El Salvador entró en la etapa del descontento, afirma Walter Raudales del MIS.
El Salvador atraviesa un momento de efervescencia social marcado por recientes movilizaciones, protestas estudiantiles y un incremento en las expresiones de descontento ciudadano, afirma el dirigente del Movimiento de Izquierda Salvadoreña (MIS), Walter Raudales
La marcha del 1 de mayo, tradicionalmente vinculadas a sectores laborales y de izquierda, han cobrado este año un nuevo significado al evidenciar una convergencia más amplia de actores sociales con demandas diversas, pero con un denominador común: el cuestionamiento al rumbo del país, señaló Raudales.
Durante una entrevista en el programa “Encuentro con Julio Villagrán”, el dirigente del Movimiento Independiente Salvadoreño (MIS) ofreció una interpretación de la reciente movilización que partió desde el Parque Cuscatlán hacia el centro histórico de San Salvador y de otros hechos que muestran el descontento popular. Según su relato, la marcha no solo destacó por su magnitud, sino, no su “significación” por la diversidad de sectores participantes.
Raudales describió la movilización como un “retazo social”, una metáfora que alude a la unión de distintos grupos —movimientos sociales, sindicatos, estudiantes y partidos políticos— que, aunque diferentes en ideología y objetivos específicos, coinciden en la necesidad de cambios estructurales en el país. “No es una unidad homogénea, sino una unidad en la diversidad”, señaló.
Uno de los elementos que más impactó al dirigente fue la presencia de ciudadanos con demandas concretas, como una mujer que portaba un mensaje exigiendo justicia para su hijo desaparecido. Este tipo de testimonios afirmó, reflejan un creciente sentimiento de frustración y búsqueda de respuestas por parte de la población.
Más allá de la marcha, el análisis también destacó otros indicadores de descontento social. Entre ellos, las protestas de estudiantes en el Instituto Nacional de Sensuntepeque tras el despido de docentes, así como reclamos de afectados por situaciones económicas, como el caso de personas que exigen la devolución de fondos financieros. Estas expresiones, según Raudales, evidencian un “despertar ciudadano”.
El fenómeno también se manifiesta en el ámbito digital. De acuerdo con lo expuesto, publicaciones de funcionarios en redes sociales han comenzado a recibir críticas más abiertas, algo que anteriormente no era tan frecuente. Para el analista, este cambio en la interacción pública refleja una transformación en la percepción ciudadana hacia las autoridades.
En el ámbito cultural y religioso, se mencionó incluso un reciente evento multitudinario en el Estadio Cuscatlán donde, según el relato, se evidenció una sensibilidad social distinta. Durante el concierto, uno de los mensajes que generó mayor reacción fue una oración por personas desaparecidas, lo que fue interpretado como otro signo del momento social que vive el país.
“Esta es la primera buena noticia que traigo: El pueblo ha despertado”, reiteró Raudales.
En paralelo, también se abordó la respuesta gubernamental ante las críticas y movilizaciones. Según el análisis de Raudales, existe un patrón comunicacional que el gobierno utiliza, para responder a momentos de crisis, que incluye anuncios de seguridad, activación de voceros y difusión de mensajes en redes sociales, cadenas de radio y televisión y la generación de una noticia falsa.
“La segunda gran noticia, prosiguió Raudales, es que ya comenzó el principio del fin, y lo ejemplificó con el debate y el impacto internacional de las denuncias sobre posibles violaciones a derechos humanos en El Salvador, bajo el Régimen de Excepción, en clara alusión al informe del GIPES. Raudales mencionó que pronunciamientos de organismos internacionales podrían marcar un punto de inflexión en la narrativa oficial, al introducir cuestionamientos más allá del ámbito nacional.
En ese contexto, se hizo referencia a procesos similares en otros países, como el caso del expresidente filipino Rodrigo Duterte, investigado por presuntos crímenes de lesa humanidad. Aunque se trata de realidades distintas, el ejemplo fue utilizado para ilustrar cómo estos procesos pueden evolucionar en el tiempo y escalar a instancias internacionales. Raudales cree que el gobierno de Bukele podría ser procesado en la Corte Penal Internacional por los posibles crímenes de lesa humanidad que recoge el informe del GIPES presentado a Naciones Unidas.
Asimismo, se señaló que, en el ámbito económico, educativo y de salud persisten preocupaciones ciudadanas. Problemas como el acceso a medicamentos, la calidad educativa y el costo de vida continúan siendo temas recurrentes en la opinión pública, lo que contribuye a un clima general de inconformidad.
Finalmente, Raudales mencionó que la tercera gran noticia es que el país tiene rumbo, ya hay una luz, tras asegurar que diversos sectores trabajan en la construcción de una propuesta alternativa de país, basada en la articulación de múltiples actores sociales. Aunque no se brindaron detalles específicos, se planteó que esta iniciativa buscaría ofrecer una ruta distinta para abordar los desafíos actuales.
Raudales dijo que se está trabajando en un proyecto para refundar el país, un proyecto de país, que gobierne para los pobres, no para los ricos y las élites como lo está haciendo el actual gobierno, por lo que grandes empresarios como Roberto Kriete dice que Bukele es el mejor presidente que El salvador ha tenido.
*Tomado de: Diario Co Latino – Informándote con Credibilidad.
Resumen completo de las ideas vertidas por W. Raudales en entrevista de Encuentro con Julio Villagrán 5 de mayo de 2026.
La conversación se centró en el análisis sociopolítico actual de El Salvador tras la participación de Raudales en un foro académico en Panamá sobre la «erosión de la democracia».
Raudales estructura su intervención en torno a tres «buenas noticias» fundamentales para el pueblo salvadoreño y la propuesta de fundar una «Quinta República».
1. Las Tres Grandes Noticias para El Salvador
- El despertar del pueblo («Ya despertamos»): Raudales afirma que la población ha tomado conciencia de que el gobierno actual no legisla para los pobres, sino para las élites y los ricos. Como evidencia de este «despertar», señala la alta participación en la marcha del 1 de mayo (descrita como un «retazo» de diversos sectores unidos por el descontento), las protestas estudiantiles en Sensuntepeque, la caída drástica en los niveles de audiencia de las cadenas nacionales y el repudio en redes sociales hacia funcionarios.
- El principio del fin: Se refiere al inicio de procesos internacionales por posibles *crímenes de lesa humanidad. Raudales menciona que se están elaborando *»dossiers»* (expedientes) en organismos como las Naciones Unidas y la OEA que documentan testimonios de torturas y violaciones a derechos humanos. Realiza una *política comparada con el caso del expresidente filipino Rodrigo Duterte, quien enfrenta procesos en la Corte Penal Internacional por métodos similares de seguridad, advirtiendo que estos delitos no prescriben.
- La existencia de un camino y propuesta: Revela que ya existe un proyecto político colectivo en construcción, diseñado para refundar el país bajo un modelo de solidaridad que priorice a los sectores más vulnerables.
2. La Propuesta de la «Quinta República»
Raudales sostiene que el modelo surgido de los Acuerdos de Paz (la «Cuarta República») está agotado y que es necesario transitar hacia una Quinta República surgida desde la base popular. Resume los intentos históricos previos:
- Primera: Pedro Pablo Castillo (1811).
- Segunda: Anastasio Aquino (1833).
- Tercera: Huelga de brazos caídos contra la dictadura de Martínez (1944).
- Cuarta: Acuerdos de Paz.
- Quinta (Propuesta): Una república de solidaridad para resolver problemas fundamentales de salud, empleo y agricultura.
3. Críticas a la Gestión Gubernamental
- Manual de Comunicación: Describe el uso de un «manual» oficial para distraer a la población de temas críticos (decomisos de droga, fotos familiares, encuestas de CID-Gallup y cortinas de humo) cuando el gobierno enfrenta una crisis de imagen.
- Vulnerabilidades: Identifica tres debilidades críticas en el gobierno: la mentira sistemática (falta de transparencia), la corrupción en todos los niveles y el irrespeto a los derechos humanos.
- Crisis Social y Económica: Denuncia el deterioro en el sistema de salud (falta de medicinas y especialistas), el alto costo de la vida y una política que parece buscar la expulsión de ciudadanos mediante la desesperación económica.
4. Estrategia de Lucha: Revolución Comunal
Raudales enfatiza que la solución no es únicamente electoral —advirtiendo sobre la posibilidad de «mega fraudes»— sino que reside en la *organización social y la «revolución comunal». Propone un *contrapoder comunicacional y una lucha híbrida (digital y territorial) para que las comunidades resuelvan sus problemas de forma autónoma frente a la ausencia del Estado.
[1:27 p. m., 6/5/2026] Javier E. Guzmán. Abogado. MIS. G. 017: Walter Raudales describe una serie de cinco etapas o intentos de construir una república desde la base popular en la historia de El Salvador:
- Primera República (1811-1813): Se refiere al intento liderado por Pedro Pablo Castillo, quien buscó la independencia tomando una iglesia y tocando las campanas en San Salvador, aunque finalmente fue capturado y expulsado a Jamaica.
- Segunda República (1833): Protagonizada por Anastasio Aquino y el alzamiento de los Nonoalcos. Raudales destaca que Aquino llegó a gobernar por un par de meses y emitió decretos sobre seguridad y el tratamiento de la propiedad de las tierras.
- Tercera República (1944): Surgida a partir de la huelga de brazos caídos, un movimiento que inició con estudiantes y se convirtió en un paro nacional que logró derrocar a la dictadura del general Martínez.
- Cuarta República: Identificada con los Acuerdos de Paz. Fue el intento de poner a las «fuerzas vivas» del país en un pacto tras el conflicto armado para integrar a la insurgencia en la política.
- Quinta República: Es la propuesta que Raudales considera necesaria para el momento actual, argumentando que el modelo de los Acuerdos de Paz ya se agotó. Esta nueva república debe ser una «república de la solidaridad» enfocada en refundar el país desde la gente y con un proyecto que resuelva los problemas fundamentales de los más pobres.
- Según las declaraciones de Walter Raudales, el gobierno actual presenta tres grandes debilidades o vulnerabilidades críticas que están siendo percibidas por la población:
- La mentira sistemática: Es considerada la debilidad más fuerte. Raudales afirma que existe una falta de transparencia y un alejamiento de la verdad que se vuelve insostenible, señalando que la «verdad siempre alcanza a la mentira».
- La corrupción generalizada: Se describe como una vulnerabilidad profunda que atraviesa todos los niveles del Estado. Esto incluye desde el comportamiento de los funcionarios hasta la exigencia de «comisiones» o coimas a empresarios para participar en proyectos.
- El irrespeto a los derechos humanos: Esta debilidad está vinculada al dolor de la población por las muertes y abusos en las cárceles. Raudales menciona que testimonios de torturas y violaciones están alimentando expedientes (dossiers) en organismos internacionales, lo que constituye el «principio del fin» para el modelo actual.
Además de estas tres debilidades principales, el análisis identifica otros puntos de vulnerabilidad en la gestión gubernamental:
- Dependencia de la distracción comunicacional: El gobierno utiliza un «manual de comunicaciones» para desviar la atención de sus crisis mediante cortinas de humo, como decomisos de droga, fotos familiares o el uso de encuestas y «opinadores a sueldo».
- Crisis en los servicios básicos: Existe un deterioro visible en el sistema de salud (falta de medicinas y especialistas) y en la educación.
- Insostenibilidad económica: El modelo se apoya en una deuda que tiene un límite. Se advierte que el sistema colapsará cuando ya no puedan prestar dinero o se agoten los fondos de las pensiones y las cooperativas.
- Desconexión social: Raudales señala que el gobierno no tiene canales de comunicación con sectores clave como maestros, médicos o agricultores, y que solo dialoga con las élites económicas.
