del formulario E14», denunció.
Petro aseguró además que había solicitado formalmente al registrador nacional y a la Procuraduría la preservación de estos elementos de seguridad, petición que, según afirmó, no fue atendida.
Otra de las irregularidades denunciadas respecto al E-14, corresponde a la aparición de formularios cargados al sistema sin las firmas de los jurados electorales, requisito indispensable para validar las actas. A través de un informe elaborado por los llamados «testigos digitales», una red ciudadana de auditoría informática promovida por sectores militantes, se reportaron múltiples casos de este tipo.
La ausencia de firmas podría derivar en solicitudes de nulidad o revisión de mesas específicas durante la etapa de escrutinio oficial.
Compra de votos y constreñimiento electoral
El Gobierno también alertó sobre denuncias relacionadas con compra de votos y presiones ilegales sobre los electores. Estas prácticas, conocidas en Colombia como constreñimiento al sufragante, consisten en obligar o inducir a una persona a votar por determinado candidato mediante amenazas, pagos o condicionamientos.
Las denuncias de irregularidades abarcan desde vulneraciones técnicas en el sistema de transmisión y consolidación de resultados hasta posibles casos de compra de votos, constreñimiento electoral, alteraciones en el censo de votantes y la injerencia extranjera en la infraestructura informática utilizada durante la jornada
Estos hechos no quedan reflejados en los formularios E-14, pero sí pueden ser investigados por jueces y autoridades electorales mediante testimonios, denuncias ciudadanas y material probatorio recopilado durante la jornada.
Horas antes de los comicios, el ministro del Interior, Armando Benedetti, había advertido sobre reportes de ciudadanos fotografiando su voto, una práctica frecuentemente asociada a esquemas de compra de sufragios porque permite demostrar ante terceros por quién se votó.
Cuestionamientos al censo electoral
Las denuncias oficiales también alcanzan la conformación misma del censo electoral. Testigos electorales dejaron constancias sobre la existencia de inscripciones irregulares de cédulas realizadas mediante formularios E-3, mecanismo utilizado para registrar cambios de puesto de votación. Según la observación presentada ante las autoridades electorales, estas inscripciones podrían haber alterado la elaboración de los formularios E-10, donde aparecen los ciudadanos habilitados para sufragar en cada mesa.
Otra de las irregularidades denunciadas respecto al E-14, corresponde a la aparición de formularios cargados al sistema sin las firmas de los jurados electorales, requisito indispensable para validar las actas
La observación fue sustentada en los artículos 121 y 122 del Código Electoral colombiano y en los principios constitucionales de transparencia y legalidad del sufragio, solicitando investigaciones administrativas para determinar si hubo modificaciones indebidas del censo.
Denuncias sobre vulnerabilidad del software electoral
Petro también puso en duda la seguridad del software utilizado para el procesamiento de resultados. El mandatario recordó que, según una sentencia del Consejo de Estado de 2018, existían advertencias sobre la vulnerabilidad del sistema desarrollado por los hermanos Bautista y reiteró que había solicitado una auditoría independiente del código fuente.
«Se advirtió que el software de los hermanos Bautista era vulnerable, según la sentencia del Consejo de Estado de 2018, y que debía ser reemplazado por software público. Solicité oportunamente una auditoría experta del software de los hermanos Bautista, y el registrador no lo permitió», afirmó.
Además, aseguró que existen evidencias de modificaciones en las direcciones IP de varios servidores del sistema electoral. «Tenemos pruebas de un cambio en las direcciones IP de varios servidores del registro nacional. Esto significa que el software fue comprometido y otros escribieron datos para colegios electorales y colegios electorales», sostuvo.
Acusaciones de injerencia extranjera
La denuncia más grave formulada por el presidente apunta a una intervención extranjera en la infraestructura informática electoral. «La única entidad en el mundo capaz de hacer eso es el Estado de Israel», afirmó Petro al referirse a las supuestas alteraciones detectadas en los servidores.
Petro puso en duda la seguridad del software utilizado para el procesamiento de resultados. El mandatario recordó que, según una sentencia del Consejo de Estado de 2018, existían advertencias sobre la vulnerabilidad del sistema desarrollado por los hermanos Bautista y reiteró que había solicitado una auditoría independiente del código fuente
El mandatario vinculó esta denuncia con advertencias previas sobre la estrategia internacional de desinformación dirigida contra su Gobierno, enmarcada en las operaciones conocidas como Ajax, Proyecto Júpiter y Hondurasgate, que forman parte de una alianza internacional de ultraderecha destinada a debilitar a los gobiernos progresistas de América Latina.
«Aparte queda la responsabilidad del presidente Donald Trump por haber apoyado un candidato y no la libertad del pueblo colombiano», agregó el mandatario al cuestionar el respaldo explícito que sectores de la derecha estadounidense brindaron a la candidatura de Abelardo de la Espriella.
Exigencia de auditoría y nuevo escrutinio
Frente al conjunto de denuncias, anomalías que justificarían una revisión completa del proceso de escrutinio, el presidente insistió en la necesidad de realizar una auditoría ciudadana y técnica sobre los más de 122.000 formularios E-14 generados durante la jornada. Asimismo, respaldó la impugnación de 33.000 mesas presentada por el candidato oficialista Iván Cepeda y reclamó un nuevo conteo de los votos acompañado por una investigación integral sobre el funcionamiento del software electoral.
«Quedarán probadas todas las fallas del software electoral y las trampas cometidas que son delitos contra el voto. El trabajo de 70.000 testigos digitales así ya lo demuestra», afirmó.
Pese a la gravedad de las acusaciones, Petro llamó a mantener la calma y evitar escenarios de confrontación mientras avanzan los escrutinios oficiales. También reiteró la necesidad de un diálogo nacional que permita reducir la polarización política que atraviesa el país.
El debate sobre el preconteo
Las denuncias del Gobierno han reabierto el debate sobre el propio sistema de preconteo electoral, el mecanismo mediante el cual la Registraduría divulga resultados preliminares durante la noche de la elección antes de que concluya el escrutinio oficial.
A diferencia del escrutinio, que tiene valor jurídico y es realizado por las comisiones escrutadoras y supervisado por jueces electorales, el preconteo tiene únicamente carácter informativo. Sus boletines permiten conocer tendencias de manera rápida, pero no constituyen el resultado legal de la elección.
Frente al conjunto de denuncias, anomalías que justificarían una revisión completa del proceso de escrutinio, el presidente insistió en la necesidad de realizar una auditoría ciudadana y técnica sobre los más de 122.000 formularios E-14 generados durante la jornada. Asimismo, respaldó la impugnación de 33.000 mesas presentada por el candidato oficialista Iván Cepeda
Un reciente informe de CELAG Data señala que este mecanismo ha sido objeto de cuestionamientos recurrentes en Colombia por problemas relacionados con la transparencia, la trazabilidad de la información y la cadena de custodia de los datos. El estudio destaca además que el preconteo no cuenta con una regulación específica dentro del Código Electoral colombiano, donde únicamente se establece la difusión de los resultados del escrutinio oficial, mas no el procedimiento técnico del preconteo.
De acuerdo con el informe, el proceso comienza con el conteo manual de los votos por parte de los jurados de mesa, quienes consignan los resultados en los formularios E-14. Sin embargo, una vez elaboradas las actas, buena parte de la transmisión de la información queda en manos de operadores privados contratados para la logística electoral.
Luego, una copia del formulario es recogida por personal contratado que transmite los datos telefónicamente a centros de recepción. Allí, otros operadores registran la información en formularios de papel que posteriormente son digitalizados mediante sistemas informáticos de reconocimiento de imágenes. Finalmente, una segunda empresa privada consolida los datos y los publica en los boletines oficiales de preconteo.
Por tanto, el preconteo no puede considerarse una prueba concluyente del resultado electoral y que cualquier diferencia estrecha debe resolverse exclusivamente mediante el escrutinio oficial de las actas físicas.
Cepeda rechaza amenazas y ratifica que esperará el escrutinio: «No nos asustan ni sus rugidos ni sus alaridos»
En medio de la creciente tensión política, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, respondió este lunes a las declaraciones de Abelardo de la Espriella y rechazó los mensajes intimidatorios dirigidos tanto a la oposición como al presidente Gustavo Petro.
“A nosotros que no nos amenacen”, afirmó Cepeda ante la prensa, después de que el candidato ultraderechista, conocido como «el Tigre», pidiera la noche del domingo al oficialismo que aceptara los resultados preliminares, desistiera de una eventual «tercera vuelta en las calles», «hiciera las maletas» y se preparara para ejercer la oposición.
Cepeda sostuvo que Colombia atraviesa una situación de máxima polarización, con una sociedad dividida en «dos mitades casi idénticas y simétricas», y defendió la necesidad de abrir espacios de diálogo para evitar una escalada de la confrontación política. «Somos un movimiento político muy numeroso. Tenemos una larga historia de resistencias y estamos muy curtidos. Hemos derrotado a muchos gobiernos autoritarios y a muchos políticos violentos. No nos asustan ni sus rugidos ni sus alaridos», manifestó.
El senador también insistió en que las reclamaciones presentadas por su campaña se tramitarán exclusivamente por las vías institucionales. Según explicó, el equipo de vigilancia electoral del Pacto Histórico radicó 57.189 reclamaciones ante las autoridades competentes para que sean revisadas durante las distintas etapas del escrutinio. «Con toda la calma, con todo el rigor y en el respeto estricto de la ley y de la Constitución, estamos apelando a lo que nos faculta la ley, que es esperar tranquilamente el resultado del escrutinio», señaló.
El dirigente precisó que el escrutinio municipal concluyó durante la madrugada y que ya comenzó la fase departamental, mientras continúan pendientes las revisiones nacionales e internacionales de los resultados.
Al igual que Petro, Cepeda reiteró que reconocerá el resultado definitivo una vez concluyan las verificaciones legales y se resuelvan las reclamaciones presentadas por su campaña. También llamó a sus seguidores a mantener la serenidad y a evitar cualquier acción que pueda alimentar la confrontación política. «Mi llamado es a guardar la calma, a tener tranquilidad», expresó.
¿Cómo se definirá al ganador?
Pese a que el preconteo difundido por la Registraduría otorgó una ventaja al candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, esos resultados tienen carácter exclusivamente informativo y carecen de efectos jurídicos. Con el 99,8 % de las mesas informadas, De la Espriella sumó 12.959.542 votos (49,66 %), frente a los 12.708.712 sufragios obtenidos por Iván Cepeda (48,70 %), una diferencia inferior a un punto porcentual que mantiene abierta la disputa política y concentra la atención sobre el escrutinio oficial.
La decisión definitiva corresponde ahora a las autoridades electorales. Serán las comisiones escrutadoras, integradas por jueces de la República, las encargadas de revisar mesa por mesa las actas físicas de votación, resolver las reclamaciones presentadas por las campañas y consolidar los resultados. Posteriormente, el Consejo Nacional Electoral (CNE) deberá certificar formalmente al ganador de los comicios.
En un escenario marcado por las impugnaciones, las denuncias de irregularidades y una de las elecciones más reñidas de las últimas décadas, el desenlace dependerá del cotejo de cada formulario electoral y de las decisiones que adopten los organismos competentes. Hasta entonces, el país permanece a la espera del único pronunciamiento con fuerza legal para determinar quién sucederá a Gustavo Petro en la Casa de Nariño a partir del próximo 7 de agosto.
