La doctrina Bolsonaro
Por: Marvin Aguilar
Donald Trump encontró en Steve Bannon el personaje siniestro que pudiera sin escrúpulos imponer sus argumentos políticos. Desde su sitio web Breitbart News promovió la Alt Right: nacionalismo y excepcionalidad estadounidense, supremacismo blanco, antiislamismo y populismo. Los Bolsonaro hicieron lo propio con Olavo de Carvalho. Joven comunista luego viejo anticomunista. Esotérico, astrólogo y alquimista. Islamista convertido al catolicismo. Alineado con los rednecks impartía clases de filosofía por internet a miles de seguidores ultra derechistas, creador de las fake news en Brasil. Fue así como se convirtió en el gurú de los Bolsonaro. Nayib Bukele también tiene en Walter Araujo su difamador, malediciente, mofeta e intrigante oficial. Sancionado por la lista Engel de EE.UU. por amenazar a opositores políticos de Bukele fue quien anunció y justificó la decisión de -y no- la Sala de lo Constitucional eliminar la prohibición de la reelección presidencial por una única vez que terminó siendo indefinida.
Podemos sostener que el populismo une a Trump-Bolsonaro-Bukele en el espectro del neo fascismo latinoamericano que frente al agotamiento de la derecha e izquierda tradicional lograron convencer al electorado de estos de que lo mejor era alinearse al extremismo y aislamiento trumpista que se estaba exportando desde 2017. Pero lo que estas ideas promovidas desde la mas absoluta violencia política lograron en las urnas ha fracasado al momento de gobernar. Al no creer en los consensos por tener mayorías aplastantes crean un ambiente político de miedo y confrontación permanente. Bannon duró menos de un año en el gabinete de Trump porque generó divisiones internas. El olavismo en Brasil igual dentro del bolsonarismo los llevó a perder el poder 2022. Araujo trató de ser diputado en dos ocasiones que fueron atajadas, una por la CSJ e internamente la otra por generaciones más jóvenes del bukelismo.
El problema con el discurso o forma de hacer política de la nueva ultra derecha es que prioriza lealtad absoluta sobre competencia técnica. Defiende lo inexperto pero obediente, los que rechazan los convencionalismos democráticos frente a la efectividad y espectáculo político aunque conlleve corrupción, malversación de fondos públicos o nepotismo. El otro inconveniente es que a nivel internacional este movimiento ya topó. En Europa si bien libra una batalla política, en Francia y Alemania es mas por sobreponerse al cordón sanitario de la democracia liberal que por gobernar exitosamente. Italia y Hungría han terminado alejándose del trumpismo porque acarrea mas desgaste que sumas.
Llevamos una década de trumpismo. Y Brasil con los Bolsonaro pretende construir una alianza dependiente de EE.UU. para imponer en toda la región los intereses estadounidenses. Cambiar la política exterior brasileña de suramericanización y solidaridad por un sometimiento de la OEA a Washington. Entregar a todas la agencias estadounidenses el control de la seguridad hemisférica. Alinearse con la política de cambio de régimen impulsada por Trump contra gobiernos que no sean socios responsables de EE.UU. Contener a China y Rusia en la región. Fortalecer las relaciones con los países del Norte occidental y reajustar las relaciones Sur-Sur. En resumen la doctrina Bolsonaro promete proteger, preservar y defender los objetivos de EE.UU. y sus grupos económicos para con America Latina. Esto no será posible sin antes pasar por una lucha política interna con los sectores progresistas del Partido de los Trabajadores que se opondrán a este sometimiento brasileño del bolsonarismo al trumpismo.
Hacer Grande América otra vez sedujo a los Bolsonaro. El sueño trumpiano de regresar a la revolución conservadora de Ronald Reagan conmovió a Jair Bolsonaro de regresar a Brasil a 1964-1985 época de su juventud militar donde la dictadura militar demostró ser mejor que la irresponsable democracia que tiene al país en medio de violencia, delincuencia y narcotráfico. Sin ideología El Salvador de Bukele busca en las inseguras cenizas de Francisco Morazán la unión Centroamericana como salida gloriosa para el país mas pequeño de la región. Todos imposibles de lograr.
- texto basado en Bolsonaro Trump, 100 días de Alianza Estratégica Contra Nuestra America, rafael González Morales.
