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El Salvador deja de comprar bitcoins por orden del Fondo Monetario Internacional

  • Solo puede sumar más bitcoins a la reserva de donaciones o ingresos cripto 
  • La estrategia de acumulación pasa a depender de terceros
  • El FMI ya obligó a Bukele a que el bitcoin dejara de ser moneda de curso legal

Por: Carlota G. Velloso

    El Salvador deja de comprar criptomonedas. El país fue el primero del mundo en crear una reserva de bitcoins en 2021 y, en adelante, no podrá emplear dinero de los presupuestos para seguir acumulando el activo digital. Solo podrá atesorar más si recibe donaciones o un ingreso con la propia criptomoneda. Es una orden del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ya obligó a Nayib Bukele a dar marcha atrás en su agenda cripto, haciendo que el bitcoin dejara de ser moneda de curso legal. Ahora, exige que el Estado se siga desvinculando de este mercado.

    La reserva de bitcoins empezó a rellenarse en 2021, el mismo año en el que la cripto se convirtió en moneda de curso legal. Entonces, se aprobó una partida presupuestaria para integrar el bitcoin en los hogares, en los comercios y en las instituciones, que también se usó para comprar directamente el activo digital. Ahora, el país acumula 670 millones de dólares o 7.795 bitcoins, según la Bitcoin Office.

    A finales de 2022, el presidente, Bukele, anunció la adquisición de un bitcoin al día. De hecho, El Salvador sigue añadiendo más activos digitales a su reserva estratégica y, los últimos, los ha sumado hace horas. Esto se debe a que el FMI restringe mucho la política de acumulación, pero permite recibir donaciones o que los ingresos directos por bitcoins se canalicen hacia la hucha cripto. Por ejemplo, el país expide pasaportes a extranjeros que quieran la nacionalidad salvadoreña, que valen 1 millón de dólares y se pagan en criptos. Lo recaudado por esta iniciativa sí puede ir a la reserva, ya que no es dinero procedente de los presupuestos.

    Sin embargo, con el mandato del FMI, esta estrategia pasa a depender de terceros, ya que el Gobierno no puede asignar partidas presupuestarias. La reserva dependerá de la voluntad, las donaciones, o de los ingresos en criptos que se consigan. «Se seguirá trabajando para reducir la participación estatal en actividades relacionadas con el bitcoin, reforzar la regulación de los criptoactivos y su gobernanza, y aumentar la transparencia en torno a las tenencias de criptoactivos por el sector público. No se prevé mayor acumulación de bitcoins más allá de las donaciones documentadas», señala el FMI en el comunicado en el que anuncia el último desembolso al país.

    El organismo aprobó conceder al país 138 millones de los 1.400 millones de dólares de su programa de financiación, que se va dando por tramos, siempre que se cumplan los compromisos pactados. Y cortar hilos con el mercado cripto es una de las condiciones que debe cumplir El Salvador para recibir el dinero. De hecho, el FMI ya le obligó a dar marcha atrás con el bitcoin, obligándole a que dejara de ser moneda de curso legal.

    Fue el primer país del mundo en apostar por la criptomoneda. Estados Unidos creó una reserva de bitcoins el año pasado, aunque la diseñó específicamente para no tener que destinar dinero directamente de los presupuestos. Lo que hace es mantener las criptomonedas incautadas en actividades delictivas un depósito, en vez de venderlas. Cuando se anunció, los defensores del bitcoin se llevaron una decepción, en parte, ya que Donald Trump no se iba a gastar dinero en adquirir la cripto, algo que hubiera apoyado al mercado.

    En 2025, la tesorería de bitcoins fue una tendencia en auge y proliferaron empresas que empezaron a acumular, siguiendo el ejemplo de Strategy. Esta empresa, la que tiene más bitcoins del mundo, fue pionera en comprar miles y apostar por el activo digital, igual que El Salvador. Pero el país de Bukele ahora debe reducir sus ambiciones.