¿Que democracia se construye?
Por: Pacifico Chávez.
El poder esta en el pueblo, dice la máxima, desde el momento que los ciudadanos no pueden decidir sobre el quehacer del país ni cambiar funcionarios entonces la democracia como tal queda en entredicho.
Aclarando aun más, cuando se elige al Presidente del órgano Ejecutivo no es para trasladarle el poder total sobre el pueblo para que haga lo que quiera, como quiera, cuando quiera y con quienes quiera, no, nada de eso, porque realmente la persona que se elige para esa función es un servidor publico junto con los presidentes de los otros dos órganos: Legislativo y Judicial, ellos están para cumplir un mandato que esta expresado en la Constitución, mandato que es temporal para cada uno y es precisamente en éste período determinado en el que deben ser capaces de cumplir con lo que les dicta ésta ley suprema, los tres están para servir no para que se les rinda reverencia y sumisión, porque quien realmente tiene el poder total y nunca deja de tenerlo es la ciudadanía, es el pueblo quien está sobre estos ellos.
Un paréntesis, muchos dicen: “Los políticos solo llegan a servirse en bandeja grande y de plata” y otra frase aun mas dañina “si todos roban”, que quede claro, eso pasa porque los ciudadanos lo permitimos, no debe aceptarse nunca.
Retomemos la reflexión entiendo la Constitución como el contrato social supremo, allí está expresado de manera clara las salvaguardas necesarias para que el poder siempre resida en el pueblo para el caso de gobiernos democráticos. Una de las primeras garantías es repartir el poder, no se le entrega a una sola persona sino que se delega en varias con limites de acción y tiempo. De hecho se dice: Los funcionarios solo pueden hacer lo que les permite la Ley mientras que los ciudadanos pueden hacer todo menos lo que les prohíbe la Ley.
Recientemente en el caso de la presidencia del órgano Ejecutivo se hicieron unas reformas constitucionales donde se le extiende el período a 6 años, ademas se permite que una misma persona sea elegida de manera continua por períodos consecutivos e indefinidos y por último se aprobó para el caso actual acortar el tiempo de servicio de 5 a 2 años. Éstos cambios nos permiten reflexionar brevemente acerca de lo que esta sucediendo con el Estado democrático por el que se optó como modo de gobierno en la Constitución de 1983 y sus predecesoras.
¿Acaso existen diferentes maneras de ejercer democracia?¿Que podemos concluir con estas reformas constitucionales mencionadas?¿nos permiten tener un juicio sobre la democracia en el país?
Las respuestas son extensas, variadas y requieren de tiempo de análisis pero la idea es iniciar la discusión.
Lo que no puede permitirse en una democracia es que el pueblo pierda poder, esto es inapelable, un régimen es democrático si y sólo si las personas son libres de escoger y destituir a sus gobiernos. En este punto hay algo que discutir ¿El pueblo son las mayorías? Para responder esta pregunta hay que considerar valores, intereses, ideales, y como ésto es diferente en cada persona el dilema o conflicto a resolver es complejo. Para intentar encontrar una salida podemos plantear más preguntas ¿Existen valores, intereses, ideales comunes en una sociedad? O más bien ¿Hay valores, intereses, ideales que aunque no sean compartidos por la mayoría pero son universales para la humanidad? Parece que estas preguntas no simplifican la discusión mas bien la llevan a terrenos de la metafísica.
Pero con ésto aparece otra característica fundamental de la democracia que es el diálogo como método para resolver conflictos y llegar a consensos. En una sociedad que quiere vivir en democracia, todos tienen voz, todos son escuchados y tomados en cuenta, las minorías tiene parte del poder y deben ser consideradas en las decisiones políticas, se dice en plural porque no es una minoría, son grupos diversos en la población que están allí con necesidades, intereses, valores que de no considerarlos genera injusticias.
Por ejemplo ¿Que porcentaje de la población es ciega?¿Cuantos con síndrome de Down?¿Cuantos no saben leer ni escribir?¿Cuantos son empresarios pequeños?¿Cuantos son profesionales? Así poco a poco se va segregando la sociedad porque cada uno tiene realidades, situaciones, necesidades, intereses diferentes según su condición y si son muy pocos podrían ser ignorados, discriminados.
En este planteamiento entran en juego aspectos como la Justicia, Dignidad, Equidad, Libertad de Expresión, Transparencia, Rendición de Cuentas, estos y otros más la sociedad debe tenerlos claros, hacerlos propios para defenderlos si se ven amenazados. Obviamente, entre más valores uno añada a la democracia será más lento y difícil alcanzarla.
En la democracia el pueblo es gobernado por unos pocos que se supone le representa, pero bien representado no de discurso sino con acciones medibles. Lo que más desea la gente son gobiernos que lleven a cabo lo que la población quiere, pero debe tener cuidado de no caer en el populismo “delegativo” que ocurre si la gente quiere que el gobierno mande de manera absoluta incluso si desmantela los límites a su continuidad en el poder y los frenos a su autoridad discrecional. El resultado es un “retroceso democrático”.
Cuando este retroceso avanza, a la oposición se le incapacita para ganar elecciones con seudoleyes y con difamación masiva, también las instituciones establecidas pierden capacidad de controlar al Ejecutivo y las protestas populares son reprimidas por la fuerza si llegan a ser molestas y amenazantes al poder.
El peligro del populismo delegativo es que la mayoría apoya a un gobierno que ofrece lo que la mayoría quiere, incluso si este gobierno subvierte las instituciones democráticas.
Cuando los mandatarios minan la democracia, el pueblo enfrenta el dilema: pueden mantener en el poder al gobierno actual, pero que viola normas (a costa de la alta posibilidad de no poder destituirlo en el futuro), o pueden proteger la democracia.
La afirmación frecuente de que “la democracia está en juego” es acertada si los gobiernos amenazan con atrincherarse en el poder para cumplir sus caprichos y no la voluntad popular.
¿Qué pasa si —con conocimiento de causa— la gente apoya gobiernos antidemocráticos?
Los defensores de la democracia deben ofrecer una perspectiva de futuro más atractivo, más justo, más incluyente, donde todos quepan y puedan desarrollarse.
