LA IMPORTANCIA DE ENTENDER Y CONOCER POR QUÉ EL PAÍS NO TIENE DESARROLLO ECONÓMICO.
Por: Róger Hernán Gutiérrez. *
La situación del país nunca ha tenido un desarrollo económico, y esto tiene que ver por lo poco productivos que somos con una economía altamente dependiente de grupos económicos dominantes, que tienen concentrada para su propio beneficio la riqueza producida por las fuerzas productivas, que siguen siendo de poca o con ninguna calificación, la existencia de una alta informalidad, sub empleo u ocupación, trabajos asalariados muy precarios, en condiciones laborales flexibilizadas y desreguladas, que activan una alta vulnerabilidad en cuanto a derechos laborales, una alta explotación laboral por más que se diga que vamos por una ruta “correcta”; es un ámbito de poca información socio-económica, de una institucionalidad corrupta y nada funcional, escaso progreso productivo para muchos sectores empresariales en las actividades económicas a las que se dedican a saber: agropecuarias. agroindustriales, industriales, de comercio y servicios.
Y esto no es una cuestión de que ayer, si presentábamos un desarrollo económico y ahora no o viceversa, no estamos trabajando para un bienestar colectivo y una sociedad con una economía que satisface las diferentes necesidades de la población trabajadora y su grupo familiar, estableciendo un desarrollo comunitario importante. Se redujeron los municipios a 44 para disponer de una geopolítica y geoeconomía que tenga claros los recursos de cada distrito o departamento, y de esa manera trabajar la desconcentración de la población y con ello la generación de oportunidades de empleo, con salarios adecuados y progresivos al costo de vida, con derechos laborales y condiciones materiales de existencia adecuadas para toda la clase trabajadora, sin ejes de acumulación de riqueza específicos para grupos oligárquicos dominantes que se favorecen y establecen gobiernos para su protección y provecho socio político-económico, que imponen sus reglas al resto de clase trabajadora y sectores productivos; manteniendo el negocio de que se trate con todos los privilegios fiscales, comerciales, de exportación con toda la protección posibles.
Hablemos de los factores de la producción, las fuerzas productivas no desarrollan porque el negocio conviene mantenerlo en claros niveles de explotación laboral, que se opere con base a relaciones laborales verticales y jerarquizadas, en oficinas de recursos humanos anacrónicas y nada funcionales para establecer condiciones de justicia, equidad y cumplimiento cabal del marco jurídico-laboral, con desarrollo de competencias y capacidades que traigan mejoramiento productivo. Por ello es muy importante la institucionalidad que se tenga, la que desde tiempos del pcn (militares) a la fecha ha ido en una constante decadencia, que posibilita los abusos y arbitrariedades y corrompe las estructuras de que se trate. El grado de autocratismo y autoritarismo vigente no favorece los cambios, ni mucho menos las transformaciones en la economía que dispongamos, las políticas públicas son totalmente poco impulsadoras de una sociedad y economía de bienestar pleno, seguimos siendo un país que no produce lo necesario, ni mucho menos para adentrarse a una economía globalizada donde la unipolaridad hoy o multipolaridad ayer, establece condiciones de sometimiento, nula autonomía y soberanía, estableciendo altos grados de dependencia política, social, económica y medio ambiental.
Seguimos siendo un país empobrecido donde los pocos recursos naturales, continúan siendo depredados y vendidos a quienes los compran a precios risibles que no traen mejoría a los sectores mayoritarios y las comunidades que buscan el desarrollo económico propio y del país. Estamos con claras deficiencias en recursos hídricos, energía eléctrica, no disponemos de petróleo, ni minería metálica, ni somos proveedores para sostenimiento sostenible y sustentable de la sociedad; los diferentes programas y/o modelos de economía implementados por los diferentes gobiernos ayer y hoy sólo han tenido el favorecimiento a pequeños y reducidos grupos económicos que ha conllevado al dominio de determinadas élites enquistadas en la conducción y favorecimiento del aparato estatal y la institucionalidad pública.
La fuerza de trabajo, los elementos de formación y profesionalización para el trabajo, es una cuestión separada del sistema educativo y la institución encargada de la formación profesional, las empresas antes en el dominio del INSAFORP, aprovechaban la cotización para determinadas ocupaciones o preparación de supervisores, y lo impulsaban para la maquila que se decidió en la década del setenta sería la actividad comercial exportadora, y por vía de los tratados comerciales y/o preferencial, el desarrollo de la digitalización y la introducción de la tecnología no han sido factores productivos de desarrollo económico; el capital muy poco en materia de inversión extranjera o lo correspondiente a la deslocalización de corporaciones, préstamos y asentamientos de marcas de ropa y lógicas de exportación de capitales.
Pero a todo esto la ley de zonas francas y servicios internacionales, el propio tratado comercial CAFTA-RD, para favorecer las exportaciones y el comercio en la confección de prendas e indumentarias, la institucionalidad es muy pobre; el MTPS es nulo en materia de cumplimiento efectivo de los derechos laborales y prevalece el dominio de Hacienda por las aduanas y la elusión fiscal, un poco la cartera de economía.
En consecuencia, articular y definir las interacciones de los actores de la producción se ha limitado a un aparato de gobierno infructuoso que no diseña como debe ser el entorno en que deba operar la actividad productiva y que claramente afecta para bien o para mal la vida de la población trabajadora, las familias y comunidad en la que se asientan; lo que demuestra la incapacidad y límites del Estado para impulsar de manera sustentable y sostenible un verdadero desarrollo económico.
*Sindicalista salvadoreño.
