LA LUPA SINDICAL DESPUÉS DE UNA JORNADA DE EXPRESIÓN Y MOVILIZACIÓN POPULAR.
Por: Róger Hernán Gutiérrez.
Parecería que la actividad de conmemoración del UNO DE MAYO pasado fue algo que estuvo en la dinámica de la sociedad salvadoreña en lo que ha sido algo tradicional, estiras y encoges que no llevan a progresos sustantivos, sin algo rescatable, que se dieron las acciones represivas del régimen para evitar mayores impactos en la conciencia de la población, se dieron las maniobras de control autoritario en buses y recorridos de las masas que se movilizaban para asistir a la actividad convocada, que podría establecer algún punto de inflexión determinado; es por ello importante que hagamos un análisis somero con una lupa muy propia—la mía—sin más pasemos a lo que pretenderíamos comentar por este medio.
En primera resaltan diferentes motivaciones que llevan a establecer reacciones hacia una jornada de lucha social, establecida en lo que era la conmemoración del 140° aniversario de la lucha por los derechos laborales por una jornada de 8 horas, 8 horas de descanso y 8 horas de sano esparcimiento, que significó la muerte, encarcelamiento y represión en la cd. de Chicago, USA en 1886, de los mártires obreros que ofrendaron sus vidas por establecer derechos, que en la actualidad todavía siguen sin ser reivindicados a cabalidad, el régimen estadounidense de aquel entonces negó los hechos y en un proceso largo fueron aclarándose por la justicia la verdad de dichos incidentes, los USA no declara oficial esa fecha como Día Internacional de los Trabajadores (as) para esconder su grave responsabilidad.
Por otro lado, es importante rescatar este pedacito de historia para conocimiento de la clase trabajadora, para entender sobre lo sucedido, aunque mucho se sigue repitiendo con otros matices por los que ejercen el poder, para conmemorarlo con la devoción, el recuerdo de lo que significó y, la necesaria expiación aunque no tenga nada de sacrílego, en tanto se trata de reivindicar la justicia social y los derechos humanos, para tenerlo presente en la memoria histórica y poder plasmarlo en la actualidad que sigue pretendiendo dar vuelta a la página, olvidarlo y seguir con la vida como si nada ha pasado, cuestión que sectores interesados—los sectores patronales, los políticos y medios de comunicación que lo distorsionan, creando noticias falsas y se ufanan en hacer que así sea y se vea como una cuestión del pasado y del siglo XIX (es decir hace tiempo), que ha quedado muy atrás, así como los que hoy insisten en negar el conflicto armado, sus causas y consecuencias.
No quedó claro la agenda de lucha, qué es lo que se exigía y/o demandaba, a quien específicamente se tiene como responsable y los matices similares y diferentes de un UNO DE MAYO más, bajo un mismo régimen desde 6/2019. Es claro que la situación política como sociedad salvadoreña fue la ganadora, en tanto las acciones en pro y en contra de la actividad conmemorativa demuestran que no hay nada claro, en tanto seguimos bajo ritmos políticos poco consecuentes con la realidad de los sectores populares y necesidades estructurales del país; se continúa en luchas de subsistencia, de rescate de derechos humanos que siguen sin alcanzarse a plenitud, de factores estructurales que no logran superarse—la salud, educación, previsión social, vivienda, formación profesional— y dar paso a una sociedad diferente, a una cultura popular distinta, y a la construcción de poder desde abajo y ejercido de formas horizontales diversas.
Los lugares se salida y llegada siempre son significativos, e implican aspectos históricos como salir de la UES, un punto donde es importante en tanto el actual régimen de Bukele, quiere hacer desaparecer con presupuesto insuficiente, anulación de la autonomía universitaria, a un desasosiego por la falta de tranquilidad, mucha zozobra y ansiedad para los grupos estudiantiles, el cuerpo docente y administrativo, la ausencia de postura académica en tanto ello no permita mayores desacreditaciones a la universidad, que ha dejado de ser del pueblo por los obstáculos gubernamentales administrativos, presupuestarios y de decisión política de los cuerpos directivos en su interior (CSU, Rectoría y otros). Del Salvador del Mundo, que ha quedado ser nada más punto de salida por la transformación política que ha tenido en su infraestructura; del Hospital Bloom en las cercanías universitarias. Lo importante acá es que se dice que la demanda es por mejores servicios de educación y los organismos de maestros actuaron sin la proyección política necesaria, a pesar de ser golpeados en su estatus laboral y económico.
Igual los trabajadores de la salud, que no actuaron de manera unificada contra los programas sociales en cuanto al sistema nacional de hospitales, el menoscabo del ISSS, que cada día se deterioran para el pueblo común (lo público), las personas trabajadoras (cotizantes) y clases populares; pasando a condiciones de desarticulación de lo público por el ingrediente privado-estatal, como es el programa doctor.sv y otras acciones. Ambos sectores docentes y de la salud han sufrido menoscabo de sus derechos laborales, por los despidos, en desmedro de lo pedagógico, de una mejor educación para la niñez y adolescencia en cuanto a escuelas públicas que se clausuran, no terminan de reconstruirse y asignarse los recursos necesarios para su cabal funcionamiento.
Finalmente, el Ministro de Trabajo, quiso sacar raja política en el asunto pretendiendo auto calificarse con grupos sindicales afines, de una ruta de supuestas transformaciones laborales, y que sólo pretenden congraciarse con la OIT por las acusaciones de ser un régimen anti dialogante y violador de las libertades sindicales.
*Sindicalista salvadoreño.
