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Estados Unidos. Crece la división en el Partido Republicano tras asesinato del ICE en Mineápolis.

El Congreso de los Estados Unidos enfrenta una fractura política interna y la posibilidad de un cierre parcial del Gobierno tras las muertes de dos residentes de Minneapolis, Minesota, a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Los recientes tiroteos, que cobraron las vidas de Renée Good, madre de tres hijos, y el enfermero Alex Pretti, ha generado una división en el Partido Republicano. Senadores como Thom Tillis (Carolina del Norte), Lisa Murkowski (Alaska), Bill Cassidy (Luisiana) y Susan Collins (Maine) se han distanciado de la retórica de la Administración Trump, exigiendo investigaciones transparentes y cuestionando el uso de la fuerza excesiva.

La credibilidad del ICE y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) está en juego”, afirmó el senador Cassidy, al tiempo que enfatizó que “los sucesos en Minneapolis son increíblemente inquietantes”. En tanto, otros legisladores republicanos instan a los agentes federales a cooperar con las autoridades locales en lugar de emitir juicios apresurados.

En respuesta a los incidentes, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, anunció que su partido evalúa la posibilidad de bloquear el proyecto de ley de financiación del DHS. Esta postura amenaza la continuidad de las operaciones gubernamentales, cuyo presupuesto expira el viernes 30 de enero a medianoche. Los demócratas exigen reformas profundas para frenar los abusos del ICE y la dimisión de la secretaria del DHS, Kristi Noem.

Por su parte, la principal negociadora demócrata del Comité de Asignaciones, Patty Murray, dio un giro a su posición tras los recientes tiroteos. Aunque inicialmente instó a su bancada a respaldar el presupuesto de Seguridad Nacional —destacando que habían logrado frenar aumentos sustanciales para el ICE—, el domingo, a través de la red social X, sentenció que no respaldará el proyecto actual, denunciando que los agentes federales no pueden asesinar personas a plena luz del día sin enfrentar consecuencias.

A pesar de que el DHS calificó al enfermero de cuidados intensivos Alex Pretti (37 años) como una “amenaza armada”, evidencias visuales del incidente muestran a Pretti utilizando una cámara antes de ser sometido y abatido. Sin embargo, la portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jacksondefendió a los agentes como “heroicos”.

Este desfase, entre el discurso oficial y los hechos ha provocado incluso fricciones con grupos defensores de la Segunda Enmienda y medios conservadores, quienes cuestionan el manejo de la situación por parte de las autoridades federales.

Mientras figuras como el senador Lindsey Graham piden mantener la financiación por seguridad nacional, el Congreso se encamina a una semana decisiva que podría paralizar agencias clave si no se logra un consenso sobre la rendición de cuentas de las fuerzas federales.