Fe, oración y violencia. SIMBOLOGÍA DE LO VIOLENTO.
Por: Jesús Arturo Navarro Ramos. ITESO – México
A partir de las imágenes divulgadas del altar de un líder del narcotráfico, mis alumnos me pidieron opinión al respecto. Quiero realizar un recuento de los datos para realizar un proceso interpretativo. El altar del Mencho muestra cinco esculturas: la Sagrada Familia, la Virgen de Guadalupe, San Martín Caballero, San Judas Tadeo y San Charbel. Al conjunto se añaden cuatro veladoras, una con la imagen de la Guadalupana y tres con la de San Judas. Además, una hoja con el salmo 91(90). Los medios señalan además un libro de oraciones a Santa Rita de Casia y un escapulario del Sagrado Corazón. De los últimos dos no tenemos una fotografía al momento de escribir este texto.
El altar en su conjunto ha llevado a algunos medios a hablar de sincretismo, de esoterismo o de temor por la seguridad. El análisis de los elementos permite ir más allá de estas interpretaciones para señalar que existe un único tema vinculado con la salud en condiciones de deterioro. Esto permite trazar un mapa de la perspectiva del creyente a partir de estas mediaciones.
La escultura de la Sagrada Familia -localizada en el altar- evoca la unidad familiar particularmente sometida a pruebas como la huida a Egipto, como modelo de paciencia, resistencia y fe.
La Virgen de Guadalupe es vista como la madre de los mexicanos, donde la tradición popular recuerda su vínculo con el cuidado y la salud: “No es nada lo que te espanta, lo que te aflige, que no se altere tu rostro, tu corazón. No temas esta enfermedad, u otro dolor entristecedor. ¿Acaso no estás bajo mi sombra, bajo mi amparo? ¿Acaso no soy yo la fuente de tu alegría? ¿Qué no estás en mi regazo, en el cruce de mis brazos? […] Que ya ninguna otra cosa te angustie, te perturbe».
Santa Rita de Casia es venerada como abogada de los casos difíciles y desesperados, y en la religiosidad popular es patrona de las causas imposibles. Una de las plegarias con las que se pide su favor expresa: “Santa de lo imposible. Oh Santa Patrona de los necesitados, Santa Rita, cuyas plegarias ante el Divino Señor son casi irresistibles, quien por la generosidad en otorgar favores has sido llamada mediadora de los sin esperanza e incluso de lo imposible; […] recurrimos confiados a ti, esperando, si no siempre alivio, al menos consuelo”.
En la misma tónica San Judas Tadeo es considerado patrón de lo imposible, es venerado en la tradición católica como el santo patrono de las causas difíciles y desesperadas que es invocado cuando todo parece perdido o no hay ayuda a la vista. Una de las plegarias más frecuentes plantea “¡Oh Santo Apóstol San Judas, […] ruega por mí, estoy solo y sin ayuda y siento gran soledad. Te suplico que hagas uso del privilegio especial que se te ha concedido, de socorrer pronto cuando casi se ha perdido toda esperanza. Ven en mi ayuda en esta gran necesidad, para que pueda recibir consuelo y socorro del cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos…”
San Martín Caballero -más allá de las referencias de éxito en los negocios- favorece una buena perspectiva frente a los problemas, por eso la oración expresa “Padre celestial, por los méritos de tu fiel siervo San Martín, ayúdame en mis problemas y no permitas que quede confundida mi esperanza”.
Finalmente, San Charbel -santo libanés de la tradición católica maronita-, es venerado para alcanzar milagros de sanación física y espiritual, curación de enfermedades graves, alivio de dolores, y solución a problemas urgentes: «Oh glorioso San Chárbel, […] con confianza nos dirigimos a ti e imploramos tu ayuda en la difícil situación en la que nos encontramos. Te pedimos, Santo venerado, que intercedas por nosotros para que nuestro Padre nos extienda su bendita mano y nos auxilie. Tú, que pasaste tu vida en soledad y oración, obtén para nosotros la fuerza de la fe y consuelo en medio del dolor”.
El salmo 91(90) se centra en la protección de Dios ante peligros ocultos y pestes, a menudo interpretado como el amparo del Altísimo. Es un salmo que expresa la confianza en la victoria sobre el temor. Una revisión del texto localizado en el altar muestra que se trata de una selección que realiza otra persona y lo envía al enfermo, dado que no respeta la redacción original y parece más una oración dirigida como meditación. En la escena aparece entonces un personaje ausente que se dirige respetuosamente -hablando de usted- al enfermo para ayudarle a orar. El texto -respetando la transcripción con sus errores- dice:
- Enero 25 01 26
- Salmo 91
- Dígale al Señor : Mi amparo, Mi refugio, Mi Dios En quien yo pongo mi confianza El lo Librara del lazo del Cazador y del azote de la Desgracia; Lo cubrira con sus Plumas y hallará bajo sus Alas un Refugio. Aunque Caigan mil hombres a su Lado, y Diez mil a su derecha usted estará fuera de Peligro. Su Lealtad Será su escudo y Armadura. La Desgracia No lo alcanzará Ni la Plaga, se acercará a su tienda pues a los ángeles les ha ordenado que lo escolten en todos sus caminos En sus manos Lo habrán de sostener, Para que No Tropiece su Pie en alguna Piedra. Andará sobre víboras y Leones y Pisará Cachorros y Dragones Alargaré sus días como lo desea y haré que pueda ver mi salvacion. AMEN
¿Qué se puede concluir de estos elementos religiosos dispuestos por un enfermo de insuficiencia renal? El análisis de oraciones, imágenes y el texto del salmo 91(90) muestran a un creyente preocupado por la salud, que busca la paciencia y la protección (sagrada Familia). Se trata de un católico que recurre a la fe católica de corte popular como medio para resistir y alcanzar la protección en una situación desesperada, casi imposible (Santa Rita y San Judas). La fe en la Virgen de Guadalupe le permite no angustiarse ni temer la enfermedad, pues tiene esperanza de alcanzar la curación de enfermedades graves, alivio de dolores y restauración de la salud (San Charbel).
Desde este análisis en los elementos del altar no hay referencias de preocupación por cuestiones de inseguridad. Se trata de una guerra espiritual contra la enfermedad donde los aliados son los santos, el cuidado viene de la Virgen, y el generador de certeza en alcanzar la salud es Dios. Hay que añadir que en este caso no hay alusiones a devociones marginales o cuestionadas por el catolicismo oficial como la Santa Muerte u otras similares. Mucho se puede cuestionar sobre esta forma de entender la fe cuando la oración se expresa en contextos de violencia, sin embargo, la subjetividad permite al creyente sentirse seguro desde su fe.
