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Honduras. Ante el fraude electoral promovido por EE.UU. presidenta Castro aprueba decreto para recuento voto por voto.

El decreto instruye un nuevo conteo y la solución de impugnaciones. Dispone que la comisión investigadora comparezca ante el Ministerio Público para establecer posible responsabilidad penal del CNE.

El Diario Oficial La Gaceta de Honduras publicó este sábado el decreto que establece un nuevo recuento voto por voto tras las cuestionadas elecciones del pasado 30 de noviembre, aprobado por el Congreso Nacional y ahora sancionado por la presidenta Xiomara Castro.

La publicación en el Diario Oficial La Gaceta otorga fuerza legal obligatoria al decreto, aun cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró como ganador de los comicios a Nasry Asfura, candidato del derechista Partido Nacional, quien debería tomar posesión el 27 de enero.

“!Publicado en el Diario Oficial La Gaceta el decreto para la justicia electoral y el recuento voto por voto de las 19.167 Juntas Receptoras de Votos. ¡El voto del pueblo se respeta!”, destacó el Congreso en su cuenta en la red social X.

El decreto, que anula la declaratoria oficial del CNE del pasado 30 diciembre, instruye al ente electoral a realizar un reconteo de votos, argumentando que en el escrutinio quedaron fuera 306 actas en la elección presidencial y 2.620 en la de diputados, además de 1.848 correspondientes a entidades municipales.

“En caso de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) se rehúse a realizar lo que se ordena en el presente Artículo, el Congreso Nacional al amparo del Artículo 205 numeral 7) constitucional, realizará el escrutinio correspondiente”, se lee en el decreto.

Además, dispone que la Comisión Especial de Investigación se presente ante el Ministerio Público “para exigir se deduzca la responsabilidad penal del Consejo Nacional Electoral (CNE) por no haber realizado el Escrutinio General en el total de las actas de cada Junta Receptora de Votos (JRV) en los tres (3) niveles electivos; el fracaso y violación del sistema TREP incluido en el código fuente; el no uso del sistema Biométrico, así como la adulteración de actas y resultados denunciados por la ciudadanía; violentándose la Constitución de la República y la Ley Electoral de Honduras”.

En el decreto, el Congreso Nacional ordena procesar y resolver íntegramente las impugnaciones interpuestas por los diferentes candidatos.

El Legislativo aprobó el decreto en la medianoche del 8 al 9 de enero en una sesión extraordinaria convocada por Luis Redondo, su presidente, quien denunció un masivo fraude a favor del candidato Asfura, apoyado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuya Administración tuvo una visible injerencia en el desarrollo de los comicios.

En la sesión del Congreso se aprobó el informe presentado por una comisión especial investigadora que denunció graves irregularidades en los comicios, entre ellas la exclusión de actas señaladas por fraude en el escrutinio final del CNE, que aun así proclamó a Asfura vencedor.

Las actas son impugnadas tanto por el Partido Libertad y Refundación (Libre), que presentó la candidata Rixi Moncada, como por el derechista Partido Liberal, de Salvador Nasralla. El Congreso señaló que mientras esas solicitudes estén pendientes de solucionar, “el proceso electoral permanece jurídicamente abierto”.

El pasado 24 de diciembre, cuando el CNE dio por ganador al candidato Asfura, el presidente del Congreso Nacional de Honduras, Luis Redondo, calificó de “traición a la patria” la decisión del consejero suplente del órgano electoral, Carlos Cardona, al firmar la declaratoria secundando a las consejeras principales, Ana Paola Hall y Cossette López.

“Cardona, usted juró defender la Constitución y las leyes y me confirmó no avalar el fraude”, dijo Redondo en redes sociales. “Esto es totalmente fuera de ley. Esta declaratoria [no] tiene ningún valor legal”, añadió.

El otro consejero, Marlon Ochoa, se negó a rubricar el documento y acusó a sus colegas de “usurpación de la voluntad popular”.

Ochoa denunció repetidamente las irregularidades en el manejo de las actas, el hackeo del TREP (sistema de transmisión de resultados electorales preliminares) y la injerencia de Estados Unidos, que llegó a claras amenazas contra los votantes si no favorecían a Asfura, el envío de mensajes de propaganda falsos y el indulto del expresidente Juan Orlando Hernández, que cumplía en EE.UU. una condena de 45 años por narcotráfico.

En este contexto, continuando con su injerencia en el proceso electoral de Honduras, este mismo sábado el Gobierno de Estados Unidos reiteró sus amenazas contra el país centroamericano.

En X, alegando que los hondureños “han hablado” y que “el Consejo Nacional Electoral ha certificado los resultados”, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU. afirmó que “los intentos para ilegalmente revertir la elección de Honduras tendrán serias consecuencias”.

Fuentes de prensa dijeron que Asfura viajará este domingo a Estados Unidos, donde se reunirá con ejecutivos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y podría encontrarse con funcionarios de Washington.

“Ansiamos trabajar con el presidente electo, Tito Asfura, para avanzar en nuestras metas compartidas”, dijo el Departamento de Estado sin mencionar posibles reuniones.