SE PRESENTÓ EL LIBRO: “NO HAY PLANETA B”
Por: Marcelo Valko.
El viernes tuvo su primera presentación el libro “No hay Planeta B”, un título más que elocuente cuya bajada no deja dudas del contenido: “Desafíos y alternativas frente al saqueo extractivista y al cambio climático”, publicado por Huella del Sur y Herramientas ediciones. La nutrida reunión realizada en la Cooperativa Sabor Latino, estuvo moderada por Silvio Schachter quien comenzó hablando sobre la ilusión de la sustentabilidad y se realizó a un par de cuadras del Congreso Nacional. Ese mismo Congreso, donde días antes, legisladores corruptos y entreguistas, aprobaron la ley que pone en serio riesgo a los glaciares al ofrecerlos a la avidez de las megamineras. Fue una sesión tan bochornosa, donde no existió el debate, a tal punto que los diputados del oficialismo “que se habían anotado como oradores, uno a uno se fue bajando. «Están los votos, que se queden con los discursos” (Infobae, 09/04/2026).
El libro cuenta con una treintena de artículos que rescatan voces múltiples y variadas como de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Mendoza, Laura Taffetani de la Gremial de Abogados, Gisel Santana de la Asamblea Multisectorial del INTI, Agustín Saiz de MARA (Movimiento Antinuclear Argentino) y del biólogo Guillermo Folguera investigador del CONICET quien en la última semana apareció en diversos medios alertando con sus denuncias sobre el grave delito medioambiental que implica la modificación de la Ley de Glaciares.
Las múltiples voces de resistencia reunidas en estas páginas, denuncian, defienden y sobre todo proponen alternativas frente al agobio del modelo neoliberal que todo lo pisotea y tritura a su paso. Es necesario construir alternativas propositivas para enfrentarlo. No es una tarea simple ni de solitarios que busquen minimizar daños mediante “el evangelio de la ecoeficiencia”. El desafío es un nuevo modelo societario cuyo paradigma central no sea la rentabilidad sino la vida misma. Se requiere de muchas manos compañeras, de un conocimiento científico que no esté subordinado a los grupos de poder y desde luego, sumar y coordinar todas las luchas y rebeldía de los pueblos hacia un proyecto colectivo que enfile hacia un horizonte emancipatorio dado que “No hay planeta B”. Es lento, pero viene…
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