Oportunidades para la Paz.
Por: Pacífico Chávez.
“En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, ¡les ordeno, en nombre de Dios: cese la represión!”. Palabra dichas en la homilía del domingo 23 de marzo de 1980 por monseñor Romero. Al día siguiente fue asesinado en la Capilla del Hospital Divina Providencia, éste fue uno de los sucesos que marcaron el inicio de una guerra de 12 años entre salvadoreños, murieron miles, otros miles más desaparecieron, no fue hasta el 16 de Enero que se hizo oficial la firma de uno acuerdos de cese al fuego, la locura de la guerra llegaba a su fin, daba inicio una periodo de esperanza por un El Salvador en Paz.
Recientemente se cumplieron 34 años de aquella firma y al mirar con ojo clínico preguntándonos si hemos logrado construir paz, la respuesta es no, ya para inicios del 2000 el país enfrentaba un fenómeno social de jóvenes agrupados que peleaban dominio territorial, sometiendo a la sociedad por varios años a un remolino de violencia hasta el 2022 en el que a través de pactos con los lideres de las pandillas y redadas masivas por parte de la PNC y la Fuerza Armada fueron desarticulados éstos grupos criminales, eso si a costa de miles de salvadoreños inocentes que también han sido encarcelados y aun después de 3 años siguen sin recibir justicia, dejando en muchos casos niños sin sus padres.
¿Que pasó?¿Porqué no se logró construir paz?¿Estamos en un nuevo período para construir paz?
Al revisar el documento final de los acuerdos de paz de 1992 nombrado como “De la locura a la Esperanza” se puede entender que el fin principal era el cese al fuego y un segundo objetivo era establecer una Comisión de la Verdad para que los crímenes de guerra no quedaran impunes, hubiera justicia.
El cese de las balas se logró con algo de desconfianza pero el conflicto llegó a su fin. En el caso de la Comisión de la Verdad, si se estableció e hizo el trabajo de recoger testimonios, investigaciones y presentó los resultados finales, pero fue en este punto donde comenzaron las fallas porque inició una campaña de invalidar y desprestigiar el resultado de dicho informe, se declaró una amnistía para los que eran señalados en dicho informe como perpetradores de los crímenes, la impunidad se quedó, la verdad no llegó.
La Verdad, la justicia se negaron a la población, son dos elementos indispensables para el alcance de la paz, se hicieron otras cosas como la incorporación del FMLN a la vida política, se desmilitarizó la seguridad pública, se creó la Procuraduría de Derechos Humanos entre otros logros, pero la justicia y la verdad no llegarón.
¿Puede lograrse la Paz sin verdad y justicia?
Ahora que las pandillas se desarticularon y su poder territorial se desvaneció se tiene un discurso por parte del gobierno de que ahora si hay paz, pero si pasamos por el filtro de verdad y justicia este proceso de encarcelamiento masivo queda en entre dicho éste discurso gubernamental.
En cuanto a la conocer la Verdad ¿El gobierno acepta el pacto con las pandillas aún existiendo investigaciones en tribunales de Estados Unidos de que si hubo?¿Se conocen los acuerdos de dicho pacto?¿Quiénes participaron en dicho proceso?¿Se cumplió el pacto?¿Es legal haber pactado con estos grupos criminales?
En cuanto a Justicia ¿Han sido capturados solo los criminales?¿Ya fueron juzgados y sentenciados?¿Los inocentes capturados han tenido un juicio justo?
No confundamos tranquilidad y cese de violencia con paz, vivir en paz es mas profundo, requiere de una serie de condiciones que no son fáciles de lograr, pero que si necesita mucha voluntad y trabajo.
¿Sabemos los salvadoreños que necesitamos para alcanzar la paz verdadera?¿Queremos lograrla?¿Actualmente se tienen las condiciones?¿Vamos por el camino correcto?
Es pertinente hacer una profunda reflexión de lo que estamos viviendo: un régimen que genera miedo, militarización de seguridad pública, irrespeto desmedido a las leyes por parte de las autoridades, vulneración de derechos, falta de empleo, baja inversión, ocultamiento de información pública, concentración de poder, debilitamiento de los gobierno locales, concentración de poder, modificación exprés de la constitución, gasto desmedido de recursos en proyectos inviables y propaganda, violencia contra vendedores informales, fondo pensiones en peligro, en fin una serie de situaciones que merecen nuestra atención como ciudadanos.
La Paz es un objetivo y un proceso con una visión común de la sociedad, que asegura tener en cuenta las necesidades de todos los sectores de la población, abordando las causas profundas de los problemas, dialogando todos para encontrar soluciones, procurando la reconciliación nacional no la división de la sociedad, mucho menos fomentando odio, así no se avanza hacia el desarrollo de una vida digna y la tan ansiada paz.
