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Corazón Político.

 Por: Pacifico Chavez.

“Donde esta tu tesoro, está tu corazón” Existen muchas historias de tesoros escondidos, mapas y simbólicos que indican con una X el sitio exacto donde se encuentra un cofre lleno de joyas, monedas y todo tipo de piezas valiosas. Cuentos y relatos de hombres que dedican su vida entera a buscar con vehemencia aquel deposito de objetos valiosos que les de riqueza, convirtiéndoles en gente de valor, respetada y reconocida por los demás.

¿Las personas valen por lo que tienen? No, claro que no, pero el dinero da o compra privilegios en una sociedad que se rige por el “Tanto tienes, tanto vales”.

Expuesto lo anterior hay dos ideas, quizás tres que quisiera desarrollar, la primera tiene que ver con “aquello” que se busca en la vida con pasión, lo que no importando el tiempo que tome ni la energía que requiera, tampoco de lo que tenga que despojarme para alcanzarlo, donde “eso” vale mas que cualquier cosa que exista, ese es el bien mayor, no hay nada más.

Cada uno tiene diferente escala de valor, cada persona le asigna en su vida tiempo, energía y capacidades a lo que mas aprecia, protegiendo, cuidando, guardando, con todas sus fuerzas, mente y corazón.

Es recomendable hacer el ejercicio de pensar con claridad en que posición se encuentra: la familia, el dinero, la vida, la libertad, Dios, los demás, la naturaleza, el trabajo, etc. Claro nuestra escala de valor personal se ve afectada por creencias, educación, experiencias que construyen unos “anteojos personales” para ver la realidad del entorno y decidir porqué luchar, dando a cada quien razones para vivir.

¿Que tan diferente puede ser la escala de valor de las personas en una sociedad?¿Que porcentaje de los ciudadanos le dan un valor alto a la familia?¿En que posición están los demás que conforman y completan la sociedad en la que vivo?

Es muy filosófico y complejo adentrarse en una reflexión que engloba pensamientos tan profundos en el ser humano, y aun mas arriesgado en un articulo de opinión semanal, pero detenerse un breve momento para dirigirnos en una dirección introspectiva para luego compartir con otros cual es mi tesoro personal puede ser retador, pero seguro que enriquece la visión personal.

La segunda idea a profundizar un poco más es sobre el valor de las personas, del “otro”, sobre todo de aquel desconocido y que seguramente nunca conoceré por su nombre. ¿Aparece en mi escala de valor personal?¿Debería ser parte de mi escala personal? Para adentrarse un poco en esta valoración un cuento muy conocido:

En una ocasión en la granja apareció una serpiente, el primero en preocuparse fue el ratón, que sin pensarlo mucho fue donde la gallina a exponer su temor a ser devorado por el reptil, la gallina sin mostrar ningún interés le dijo que no era su problema, entonces el ratón fue donde el cerdo y este igualmente le dijo que no le importaba en absoluto su preocupación, se dirigió como última opción a la vaca quien mostró un desinterés total a la situación expuesta por el ratoncillo. A los pocos días el dueño de la granja fue mordido por la culebra que lamentablemente era muy venenosa, causándole fiebre alta, por lo que su esposa decidió preparar un buen caldo de gallina para él, pero como no mejoraba llamaron al doctor del pueblo y para compensar sus servicios le prepararon unos buenos chicharrones. El patrón no resistió al fuerte veneno, así que para recibir a todas las personas del pueblo que acompañaron a la viuda en el funeral hicieron un buen asado de vaca.”

El problema del pequeño roedor terminó afectando la vida de quienes creyeron que no era asunto de ellos y que no tendría ninguna consecuencia en la cotidianidad.

Vivimos en sociedad, lo que afecta a unos tiene su consecuencia en los otros, cuidar de los mas cercanos, seguro está entre nuestras prioridades y tiene la mayor de las atenciones, pero esto no tiene porque llevar al extremo del desinterés total por los demás.

Considerando que parte del dinero que cada uno genera es tomado por el gobierno precisamente para armonizar y llevar oportunidades a todas las personas del territorio nacional, su uso debe ser evaluado y controlado por todos.

La visión que se tiene sobre la persona, sobre los demás, de alguna manera define la idea de como deben ser gestionados los impuestos cosa que está totalmente relacionada con el tipo de gobierno que se elije, es en ultima instancia quien distribuye el presupuesto y los responsables de su ejecución.

Si el gobierno prioriza el capital, tiene una manera especifica de gestionar el tesoro nacional, si es de corte social lo hará de otra manera, si es liberal tomará decisiones diferentes a un conservador, quiere decir que el mundo de la ideas de unos pocos afecta la realidad de muchos.

Quizás no sea tan simple como lo expuesto pero definitivamente el como vemos la vida tiene sus consecuencias, la escala de valores influye en las decisiones personales y las decisiones de las personas que hacen gobierno y afecta la vida de los ciudadanos.

En estos últimos días he tenido la fortuna de conocer personas con un enorme corazón, digo enorme porque en ellos hay tanto amor por el prójimo que muchos de sus esfuerzos y pensamientos están todos los días en como mejorar la vida de personas con menos oportunidades, me atrevo a concluir que esta forma de ser nace de una vida de superación, la mayoría tuvo momentos complicados, tristes, de muchos sufrimientos y sacrificios, pero estas experiencias en lugar de endurecer su corazón les surgió uno muy generoso y agradecido.

Hay que agregar que aunque algunas de estas personas no viven en el país que les vio nacer, uno de sus anhelos mas grandes es que su gente, la de sus comunidades de origen, viva mejor, tanto así que han apostado en ocasiones pasadas por apoyar opciones políticas que les convencieron que llevarían políticas de bienestar a su gente, pero el tiempo les demostró que solo fueron mentiras, ahora a pesar de la decepción no abandonan la idea de seguir trabajando por un cambio, uno que saben que se hace desde donde se toman las decisiones que afectan a la población, están claros que no pueden desentenderse de la política. Han decidido escuchar y atender las preocupaciones de sus hermanos, lo hacen porque tienen un corazón político.

PD: Saludos a la comunidad de salvadoreños en el exterior, de manera especial quienes viven en Meryland, Virginia, New York, Texas, Los Angeles. Dios les bendiga y les de sabiduría en sus planes.