ELECCIÓN TRIPARTITA PARA SELECCIONAR LOS REPRESENTATIVOS LABORALES EN EL CONSEJO NACIONAL DEL SALARIO MÍNIMO.
Por: Róger Hernán Gutiérrez.*
En primera instancia la actividad tripartita en el país es mediocre y sin tener la sustancia que permita equilibrar los intereses de los sectores empresarial, laboral; y gubernamental con capacidades para arbitrar y entender la situación del debate en lo económico, laboral y social, sobre un aumento o no del salario mínimo.
En segunda instancia la actuación de las partes ha sido venal, y no tiene la moral ni la ética para alcanzar niveles de justicia social, equidad en los intereses que se conjugan, cumplimiento efectivo del tenor de la ley y una postura de autonomía e independencia en la discusión del tema en cuestión.
Y en tercera instancia, las atribuciones de dicho organismo tripartito, para entendimientos y un diálogo social abierto, sin la información a disposición de las partes y sobre todo sin un carácter decisorio en la realidad, y no como hasta ahora se ha dado que depende de la postura e interés del Presidente Bukele, quien desde los incrementos en el año 2021 a la fecha han sido decisión presidencial en completa anulación de la instancia tripartita.
Las razones del por qué se ha llegado a una plena anulación del espacio tripartito—y cumplimiento efectivo del C144, en sus puntos claves, su naturaleza, se trata de un convenio prioritario (de gobernanza) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); cuyo objetivo es promover la aplicación de las normas internacionales del trabajo a través de procedimientos que aseguren consultas efectivas entre el gobierno, los empleadores y los trabajadores. Esta es una realidad en el país que no se cumple y trae enormes dificultades a quienes se les paga un salario mínimo, en tanto hay incumplimientos constitucionales a partir que no toma en cuenta el costo de vida sobre todo, y las decisiones presidenciales pasadas han sido impositivas.
A qué procede, que de nuevo estemos iniciando el proceso de enviar las papeletas de votación a los sindicatos activos, tenemos la discusión oscura y poco sabia de estar en el Consejo Superior del Trabajo supuestamente debatiendo lo relativo a aumentar las horas arriba de las 8 horas en la jornada laboral diaria, y no se sabe en absoluto el tenor de la supuesta discusión. Es por ello importante saber las condiciones en que se está planteando la elección de representantes ante el Consejo Nacional del Salario Mínimo.
Dudamos que el Ministerio de Trabajo haya tomado la iniciativa y pretenda dar al tema la importancia y necesidad que se tiene de un aumento al salario mínimo y, que hoy en su análisis y decisión posible, se tome en cuenta el costo de vida, además de la autonomía e independencia en el diálogo social. Desconocemos esa realidad, y el país sigue presentando una inercia bastante nociva y negativa a los intereses de las personas trabajadoras, que caracterizan una sociedad autocrática en las decisiones que recojan las necesidades de las masas y sectores
populares, de una mejoría sustancial en las condiciones materiales de existencia, a través de un mejoramiento en las condiciones salariales mínimas.
Lo único que hemos sabido a partir del inicio del proceso en cuestión, es que la instancia tripartita tiene una vigencia del período en funciones, pero estos podrán seguir hasta que sean electos otros representantes o los mismos para un nuevo período. La costumbre ha sido que poco se cumple en que la revisión del salario mínimo se haga cada tres años, y se hace cuando hay intereses de por medio del presidente Bukele, que pone en auto a su Ministro de Trabajo, quien da las instrucciones al CNSM para mover la maquinaria obsoleta existente.
Todos estamos claros de las cortinas de humo que suelen darse para acallar un tema de interés nacional, será el anuncio de elección de los representantes ante el CNSM, una de tantas para desviar los intereses legítimos del pueblo trabajador o son los tiempos electorales que se avecinan una razón para dicha reactivación—no sabemos—si el río suena es porque piedras trae—
Por demás la canasta básica alimentaria de 22 productos en lo urbano y de 15 en lo rural; los precios de mercado han sido de incrementos continuos para el caso las verduras en un 52%, frijoles y frutas en un 40%, y hemos pasado de una canasta básica de 205.43 usd a una de 269.15 usd, una diferencia de 63.72 usd (31%); y el salario mínimo neto está en 328.59 usd y a julio 2025 se situó en 366.69 usd, es claro que no hay capacidad adquisitiva para cubrirla, en otros alimentos la carne el 42.8%; el huevo 26.7% y la libra de pollo en 40.6%, siendo para todas las personas trabajadoras con salario mínimo un lujo comer y satisfacer las necesidades alimentarias, los números a 2025 daban un déficit de 171.60 usd. ¿El Ministro de Trabajo y el CNSM, conocen de esto, y piensan revisarlo para un sustancial aumento?
*Sindicalista salvadoreño.
