DestacadasSindicalismo

EMPODERAMIENTO DE LA CLASE TRABAJADORA UNA VARIABLE PARA ALCANZAR METAS DE PROGRESO SOCIAL Y LABORAL

Por: Róger Hernán Gutiérrez. *

De qué hablamos cuando decimos un empoderamiento de la clase trabajadora, en principio se trata de un efectivo fortalecimiento de sus capacidades mediante su acceso a, y su control de, los recursos materiales y culturales, y su participación en la toma de decisiones en condiciones de igualdad, equidad y justicia social, económica y política con los que detentan el dominio por sobre la población: hombres, mujeres, jóvenes, adultos mayores, niños y niñas; y todas aquéllas personas en condiciones claras de desigualdad social, por su estatus de discapacitado, segregado—separado, apartado, marginado o expulsado por algo o por ser alguien inconveniente a los intereses de la cultura y grupo de dominación.

Conocemos del asunto del salario mínimo que no se percibe como un derecho que debe responder al orden material, moral y cultural art.144 C.T. y art. 38 ordinal 2° Cn. Y hoy con lo de la jornada laboral a 11 horas, son cuestiones claras de la necesidad de un empoderamiento para formar capacidades propias y adquiridas que nos lleven a niveles de igualdad; bienestar material; acceso a factores de producción; conciencia de género; participación en la toma de decisiones; control sobre recursos y distribución de los beneficios; así como a los temas y preocupaciones de tantos sectores sociales y populares que se debaten ante la falta y ausencia de condiciones favorables de existencia.

Niveles de reconocimiento claros y efectivos para el caso en los temas de las mujeres: en lo negativo, neutral, positivo; el nivel de empoderamiento de las mujeres viene dado por el logro de la igualdad con los hombres y con los que dirigen las leyes y condiciones en cuanto a: bienestar, acceso, conciencia, participación y control. Necesitamos de un perfil de género del programa de desarrollo de un país; como se encuentra la institucionalidad pública que debe velar por alcanzar esta mejoría cualitativa y cuantitativa son los casos de Ciudad Mujer, ISDEMU, UNIFEM, entre otras.

Cómo podemos pensar y concienciarnos en un marco que nos lleve a un empoderamiento: 1°) el nivel de bienestar material alcanzado, sabemos de nuestra economía en crisis, pongamos por caso desde que arena asume (1989-2009), anulación plena de la agricultura y condicionamientos bancarios, financieros y comerciales lesivos sobre la soberanía en general y alimentaria que hoy padecemos estructuralmente, en tanto a la base estaba que era “más barato importar los alimentos que sembrarlos y cosecharlos”. Los ingresos, sabemos del alto costo de la vida cuasi permanente en nuestra condición de existencia, la anulación del cumplimiento de la ley para cambios periódicos que nos lleven a alcanzar un salario que satisfaga el mínimum vital; la asistencia médica, echada al traste por el nuevo sistema de salud, despidos para desestructurar las condiciones supuestamente “ineficientes y inefectivas” e imponer el sistema doctor.sv con supuestas capacidades astronómicas y lujosas para alcanzar los niveles cualitativos y cuantitativos de una mejora en la asistencia médica.

2°) El nivel de acceso a los recursos y factores de producción—tierra, trabajo, crédito, capacitación, servicios colectivos y otros—cuestiones que no existen para las poblaciones

empobrecidas por el dominio de élites gobernantes y empresariales abusivas y arbitrarias, que se nutren de lo autocrático y autoritario para ejercer control sobre las masas y sectores populares. Los servicios públicos, la desinstitucionalización que lleva a un deterioro constante de los mismos, en detrimento de los derechos de ciudadanía que se van perdiendo sin más.

3°) La concienciación sobre las diferentes desigualdades que sufrimos unos sectores sociales y populares más que otros, a saber: de género, por razones de la diversidad sexual, religiosa, discapacidades, adultez mayor, protección social, ideología, por razones de tener más que de ser; que nos lleva a estar fuera o segregado de los procesos de toma de decisiones; elaboración de políticas públicas; planificación y administración de proyectos de desarrollo socio económico; político, ambiental; situación que nos está conduciendo a una crisis estructural insostenible.

Luego está 4°) el control de los recursos del desarrollo, el endeudamiento público es siempre en detrimento de los sectores poblacionales que pagan sus impuestos, ahogo de la información base que no permite conocer la realidad de la deuda que como país no nos conduce al desarrollo sostenible y sustentable, que buscan satisfacer las necesidades del presente sin comprometer los recursos de las generaciones futuras; ahora hay escasez de alimentos; el crédito es insostenible con una deuda de más del 90% del pib; corrupción en el manejo de la deuda pública, en tanto el uso de los fondos de pensión sin la retribución y el pago en tiempo de capital e intereses que lleven al sistema previsional a su rentabilidad; y la distribución de los beneficios, que siguen siendo selectivos sólo en función del que tiene un poder adquisitivo muy arriba del costo de vida.

El empoderamiento para la clase trabajadora es vital para los niveles existenciales de suficiencia y condiciones de desarrollo sostenible y sustentable, de otra forma estamos condenados a sufrir por plazos largos la precariedad de todo lo necesario para vivir.

*Sindicalista salvadoreño.