Creencia

El voto creyente en las elecciones norteamericanas

Por: Elio Masferrer Kan. *

Las elecciones intermedias en los Estados Unidos se han generado una gran atención por las repercusiones que sus resultados pueden implicar, tanto a nivel internacional, como en ese país. Las encuestas de Pew Research Center han sido un instrumento bastante confiable, por la calidad metodológica, cómo por la disposición del público norteamericano a responder en forma verás y frontalmente a las mismas. Las realizadas entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre de este año, un mes antes de la fecha electoral tienen resultados muy interesantes y “frescos” que permiten ponderar las grandes tendencias.

La investigación trabajó dos aspectos importantes el comportamiento social, una cuestión es no aprobar las políticas de Trump y otro asunto es estar registrado para votar y estar decidido a asistir a depositar el voto. Tomando en cuenta este segmento de votantes “decididos”, lo que se advierte es un fuerte entusiasmo en los demócratas 44%, mientras que los republicanos tienen una “pereza electoral, sólo asistirá el 38%. Esto es importante pues no es lo mismo criticar las políticas de Trump que votarle en contra, aunque este segmento podría no ir a votar.

Es importante recordar a nuestros lectores que en términos religiosos evangélicos blancos no es lo mismo que protestantes evangelicos blancos o protestantes en general. Como muy bien los definiera Kristian Kobez Du Mez los evangelicals tienen un perfil nativista, apocalíptico y fundamentalista que parte de la noción del Destino Manifiesto, y son la base del apoyo al Partido Republicano, es el único grupo religioso que respalda las políticas de Trump (58%), aunque están en contra el 40%. Por el contrario, los protestantes blancos y los protestantes en general lo critican (60%), mientras que el 38% se opone. La población considerada blanca en los Estados Unidos son los descendientes de europeos. Trump tiene buenas cifras en el segmento de católicos de origen europeo. Es importante recordar, que en términos estadounidenses los hispanos se contabilizan aparte y no se hacen muchas distinciones aplicando los criterios de “color”.

Como criterio general el 65% de la población entrevistada desaprueba las políticas del presidente, la mayor aprobación la  tiene entre los evangelicals blancos (58%) y el mayor rechazo entre la población afroamericana, el 91% lo critica y solo tiene el apoyo del 7%. Donde le disminuyó significativamente el apoyo es entre los hispanos.

La segunda parte de la investigación trabaja sobre los votantes registrados “decididos” a emitir su voto y allí “empiezan” los problemas para Trump, el 44% está decidido a votar por los demócratas, el 36% continúa republicano y un 20% no está decidido o votará por otros partidos con pocas posibilidades de éxito. La distribución por adscripción religiosa es bastante visible, Trump tiene el apoyo de protestantes (49%), evangelicals (73%), protestantes blancos (49%) y católicos blancos (50%). Para decirlo en términos migratorios, los de origen europeo que llegaron masivamente a los Estados Unidos hasta 1939 o quienes se consideran descendientes de los WASP (blancos, anglosajones y  protestantes) que se consideran “fundadores de la nación americana”. La población afroamericana protestante masivamente votará contra Trump (74%). Los católicos hispanos (59%)y los católicos (en general, 42%) votarán contra Trump.

Los criterios electorales de la población según creencias cambian radicalmente en otras categorías, definen una presunta derrota de Trump los creyentes no afiliados (aquí pueden incluirse pentecostales hispanos 61%), el 81%de los ateos, el 75% de los agnósticos y el 48% de quienes declaran “en materia de religión nada en particular”, los llamados “nones”, este último segmento es el que más apoya opciones alternativas (29%) y solo el 22% votaría por Trump. Si comparamos estas encuestas con los resultados electorales de las presidenciales de 2024 los resultados son abrumadoramente diferentes. Los republicanos triunfaron ampliamente en muchas categorías donde ahora empatan  o simplemente pierden.

Los datos de comportamiento electoral pueden cruzarse con otras variables que no entraré en detalles para evitar abrumar al lector con cifras, cada vez es mas significativa la cifra de ciudadanos americanos que sienten afectadas sus economías familiares por el incremento de los precios y que esta realidad les impide mantener su nivel de vida alcanzado en otros momentos de su vida en la Unión Americana. Otro aspecto importante es que la designación de representante se hace por distrito y estos pueden expresarse como enclaves, sociales y étnicos que podrían concentrar o dispersar ciertas categorías religiosas “raciales”.

Si nos atenemos a las encuestas y la comparación con el comportamiento en elecciones anteriores es bastante previsible una contundente derrota para los candidatos republicanos que apoyan a Trump, ¿qué pasará si pierde? no lo sabemos, la estrategia del presidente es manejar la incertidumbre y ser imprevisible.

*Doctor en antropología, profesor investigador emérito ENAH-INAH